Iqbal y Sille son vecinos y muy buenos amigos desde siempre. Su calle debe ser sometida a una remodelación urbanística y, desgraciadamente, los viles Easelman y Swine se encargarán del proyecto de construcción, el cual en realidad es una tapadera para conseguir el petróleo que han descubierto bajo la ciudad. Así que Iqbal y Sille deberán luchar contra los malvados para recuperar su edificio. Pero, de repente, Iqbal descubre un chip con energía mágica y cree que puede convencer a Easelman y Swine para que se lo compren y poder, así, recuperar su edificio. Sin embargo, los malvados engañan a los niños, es por eso que Iqbal, Sille y los adultos de Blågårdsgade deberán hacer todo lo posible para recuperar el chip y exponer el plan secreto de los malos.