Carne cruda para mascotas: ¿vale la pena el riesgo?

La carne cruda puede portar bacterias que ponen en peligro la salud de mascotas y dueños

Carne cruda para mascotas: ¿vale la pena el riesgo?

Carne cruda para mascotas: ¿vale la pena el riesgo?

Los hábitos de vida saludables son indispensables para la salud. Ya nadie discute las bondades del deporte ni la necesidad de abandonar la comida ultraprocesada para volver a una alimentación más natural. Si cada vez más personas están incorporando alimentos reales a su día a día, ¿por qué no lo van a hacer con sus mascotas? Los antepasados de los perros y los gatos domésticos cazaban y se alimentaban de otros animales. No tenían a nadie que les diera un pienso bajo en sodio ni golosinas ricas en vitaminas, eran los reyes de los bosques.

La necesidad de proporcionar a nuestras mascotas una alimentación más saludable y natural ha llevado a muchas personas a optar por pasar a sus animales a la dieta BARF, Biologically Appropriate Raw Food. ¿Esto qué significa? Pues que le dan de comer a sus perros o gatos vísceras, carne, huesos, huevos, legumbres, frutas, vegetales y pescados crudos. Sin embargo, es crucial entender los riesgos asociados con este tipo de dieta para asegurar la salud y seguridad de nuestros compañeros peludos.

Las redes sociales también han contribuido a popularizar este tipo de alimentación frente a los piensos y comidas húmedas para mascotas. Este cambio en la alimentación ha provocado un aumento del número de mascotas infectadas por bacterias o parásitos, que incluso se pueden trasmitir a las personas con las que conviven.

Los peligros de la carne cruda para tus mascotas

La carne cruda puede ser portadora de diversas bacterias peligrosas, como la salmonela, Escherichia coli (E. coli) y la campilobacteriosis. Estas bacterias tan comunes pueden causar serios problemas de salud en nuestras mascotas, como la intoxicación alimentaria, que se manifiesta a través de síntomas como vómitos, diarrea, letargo, pérdida de apetito y fiebre. En casos extremos, estas enfermedades pueden llevar a complicaciones severas e incluso la muerte.

No obstante, estos no son los únicos riesgos de alimentar a nuestras mascotas con carne cruda, pues también se pueden producir daños en la boca o en el intestino, se pueden producir obstrucciones, fracturas dentales, estreñimiento y hasta deficiencias nutricionales por no saber calcular bien el aporte de proteínas, vitaminas y minerales que necesita el animal en cada toma.