En el Mediterráneo, miles de refugiados aguardan a que Europa los acoja. A las puertas del viejo continente, luchan por mantener viva la esperanza, a pesar de las precarias condiciones en las que subsisten. En edificios ocupados en Atenas o en campos de refugiados repartidos por todo el país, estos hombres y mujeres siguen a la espera de una documentación que les permita continuar con sus vidas.