Fernando Alonso vuelve al trabajo. El asturiano retorna al asfalto, tras unas semanas de vacaciones, con las pilas bien cargadas y el ánimo intacto, aunque también con los pies en el suelo. El próximo reto es el Gran Premio de Bélgica, la duodécima carrera de la temporada. 89 puntos separan a Alonso, cuarto en el Mundial de pilotos, del líder Sebastian Vettel. El de Ferrari todavía no piensa en alzar el que sería su tercer título mundial, sino que prefiere centrarse en ir carrera a carrera. "Iremos pensando en el Mundial si nuestros rivales fallan, pero está difícil", reconoció ayer en Bruselas.