El próximo 31 de diciembre, Cristina Pedroche cumplirá su octava Nochevieja en la pantalla de Antena 3 junto a Alberto Chicote. Desde que se estrenara en la retransmisión de la Campanadas de Nochevieja desde la Puerta del Sol, la presentadora se ha convertido en protagonista indiscutible gracias a sus más que comentados vestidos.

Sobre el look que lucirá en unos días ya ha dado algunas pistas en su reciente vistia a El Hormiguero, pero ha sido en sus redes sociales donde Pedroche se ha sincerado de verdad sobre lo que supone para ella esa noche tan relevante.

Lo cierto es que ha admitido la presión que sufre alrededor de su vestido, tanto antes de que llegue Nochevieja como después de que se desvele la incógnita sobre su diseño. Y ha contado además qué hace para superarlo.

A medida que se acerca el gran día, la presión sobre su ella va creciendo y, aunque ha reconocido que este año lo lleva un poco mejor, lo cierto es que toda la procesión va por dentro. Mantener la expectación y sobre todo guardar el secreto es una tarea compleja para la colaboradora de Zapeando, que aún así asegura que confía plenamenta en la discreción de todas las personas involucradas en la preparación de su look para Fin de Año.

Toda esa presión provocó que el año pasado sufrió un "bajón" emocional, una situción que Cristina Pedroche sabe que puede volver a darse este año. Por eso, ya ha iniciado una seria de técnicas para evitar los efectos negativos de toda la presión "haciendo aún más trabajo para mí", según ha dicho.

Cristina Pedroche en una imagen de archivo. E. D.

Calma

De cara a Nochevieja y teniendo en cuenta su experiencia de los siete años anteriores, Pedroche sabe que necesita mantener la calma y el equilibrio, así como seguir enfocada en su tarea. "Intento estar l más tranquila que puedo, metidanto, haciendo mucho yoga", ha dicho la colaboradora que además ha revelado lo que hará para evitar el ruido después del 31: "Me cogeré algunos días libres para asimilar todo y encontrar mi paz".

A ello se suma el apoyo incondicional de su marido, David Muñoz, quien lleva arropándole en todas las Campanadas desde que se iniciara en esta tarea. De hecho, para restar presión a su mujer, ha instaurado la costumbre de mostrarse cada 31 de diciembre en Instagram con el vestido con el que su mujer sorprendió a los espectadores el año anterior.