Rafael Chirbes, un incómodo superviviente que nunca quiso olvidar ni que nadie olvidara y que encontró en la literatura la mejor forma de dejar constancia de aquellos años en los que unos pocos quisieron cambiar a todo un país que se encontraba anestesiado en la dictadura. Rafael Chirbes, el cronista de la degración española, consiguió retratar en sus novelas su siglo, como Galdós lo hiciera en el XIX. 70 años de historia de España en títulos como "La larga marcha" "La buena letra" o "Mimoum". Desde las consecuencias de las Victoria franquista y la represion del régimen, la rebeldia para pasar a retratar el acomodo de la generaciones que ya vivieron bajo la democracia y la estafa que para él supuso la Transición y finalmente la falsa modernización con la corrupción económica y moral.