El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, acusó hoy a los gremios empresariales de haberle declarado la guerra por las críticas a su gobierno de que la "ola de confiscaciones" causan desabastecimiento.

El conflicto del gobierno con las patronales se ha recrudecido las últimas semanas tras las nuevas expropiaciones de empresas privadas y un adicional e intermitente desabastecimiento de productos y especulación en los precios, de lo que se culpan mutuamente.

"Los oligarcas han declarado una guerra, que es social, económica, política y moral y yo se la acepto", dijo Chávez hoy en una fábrica de aceites nacionalizada hace año y medio.

En su alocución, retransmitida en cadena nacional obligatoria de emisoras de radio y televisión, Chávez mencionó entre sus principales enemigos a Fedecámaras y Consecomercio, así como al industrial Lorenzo Mendoza, dueño de la empresa Alimentos Polar, la principal empresa de alimentos de Venezuela.

"Guerra con la burguesía apátrida de Fedecámaras y de Consecomercio y demás hierbas", afirmó el gobernante venezolano.

Fedecámaras denunció en un comunicado el martes que el Gobierno "se empeña en acabar con el aparato productivo interno, poniendo en riesgo la soberanía alimentaria y sustituyendo la producción venezolana por la foránea".

Agregó que "la ola de confiscaciones" gubernamentales "solo traen ineficiencia, desempleo y desabastecimiento".

En lo que va de año, Chávez ha decretado la expropiación de la cadena de hipermercados Éxito, controlada por el grupo francés Casino; de unos edificios de Polar, la principal empresa productora y procesadora de alimentos del país, y de la empresa de alimentos Monaca, participada mayoritariamente por el grupo mexicano Gruma.

El mandatario ha dicho que con ello busca combatir la "especulación" con los alimentos básicos, en su mayoría con precios controlados por el gobierno, y bajar la inflación, que en los cuatro primeros meses del año se ha situado en un 11,3%.

La acusación de hoy de Chávez se produce horas después de que el gobernante calificara de "falla imperdonable" el hallazgo en estado putrefacto de 36.000 toneladas de alimentos importados por su Gobierno, abandonados en más de un millar contenedores.

Por ese hallazgo el 25 de mayo fue detenido el martes Luis Pulido, presidente de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos, empresa creada por Chávez para el acceso popular a alimentos y que lleva a cabo su labor con recursos de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).

Por otra parte, un diario caraqueño denunció hoy que hay otros 800 contenedores con alimentos importados por el Gobierno que también por negligencia se dejaron pudrir, lo que no ha sido aún confirmado oficialmente.