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Multa de 200 euros por conducir tras salir del médico con esta lesión: la Guardia Civil extrema la vigilancia de los conductores tinerfeños

La DGT recuerda que el conductor debe contar con libertad de movimiento para reaccionar ante cualquier imprevisto en la carretera

La Guardia Civil de Tráfico vigila que los conductores respeten la normativa establecida

La Guardia Civil de Tráfico vigila que los conductores respeten la normativa establecida / GUARDIA CIVIL - Archivo

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Helena Ros

Helena Ros

Hay conductores que se pone al volante pase lo que pase sin ser consciente de los peligros que puede suponer para la seguridad vial. Una lesión puede cambiar muchos aspectos de la vida diaria, entre ellas los desplazamientos con el vehículo.

La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda a los conductores la obligación de cumplir con las normas de circulación y extremar la precaución al volante. Por ello, circular con una escayola, férula, vendaje rígido o collarín puede acarrear sanciones económicas y poner en riesgo la seguridad vial.

Qué dice la normativa

El artículo 18 del Reglamento General de Circulación establece que "el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía".

Es decir, el conductor debe ser capaz de realizar cualquier tipo de maniobra durante la conducción, así como cambiar de marcha, girar el volante, manejar los pedales y reaccionar ante una situación inesperada. Contar con una escayola en cualquier parte del cuerpo puede afectar negativamente en la conducción y poner en riesgo la seguridad vial.

"Conducir con escayola no depende de la distancia o la experiencia, sino de poder controlar el vehículo y reaccionar rápido ante imprevistos, aunque el trayecto sea corto o el coche sea automático", explican desde RACE.

Dos agentes de la Guardia Civil de Tráfico en una imagen de archivo.

La Guardia Civil de Tráfico pone el foco en las lesiones de los conductores / EFE

Las multas a las que se enfrentan los infractores

Si la lesión impide mantener la libertad de movimientos necesaria para conducir correctamente, la conducta puede ser sancionada como una infracción leve con una multa de hasta 100 euros. En cambio, si conlleva una conducción negligente o pone en riesgo la seguridad vial la multa asciende hasta los 200 euros.

Además, llevar una escayola no implica perdida de puntos, esto solo ocurre si "durante la conducción se cometiera otra infracción incluida en el sistema del permiso por puntos".

Un matiz es que no importa que el coche sea automático o manual, ya que el conductor debe tener el control total del coche. . Por lo tanto, la obligación y la sanción es la misma con cualquier tipo de vehículo.

La escayola no es el único problema

La DGT recuerda que no solo influye la lesión física, sino que otros factores como el dolor, la inflamación o los efectos secundarios de determinados medicamentos también pueden afectar a la capacidad de reacción del conductor.

Si una escayola u otro elemento médico limita los movimientos o capacidades al conductor, lo más seguro es no utilizar el vehículo hasta recuperarse. De esta manera, el conductor evitará sanciones económicas y se garantiza la seguridad en las carreteras.

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