Estrepitoso fracaso en el Eurogrupo que concluye sin acuerdo y con un ultimatum para Grecia que expira el viernes. El presidente Dijsselbloem se hizo eco de la decepción reinante entre los ministros de Finanzas y reiteró la receta prescrita para Grecia: amplia el programa de rescate. Sólo si acepta las condiciones de Bruselas, Grecia recibirá una ayuda adicional de 7.200 millones de euros, de los que 3.500 millones serían aportados por el Fondo Monetario Internacional. Christine Lagarde, directora del FMI, ha ido más allá al asegurar que si esta no es la opción de Grecia, no habrá más desembolsos por su parte.