Trucos para conservar el chocolate en verano: disfrútalo sin que se derrita

El chocolate es un alimento muy delicado que debe conservarse bien para que no pierda su sabor ni su textura

Trucos para conservar el chocolate en verano: disfrútalo sin que se derrita

Trucos para conservar el chocolate en verano: disfrútalo sin que se derrita

Tiene más de 3.000 años de historia y sigue conquistando paladares en todo el mundo. ¿Cómo lo consigue? Gracias a su sabor único, su textura irresistible y a todas las propiedades que aporta a nuestra salud. Hablamos del chocolate, un alimento delicioso pero también muy delicado, que debe conservarse bien para que no se derrita, no pierda su sabor y tampoco la textura. Sin embargo, durante los meses de verano, su conservación puede ser un desafío debido a las altas temperaturas. No obstante, existen algunos trucos y consejos sencillos que te permitirán disfrutar de tu chocolate favorito en perfecto estado.

El cacao: manjar de los dioses

El cacao, el ingrediente principal del chocolate, es un fruto tropical originario de Mesoamérica. Los antiguos pueblos de esta región -mayas y aztecas- fueron los primeros en cultivar y utilizar el cacao. Lo consideraban un alimento sagrado, que consumía la realeza en unas jarras especiales. Algunos pueblos prehispánicos también lo entregaban como premio a sus mejores guerreros. Los españoles fueron los primeros en introducir el chocolate en Europa en el siglo XVI, donde rápidamente se convirtió en una bebida popular entre las clases altas. Eso sí, el cacao que tomaban los mayas y los aztecas nada tiene que ver con el chocolate que consumimos hoy en día, pues ellos lo aderezaban con hierbas, especias y hasta guindillas.

Beneficios del cacao

El cacao es rico en fibra, antioxidantes, minerales como magnesio, hierro y cobre, y vitaminas del grupo B. Estos nutrientes le otorgan al cacao diversas propiedades beneficiosas para la salud, entre las que destacan:

  • Mejora la salud cardiovascular: ayuda a reducir la presión arterial, disminuir el colesterol LDL (malo) y aumentar el colesterol HDL (bueno), lo que contribuye a prevenir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
  • Potencia la función cerebral: es rico en flavonoides, compuestos que mejoran el flujo sanguíneo al cerebro y favorecen la función cognitiva. Se ha asociado con una mejor memoria, concentración y capacidad de aprendizaje.
  • Eleva el estado de ánimo: contiene compuestos que estimulan la producción de serotonina y dopamina, neurotransmisores que regulan el estado de ánimo y combaten el estrés y la ansiedad.
  • Protege la piel del daño solar: los antioxidantes del cacao ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres, previniendo el envejecimiento prematuro y reduciendo el riesgo de cáncer de piel.

¿Cómo conservar el chocolate?

La temperatura, la humedad, la luz y los cambios bruscos de temperatura son algunos de los principales factores que pueden afectar al chocolate. Cuando se expone a estas condiciones, el chocolate puede derretirse, adquirir una textura granulada o incluso perder su sabor.

  • Temperatura: La temperatura ideal para conservar el chocolate se encuentra entre 12°C y 18°C. Evitar temperaturas extremas, tanto de calor como de frío, es fundamental para mantener la calidad del chocolate.
  • Humedad: La humedad excesiva puede afectar la textura del chocolate, haciéndolo más suave o incluso pegajoso. Es importante almacenar el chocolate en un lugar seco y fresco.
  • Luz: La luz, especialmente la luz solar directa, puede alterar el sabor y color del chocolate. Lo ideal es guardarlo en un lugar oscuro o en un envase opaco.
  • Cambios bruscos de temperatura: Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar que el chocolate se agriete o se vuelva quebradizo. Es importante evitar sacar el chocolate de la nevera y exponerlo a temperaturas cálidas de forma repentina.

Trucos para conservar el chocolate

  • Lugar fresco y seco: almacena el chocolate en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor y luz solar directa. La despensa, una alacena fresca o incluso la nevera (siempre que no esté en contacto directo con el frío) son buenas opciones.
  • Envase hermético: guarda el chocolate en un envase hermético para evitar que absorba olores o humedad del ambiente. Puedes usar un recipiente de plástico o vidrio con tapa hermética, o incluso envolverlo en papel de aluminio o plástico film.
  • Evita cambios bruscos de temperatura: si sacas el chocolate de la nevera, déjalo a temperatura ambiente unos minutos antes de consumirlo. Esto evitará que se agriete o se vuelva quebradizo.
  • Congelación solo en caso necesario: si necesitas conservar el chocolate durante un período prolongado, puedes congelarlo. Sin embargo, ten en cuenta que la congelación puede afectar ligeramente la textura del chocolate. Para congelarlo correctamente, envuélvelo en papel de aluminio o plástico film y colócalo en un recipiente hermético. Cuando lo vayas a consumir, déjalo descongelar a temperatura ambiente antes de abrir el envase.