Raquel Mosquera ha roto su silencio después de que su estado de salud hiciera saltar las alarmas al conocerse la noticia de su ingreso en un conocido hospital madrileño.

La peluquera, natural de Móstoles, ha sido una de las grandes damnificadas del documental Rocío, contar la verdad para seguir viva al salir a la luz los posibles motivos por los que se pudo romper la amistad entre Rocío Carrasco y la última mujer de su padre.

Mosquera, que saltó a la fama por contraer matrimonio con Pedro Carrasco, padre de Rocío y ex marido de la cantante Rocío Jurado, estuvo durante muchos años al lado de una joven Carrasco que, por aquel entonces, mantenía una buena relación con la mujer de su padre.

Sin embargo, algo se torció en la relación de ambas. Rocío apunta que Raquel Mosquera no le devolvió algunos enseres personales de su padre tras su fallecimiento y que esta fue, entre otras cuestiones, una de las cosas que provocó la separación entre ambas.

Tras escuchar estas declaraciones, Raquel Mosquera se defendió a través de un durísimo mensaje que publicó en sus redes sociales desmintiendo la versión de la hija de su difunto marido.

Sin embargo, una acumulación de disgustos ha provocado que la peluquera haya pasado varias semanas ingresadas en un hospital de Madrid para tratar el trastorno bipolar que sufre desde hace ya muchos años.

Ahora, después de recuperarse y de tomar de nuevo las riendas de su vida, Raquel Mosquera ha decidido hablar para una conocida revista y no ha parado de soltar titular tras titular.

"Me disgusté mucho con el documental"

A lo largo de las páginas de la publicación, Mosquera comparte con los lectores que la emisión del documental Rocío, contar la verdad para seguir viva fue el detonante de una situación que ya llevaba semanas arrastrando y que provocó su ingreso hospitalario.

“Llevaba una temporada larga en la que no me tomaba la medicación y me disgusté bastante con todas las cosas que salían. Me llevó a una situación límite, por eso escribí aquel post de Instagram. Lo volvería a hacer” señala la última mujer del boxeador Pedro Carrasco.

“Llegó un momento en el que ya no podía más con todas las cosas que se decían y con las mentiras” comparte la peluquera madrileña mientras lanza un dardo envenenado a Rocío Carrasco. “Nunca he visto un maltrato a Rocío Carrasco de nadie. Muchas cosas que se contaron no son ciertas” remata.