50%DTO ANUAL BLACK FRIDAY eldia.es

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

Mábel Galaz, autora de 'Letizia Real':"El proyecto de la reina es preparar a Leonor"

"La entrega de los premios Princesa de Asturias es la cita del año favorita de la Reina", asegura la periodista y escritora

La periodista Mábel Galaz.

No se cumplen 50 años todos los días. La mayoría lo celebra de forma especial. Y si encima es una reina la que llega al medio siglo de vida, con más motivo habrá que darle realce a la fecha. La Reina Letizia (Oviedo, 1972) se convertirá este próximo 15 de septiembre en cincuentona, aunque ahora se prefiere más el término cincuentañera por eso de que el primero suena algo viejuno. Imposible pasar el aniversario por alto. La periodista Mábel Galaz, especializada en la crónica social y gran conocedora de mucho de lo que pasa en palacio, lo ha celebrado con un libro dedicado a la monarca, 'Letizia real', editado por La Esfera de los Libros y recién llegado a las librerías.

Antes de hablar de su libro sobre la Reina Letizia es obligado preguntarle por la muerte de Isabel II. ¿Se va la última gran reina? ¿Fin de un ciclo de la monarquía como la entendíamos hasta ahora?

Por supuesto, es la última gran reina, una figura histórica. Basta ver las cifras, que son apabullantes: ha conocido a 15 primeros ministros, 12 presidentes de Estados Unidos, 7 papas... Empezó con Churchill y acabó con Liz Truss, a la que vio tan solo 48 horas antes de morir. Isabel II es historia viva del siglo XX y parte del XXI. Con ella además se va una forma de ser reina y entender la monarquía quizás un tanto anticuada, pero que ha sabido sobrevivir al paso de los tiempos. Se va también el elemento que daba seguridad y estabilidad al país, la «roca» que unía a los británicos.

La de Isabel II era la monarquía de los palacios, de la pompa, de las bandas y las tiaras... Usted ha dicho que la Reina Letizia tiene otra forma de entender la institución, se ve más como una «embajadora de la excelencia», una profesional de la diplomacia y la representación.

Lo que sostengo es que el Rey Felipe VI, que es el importante en esto, y ella, por supuesto, afrontan un momento en el que las monarquías de todos los países están en periodo de transición. La española incluida. Sobre todo aquí, cuando venimos de una época muy convulsa con las actuaciones de Juan Carlos I e Iñaki Urdangarín. La institución está más cuestionada que otras veces. Hay una contestación innegable de una parte de la sociedad española que se pregunta por qué es necesaria una monarquía y si tiene sentido. Lo que yo digo es que los Reyes son conscientes de eso y trabajan por adecuar la institución y su trabajo a estos nuevos tiempos. Apuestan por una monarquía más transparente, más sencilla en las formas y menos ampulosa. Entonces por eso opino que quieren ser de alguna forma «embajadores premium» de la excelencia de España, no mediadores, sino una pareja de representación y diplomacia muy importante. No solo ser una persona que recoge flores y da manos, sino que Letizia quiere trabajar para el país de esta otra manera.

¿Cuál es esa Letizia real que da título a su libro? ¿Conocemos a la Reina verdaderamente?

No. Y creo que hay varias letizias en estos casi 20 años en Zarzuela. Una es la princesa, que fue una mujer a la que costó mucho adaptarse a vivir en un palacio y tener controladas sus expresiones, movimientos... Pasó de ser periodista a casi no poder hablar. Esto la hizo ser una mujer muy obsesionada con la perfección, con controlarse, medirse y eso la convirtió a ojos de muchos en una persona un tanto distante. Entonces era una secundaria, tanto ella como Felipe estaban bajo las órdenes del Rey Juan Carlos. Ahora como Reina la estamos empezando a conocer un poco más, más segura, con la experiencia que le ha dado el paso de los años. Ella es consciente de que todavía tiene que ganarse el favor de la gente, de muchos. Aunque también sabe que no va gustar a todo el mundo. Y que tiene que mostrarse mucho más cercana y perder esa presunta altivez. Porque todo el mundo coincide en que cuando las cámaras se apagan y los micrófonos se cierran, es cercana y cálida.

¿Transmitimos realmente los medios una imagen que se ajusta a Letizia, o a base de unos y otros decir que es exigente, mandona, nerviosa, etc, creamos una Reina que no se ajusta a eso?

Es que hay mucho de ella en eso. Esa imagen es la que percibimos, porque no hay oportunidades muchas del cara a cara, ya que el protocolo de Zarzuela en estos casos es que la presencia de los Reyes esté muy controlada, hay poca espontaneidad e improvisación, entonces ni para ellos resulta fácil mostrarse relajadamente, ni para nosotros verles de esa manera.

Se arrepiente Letizia Ortiz de haberse convertido en Letizia de España.

No. Está donde quiere estar. Me lo han dicho amigos suyos. No sé si en algún momento de estos años se pudo haber arrepentido. Quizás que como toda mujer habrá tenido sus crisis existenciales, pero yo creo que ahora tiene claro que está en el lugar que desea.

¿Le gustará este libro?

Lo tiene, incluso antes de salir a la venta. Ella y Zarzuela sabían que lo escribía y con palacio tuve reuniones de trabajo. No he tenido retorno. No sé si le gustará, pero no lo he escrito para que le guste. Sino con sentido periodístico, por mi experiencia profesional y con la intención de hacer un perfil de esta mujer que de periodista pasó a reina. Quiero que la gente pueda sacar sus conclusiones sobre ella.

Es inevitable pensar que lo suyo fue un cuento de hadas: de un piso en Valdebernardo, al palacio de la Zarzuela; de ser periodista, a ser princesa; de buscar la noticia, a serlo ella.

No creo que sea tan ideal lo suyo. Ha tenido que renunciar también a muchísimas cosas. Mucha gente no cambiaría su vida quizás por la de ella. Yo no lo haría. Claro que tienen privilegios y pueden llegar a sitios donde no podemos el resto. Pero se pierden otras cosas.

Ella sabía bien el paso que daba, no era una niña.

Sabía donde se metía. No era una Eva Sannun que venía de Noruega sin saber nada de aquí. Letizia era una mujer preparada, profesional, periodista y sabía donde estaba. Lo suyo es una historia de amor total, en toda regla.

Se dice que la Reina aborrece que siempre se destaque su vestuario, lo qué lleva puesto y cómo le queda. Pero al mismo tiempo cuida mucho sus modelos, se ve que quiere destacar. Es como una contradicción.

La Reina vive ahí en una permanentemente contradicción. Por un lado, quiere dar una buena imagen y como profesional de televisión que es sabe que esto es muy importante. Pero también le molesta que se fijen, es cierto. Porque se da la casualidad de que la falda o el vestido muchas veces se ha comido y opacado el discurso y el mensaje que quería trasladar. Encaja en la perfección esa que busca permanentemente. De ahí su transformación física, que es evidente. No hace falta que preguntemos si se ha operado, basta comparar fotos de antes con las de ahora.

Visto desde fuera no encaja la imagen que proyecta Letizia de mujer independiente, preparada, con solvencia intelectual, con la de alguien insegura con su aspecto físico hasta el punto de operarse.

Ella busca la perfección en todo, incluso en su físico, continuamente. Así se siente más segura. Ha aprendido pequeños trucos para utilizar la imagen. Por ejemplo: si quiere que en un acto Leonor destaque, repite traje. Que Rusia invade Ucrania, luce la blusa hecha por ucranianas. Que visita La Palma, pues se pone ropa de una diseñadora de allí. Pero le está costando encontrar el equilibrio.

¿Qué lugar ocupa en su vida su tierra de origen, Asturias? ¿Viene más de lo que se cuenta, le gustaría ir más?

Eso de si va más o menos a Asturias quizás lo sepáis mejor los profesionales de ahí que los de aquí. Zarzuela no informa de aquello que está fuera de agenda, con lo cual, a no ser que ahí la descubráis en algún prado de por ahí, caminando o tomando una sidra, es difícil saberlo. Creo que antes, cuando vivía su abuela, sí que iba mucho. Ella se proclama asturiana abiertamente y la entrega de los Premios Princesa de Asturias es su cita favorita del año.

Su origen norteño quizás le impide disfrutar del veraneo de Palma de Mallorca, marcado por esos calores mediterráneos.

Los que somos norteños llevamos muy mal esos calores, sí. Probablemente influye, pero yo creo que ella lo que reclama es privacidad para alejarse del foco mediático, algo que no es muy habitual en otras familias reales, que dicen abiertamente donde están. Letizia ha rodeado sus vacaciones de tanto secretismo que al final le ha dado más importancia ella misma.

¿Se apoya el Rey en Letizia en su trabajo diario, tiene en cuenta su criterio?

Oficialmente no lo sabemos porque no trasciende, pero está claro que por personalidad es una mujer que opina, y que opina abiertamente, se deja oír y lleva la contraria a su marido cuando es necesarios. Es un buen complemento al Rey, más en estos momentos en que la monarquía está en proceso de reinvención y está siendo cuestionada. La presencia de Letizia, una mujer que tiene una vida anterior distinta a la de la familia real y que fue periodista con olfato, es una ventaja. Su voz se escucha fijo en Zarzuela en estos momentos.

¿Sufre por el futuro de la Princesa Leonor?

Más que sufrir, creo que está muy orgullosa de sus hijas y las considera su mejor obra. Leonor como Princesa de Asturias es su gran proyecto, preparar a la heredera y cuidar de ella para que un día sea reina. Como madre, desde luego, pese a parecer controladora, lo ha hecho muy bien.

¿Se perdió una gran oportunidad de cambiar la Constitución en cuanto a la sucesión en la Corona? Después de Leonor llegó Sofía, pero si fuera un chico, menudo problema.

Me parece increíble que España sea el único país con una monarquía en la que prevalece el varón sobre la mujer. Supongo que a Letizia le molestará especialmente como feminista convencida. Es una vergüenza que siga existiendo esa preferencia. Yo creo que por eso en un momento dado hace años, cuando se les preguntó si iban a tener más hijos, dijeron rotundamente que no. Así cerraron el debate.

Para acabar, volvamos al Reino Unido. ¿Qué esperamos de Carlos III?

Tiene una tarea difícil por delante. Sustituir a alguien como Isabel II es complicado, llega al trono en un momento conflictivo por la crisis económica, el Brexit...

Ha tenido tiempo a prepararse.

Sí, pero no goza del favor popular de su madre o de su hijo Guillermo. Es muy interesante lo que va a pasar a partir de ahora en Reino Unido.

Compartir el artículo

stats