Marieme vive sus 16 años como una sucesión de prohibiciones. Se siente una adolescente agobiada por su situación familiar, el callejón sin salida que parece ser la escuela y la implacable ley de los chicos del barrio. Sin embargo, empieza una nueva vida al conocer a un grupo de chicas de espíritu libre. Ellas bailan, se pelean, hablan fuerte y se ríen de todo. Mariame entonces cambia de nombre y de modo de vestir y abandona la escuela para ser aceptada en el grupo. Marieme, reconvertida en Vic, abraza los códigos de la calle, donde violencia, amistad y libertad convergen de un modo extraño.