Emilio Botín no quería hablar de jubilación, aunque con 79 años no podía evitar que se lo preguntaran ya todos los años.”Que no me lo vuelvan a preguntar porque voy a estar todo el tiempo que haga falta porque además me divierte muchísimo”, comentó en enero de este mismo año. Botín era de los pocos banqueros que arrancaba siempre algunas risas en sus ruedas de prensa.