Quevedo, el artista canario que ha reventado todas las listas de éxitos musicales este año, se cuela en el metro de Madrid. La estación de la línea 2 del transporte público de la capital que lleva el nombre del ecritor ha cambiado de imagen: ahora sus paredes lucen con fotográfías del canario.

El boom del cantante se produjo el pasado verano. El lanzamiento de su colaboración con Bizarrap le elevó a los TOP de reproducciones en todas las plataformas músicales desde el pasado verano y a partir de entonces su fama se ha disparado.

La canción, conocida por el público como Quédate, ha sido empleada y versionada casi de todas las maneras posibles: desde Pepe Benavente hasta las gradas del estadio del Real Betis. En Spotify, se ha colado entre los diez cantates más escuhados en el mundo durante 2022 y en Youtube su videoclip es uno de los más vistos.

Cifras de vértigo que le convierten en una de las personalidades de Canarias del año que ahora termina y que le han llevado, entre otras cosas a ser el elegiro para realizar el saque de honor el pasado fin de semana en el derbi canario entre la UD Las Palmas y el CD Tenerife.

Quevedo, durante el saque de honor del derbi canario el pasado sábado. JOSÉ CARLOS GUERRA

Críticas

A pesar de los números, Quevedo también ha sido objeto de críticas, la mayoría derivadas de melómanos aficionados a otros estilos musicales que cuestionan que la interpretación del canario merezca el éxito que ha obtenido.

Su forma de cantar, la letra y hasta el acento han centrado los dardos en su contra, tanto que el propio autor ha asegurado recientemente en una entrevista que ha llegado a cogerle manía a su propia canción.

A ello se suma su propio nombre artístico. La coincidencia con el apellido del escritor español del siglo de oro de la literatura nacional ha levantado todo un debate con una consigna: ¿Si a un joven se le dice Quevedo piensa en el dramaturgo o en el cantante?

La estación

Dentro de ese debate ya hubo quien se acordó de la estación de metro de Madrid, entre los que se consolaban pensando que la denominación del andén permitía recordar al literato y los que incluso creían que ese nombre correspondía al cantante de las Islas.

Con esta nueva imagen de la estación Quevedo, una evidente accción de marketing, el debate se intensifica. Por un lado, ahora hay quienes lamentan que pueda caer en el olvido la obra de Francisco de Quevedo. Y por otro los que se muestran encantados de que el artista del año ocupe toda una estación del metro en la capital del país.