Iker Casillas y David Villa sellaron públicamente la paz entre los internacionales españoles de Real Madrid y Barcelona, cuestionada tras los cuatro Clásicos del pasado mes en los que parecieron olvidar su compañerismo en la selección. "Fueron 18 días muy intensos y es normal que cada uno mirase por sus intereses. Mal haríamos en dejarnos llevar". David Villa, en la misma línea, restó importancia a los piques que se vivieron en estos partidos. "No ha cambiado nada. En esos partidos éramos rivales, no compañeros, pero en la selección todo será igual que antes". El asturiano aseguró que no se habían reunido los internacionales de ambos equipos y que, en su opinión, la prensa había magnificado una ruptura que no había sido tal.