Esto ha ocurrido en China. Un niño de tan solo cinco años, se encontraba jugando tranquilamente cuando cayó por este profundo pozo. Es entonces cuando los bomberos han llegado a la zona y han intentado sacar al chico mediante una cuerda. Sin éxito, por los continuos sollozos del pequeño, han tenido que idear otra manera de sacarle. Un bombero se ha equipado con un arnés y ha comenzado a descender por el agujero. En pocos minutos han conseguido rescatar al niño que seguía llorando desconsoladamente. Rápidamente, la que parece ser su madre, ha respirado tranquila al poder volver a tener a su hijo sano y salvo entre sus brazos.