Hogar

Los seis consejos más efectivos para ordenar tus libros sin que los estantes sean un caos

La forma de clasificar los ejemplares y la capacidad para seleccionar los más útiles, las claves de la organización

Un detalle de la librería El Barco de Papel, en El Sauzal.

Un detalle de la librería El Barco de Papel, en El Sauzal. / Carsten W. Lauritsen

Los libros son esos objetos que al final acaban estando en todas las casas, aunque el número depende de la pasión por la lectura que tengan sus habitantes. Si eres de los que devora literatura sin medida, estarás de acuerdo en que esta afición no siempre es un aliado para mantener el orden en casa.

Acumular libros de ficción o de consulta implica necesitar espacio en tu hogar, sobre todo si te resistes a aparcar el papel y adoptar los e-books como formato de lectura. Las estanterías acaban repletas de ejemplares que muchas veces están para recibir polvo y en otras tantas cuando los vas a consultar no sabes dónde encontrarlos.

Antes de ofrecerte seis consejos para ordenar y clasificar tus libros, tienes que tener en cuenta que lo primero es elegir el lugar idóneo para colocarlos. Si tienes la suerte de tener una casa grande, esta tarea previa no será complicada pero tanto si tus libros acaban en el salón como en el despacho, estas son las maneras más efectivas de tenerlos clasificados.

Por colores

Esta estrategia es ideal para las mentes creativas con excelente memoria. A veces, asociamos un color con un libro, una colección o una edición específica, lo cual resulta muy práctico para encontrar una lectura rápidamente. Las estanterías organizadas en forma de arco iris no solo son funcionales, sino que también añaden un encanto cromático al interiorismo de tu hogar, dándole un toque profesional.

Categorías

Tal vez en tu caso tengas muchos libros sobre arquitectura, economía, educación o ecología. Sea cual sea tu pasión, puedes ordenar tus libros según su uso y categoría. Por ejemplo, si eres profesor, agrupa todos los libros relacionados con la asignatura que impartes, las inspiraciones globales y aquellos libros que planeas usar en clase. Además, puedes dejar estantes libres para tus libros favoritos, las lecturas más recientes o aquellos que consideras menos esenciales.

Autor o título

Un clásico, especialmente si tienes autores favoritos y quieres diferenciarlos de otros en la estantería, es ordenar los libros por orden alfabético, aplicando el "método Fnac". Desde la A de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll hasta la Z de Zodiac de Robert Graysmith. Sin embargo, es importante tener buena memoria, ya que, aunque en teoría ordenar una librería por autores sea lo correcto, si no relacionas correctamente la novela con su autor, encontrar el libro puede volverse una tarea difícil.

Los más usados

Puede que tus libros de cabecera sean poemarios, antologías de autores famosos o que seas fan de la obra de Octavio Paz. O tal vez haya libros que simplemente te gusten más que otros y disfrutes releerlos de vez en cuando. Sea cual sea tu criterio, lo importante es tener esos libros especiales a mano. Puedes usar un taburete para tus lecturas pendientes o reservar el estante más cercano al sofá o al escritorio para organizar tu top 10.

Inacabados

Algunas personas defienden la idea de que "cada libro que empiezas merece ser terminado". Sin embargo, si esta regla implica perder el tiempo en algo que no tiene tu interés o acaba por relegar otros a tu montaña de tareas pendientes, es mejor que no la sigas. Todos esos libros olvidados deberían relegarse al último lugar de la estantería o, mejor aún, donarse a alguna ONG o asociación. Posiblemente, en otra parte del país, alguien apreciará mejor la paleta cromática de cada mariposa del sudeste asiático. Marie Kondo estaría de acuerdo.

Para el baño

Sin entrar en detalles escatológicos, sabemos que tanto el smartphone como una revista o un buen libro son opciones populares para leer en el baño. Para este espacio, es ideal reservar literatura más "ligera" como poemarios, libros de citas o relatos breves, complementando perfectamente ese rincón de tranquilidad que se ha convertido en el cuarto de baño.