23 de julio de 2019
23.07.2019
Vacaciones en Canarias

Consejos para disfrutar de La Palma 'como un enano'

El blog 'Los apuntes del viajero' recomienda ir con ganas de caminar a la Isla Bonita para disfrutar de su belleza natural, que combina con la oferta científica y la arquitectura de la capital

23.07.2019 | 14:14
Consejos para disfrutar de La Palma 'como un enano'

La Palma concentra en poco espacio gran cantidad de lugares asombrosos. A La Palma hay que ir con ganas de caminar, porque el senderismo es la mejor forma de explorar sus tesoros. Miles de personas viajan desde todo el mundo para poder disfrutar del trekking entre montañas, bosques centenarios y volcanes. A continuación se toma como referencia el blog Los apuntes del viajero (www.losapuntesdelviajero.com) y las doce propuestas que realiza para disfrutar de la Isla Bonita.

Alucinar en el Roque de los Muchachos
El espacio natural más conocido de La Palma es el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. Esta zona protegida, con forma de caldera gigante, ocupa un 10% de la isla y se puede disfrutar de muchas maneras y desde distintos lugares. Pero algo que no debe faltar en ningún viaje a La Palma es la visita al Mirador del Roque de los Muchachos, ubicado en el punto más alto de la isla (2.426 m). Se puede llegar hasta él por carretera y las vistas que nos obsequia son alucinantes, tanto hacia el interior de la isla (donde veremos el parque y algunos volcanes adyacentes) como hacia el exterior (donde se encuentran los telescopios del observatorio astrofísico y el mar Atlántico).


Visitar el Observatorio Astrofísico
La Palma ofrece uno de los mejores cielos del mundo para la observación de estrellas (y del Sol, si se hace con los instrumentos adecuados). Por toda la isla hay repartidos casi una veintena de miradores astronómicos con interesantes paneles informativos para aprender a interpretar el cielo. En la visita guiada al Observatorio del Roque de los Muchachos se pueden descubrir las entrañas del famoso telescopio Isaac Newton y los astrofísicos explican su trabajo.


Caminar por el Bosque de Los Tilos
La Palma, que también goza del reconocimiento como Reserva Mundial de la Biosfera por la Unesco, alberga uno de los bosques de laurisilva más antiguos y extensos de Europa: el Bosque de Los Tilos. Su espectacular vegetación, salpicada de tiles y helechos gigantes, puede ser admirada gracias a diferentes senderos, aunque la ruta más popular y divertida (pero también la más complicada y la más cara) es la denominada ruta de los nacientes de Marcos y Cordero (15km, unas 6 o 7h, dificultad moderada). Esta fantástica caminata, entre otras cosas, nos llevará a atravesar 13 túneles donde es muy aconsejable un chubasquero y una linterna.


Ultramaratón entre volcanes
¿Os suena la Transvulcania? Es una de las ultramaratones más exigentes y espectaculares del mundo. Esta prueba de 76 km discurre entre volcanes (de ahí su nombre) desde Fuencaliente a Los Llanos, pasando por el Roque de los Muchachos. Aunque no tengáis la condición física de Kilian Jornet (ganador en 2013), podéis disfrutar de los mismos paisajes siguiendo el GR-131 por la llamada Ruta de los Volcanes (22 km) entre el Refugio del Pilar y Fuencaliente o bien realizar alguna variante.


El Charco Azul
Aunque la isla de La Palma no es precisamente conocida por sus playas, sí tiene algunos lugares de baño altamente recomendables. Quizá el más conocido es el Charco Azul, un conjunto de piscinas naturales ubicadas en el municipio de San Andrés y Sauces. El mar y las rocas hicieron allí buena parte del trabajo, pero la mejora de las instalaciones en 2013 lo ha convertido en un pequeño paraíso para el turista, con piscina infantil, aparcamiento, solárium, duchas, vestuarios y escaleras de acceso al agua. Y gratis.


Visitar las salinas y el faro de Fuencaliente
El extremo sur de la isla de La Palma alberga un conjunto patrimonial muy interesante. Por una parte el Faro de Fuencaliente, que en realidad consta de dos faros: el antiguo, de 1903 y con una altura de 12 metros, y el nuevo, que alcanza los 24 metros y lleva activo desde 1985. Se puede visitar las Salinas de Fuencaliente, un espacio de 35.000 m dedicado a la extracción de sal marina desde 1967 y que fue declarado Espacio Natural de Interés Científico en 1994.


Perderse por el Cubo de la Galga
Este bosque de laurisilva, con helechos gigantes, se encuentra en Puntallana, dentro del Parque Natural de Las Nieves. Desde el centro de visitantes se puede optar por la ruta corta (o sendero autoguiado), de 2 km y dificultad baja, o por la ruta larga, que lleva al mirador de Somada Alta. Si se hace la ruta del Cubo de La Galga correctamente se recorren unos 9,3 km (3h 45? o más, dependiendo de las paradas).


Contemplar las vistas de La Cumbrecita
Una de las rutas más famosas de la isla; la que lleva del mirador de los Brecitos al Barranco de las Angustias (16 km, dificultad moderada). A La Cumbrecita se puede subir en coche pidiendo permiso, o fuera del horario restringido, y es otro fantástico lugar donde disfrutar de la belleza de la isla desde las alturas, incluso si no queréis hacer la excursión.


Admirar Los Llanos desde El Time
Si hacéis una ruta en coche por La Palma, en seguida comprobaréis que la isla está repleta de miradores, a cada cual más irresistible. Algunos son estupendos y otros te dejan, literalmente, con la boca abierta. Esto nos pasó en el Mirador de El Time. ¡Y qué decir de la carretera de descenso hacia la ciudad, con la Caldera de Taburiente a un costado y la extensa planicie de Los Llanos, bañada por el mar, al otro.


Pasear entre los dragos de Buracas
El drago es una planta endémica de la Macaronesia y abunda especialmente en las Islas Canarias. En La Palma se halla una de las mayores concentraciones de dragos que existen. Hablamos de los Dragos de Buracas, muy cerca de Las Tricias, en Garafía. Una ruta senderista relativamente sencilla permite recorrer este paraje salpicado de dragos y otros puntos de interés, como las cuevas usadas por el hombre desde tiempos inmemorables, la arquitectura tradicional, el museo del gofio o los curiosos puestecitos de venta de artesanías, libros y souvenirs de autoservicio (dejas el dinero en una caja y te llevas el producto).

Observar los curiosos roques de Garafía
Un lugar bastante aislado y poco conocido de Garafía, el Mirador de Santo Domingo de Garafía (o El Serradero). Para llegar desde Santo Domingo hay que seguir el cartel de Cementerio y Puerto, dejando a mano izquierda un campo de fútbol. Al final de la carretera hay un gran aparcamiento (solitario el día de nuestra visita) desde donde se obtienen unas preciosas vistas de los diferentes roques de la costa de Garafía, como Roque de las Tabaidas, el Roque del Guincho o el Roque de Santo Domingo.


Inmortalizar la arquitectura de la capital
Santa Cruz de La Palma, la capital de la Isla, uno de los lugares de interés. Tiene un conjunto patrimonial digno de ser fotografiado. Un paseo de una o dos horas os permitirá contemplar sus peculiares balcones de madera labrada, preciosas casas de estilo colonial, el barco que alberga el Museo Naval, así como varias plazas y calles muy coquetas.

Dos mil veinte, año de bajada

Cuando se fue feliz se tiene que enterrar algo de lo vivido en esos lugares. En casi todas las ciudades donde se ha vivido se guardan recuerdos de uno.

De niño en Santa Cruz de la Palma , en el barranco de al lado de nuestras casas junto al Barco de la Virgen, hacíamos el campo de fútbol pasado él invierno, cuando dejaba de correr el agua por él desde la cumbre. Allí enterré unas monedas tras la portería que a saber qué son de ellas . Ahora cuando vivo los momentos con personas que uno siente, guardo los recuerdos en mi memoria. Todo lo que vivimos intensamente se eterniza y se queda para siempre, aunque nunca lo volvamos a recordar de manera consciente. De esos trasteros del alma se nutren luego los sueños o ese estado de ánimo que uno a veces no sabe que ha escrito mucho antes, esa melancolía de los días grises o la alegría extraña e inmensa bajo un cielo azul de este verano que estamos viviendo y que nunca más se repetirá.


El dos mil veinte es año de bajada
Es año de reencuentro durante todo un mes, con amigo/as de siempre y donde el rencor no cabe nunca entre nosotros.

Seguramente en esos días recordaremos los amigos de la Alameda aquel ritual que improvisábamos cuando jugaban a ser aventureros en el barranco y más de uno dirá que vayamos a desenterrar aquel espacio, a ver si aún están las monedas .

En esos días donde todos esperamos la noche mágica de gran sentimiento de ver danzar a nuestros enanos... muchos subiremos a los aviones de distintos lugares del mundo. De Canadá, de Francia, de Estambul, de Madrid, Galicia, Zaragoza, Barcelona... Y otros tantos de cualquier rincón de Canarias, donde nos adoptaron y somos partes de las vidas de otros seres queridos.

Regresaremos al barranco donde guardábamos el tesoro de monedas de veinticinco pesetas . Veremos a nuestros hijos jugar por la plaza, junto al enano de Luis Morera, al lado del Barco de la Virgen, como lo hacíamos nosotros y veremos en ellos toda aquella infancia a la que queremos regresar siempre, porque allí nos sentimos protegidos.

Queda menos de un año
Y de solo pensarlo a uno se le llena la piel desde ya de sentimientos y más esta bajada, que tendré a Gael para intentar que la viva, como la he vivido yo nueve veces en mi vida.

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