Grégoire Ahongbonon era un reparador de neumáticos que un día cambió de vida para dedicarse por completo a rescatar, curar y reinsertar en la sociedad a Los olvidados de los olvidados, los enfermos mentales a quienes sus familias abandonan, o encadenan, y que esconden por vergüenza o superstición. Sin subvenciones oficiales,Ahongbonon ha construido centros de acogida y de trabajo en los que más de 15.000 enfermos mentales se han recuperado y, posteriormente, reintegrado a sus familias.