Valle Brosque en Santa Cruz: tan cerca pero tan lejos
Un lugar contradictorio por su escaso desarrollo, pese a estar muy cerca de la ciudad. Así es uno de los valles de la capital chicharrera en el que viven alrededor de 40 personas

María Pisaca
Las paradojas también se materializan en lugares. Un ejemplo de ello es Valle Brosque, en Santa Cruz. El barrio está a escasos diez minutos de la capital chicharrera, por encima de María Jiménez. Sin embargo, sus 40 vecinos se sienten muy lejos de ser parte de la ciudad por el olvido y el abandono que aseguran sufrir por parte del Ayuntamiento santacrucero.
El paisaje también se contradice. Las casas se encaraman a las paredes de las montañas en un ejercicio extremo de supervivencia y el cauce del barranco divide el caserío en dos. Su belleza está llena de una plaga que tiñe de amarillo las paredes del valle: el rabo de gato. Apenas queda un rincón en el que la invasora no esté y ese candor ocre que proyecta la planta cuando le llega el sol se tiñe de gris inmediatamente.
Hospitalidad y cariño
Sin embargo, la máxima de la naturaleza gana cuando Ángeles Déniz Hernández, Marta García Déniz y Sonia Bravo García destilan hospitalidad, cariño y dan la bienvenida al lugar. Este fin de semana Valle Brosque está en fiestas. Es la primera vez que la organizan y se encuentran con los preparativos del tenderete que celebrarán en una casa al otro lado del valle. Van a hacer una gran paella y habrá parrandas. "Esta era la casa de mis abuelos. Tiene más de 100 años", dice Ángeles. Dispuesta a compartir todo su conocimiento, la vecina -de tez blanca y pelo rubio- otea el horizonte desde la terraza de la casa y va descubriendo viviendas que ya no están habitadas y a las que parece prácticamente imposible acceder. Pero allí se vivía.
Las fiestas son en honor a la virgen de Fátima, a la que le hicieron una pequeña capilla hace dos años entre todos los vecinos. La familia Déniz donó la imagen y ahora es turno de rendirle tributo con el mejor acto posible: la reunión del barrio y sus amigos.
Esta es la esencia de Valle Brosque: la unidad. Aunque la gente se marchara hasta María Jiménez en busca de la comodidad, ellos resisten por lo que supone vivir en el lugar en el que muchos han crecido. Ángeles asegura que ahora se ha ampliado el servicio de guaguas a los fines de semana y hay más horarios, se ha instalado una marquesina para esperar la guagua, se instaló tendido eléctrico en la carretera y existe la promesa de construir un centro cultural por parte del consistorio. Lo conseguido para el barrio, todos se lo agradecen al presidente de la asociación de vecinos, Ehedey Fernández. "Es un chico muy luchador y que está constantemente pidiendo mejoras para nuestro valle", coinciden todos.
El puente
Ahora, falta la construcción de un puente que garantice el cruce seguro entre las dos partes del valle. Hay una vivienda, casi a la misma altura del barranco, donde reside una familia. Para llegar, atraviesan una pasarela improvisada. Falta una infraestructura en condiciones que garantice la seguridad de los vecinos.
Pero entonces surge otra paradoja más: la del desarrollo y la conservación en un parque rural como es el de Anaga. Porque Valle Brosque está dentro de los límites de la parte santacrucera. "La Anaga de La Laguna está mejor que la de Santa Cruz", sentencian sin más. "Para levantar un bloque tienes que pedir no sé cuántos permisos", explica Déniz.
Durante el hilo de la conversación entre vecinos, el hermano de Ángeles, Tino, rebate el año en el que llegó la luz y el agua al barrio. "La luz antes que el agua, pero en torno a 40 o 30 años", acuerdan. Viven en uno de los lomos del valle, mientras que Marta reside más abajo. Se vino durante la covid y decidió que no era un mal sitio para vivir. Tanto ella como Sonia tienen hijos que residen allí. "No tienen ni un parque en el que jugar", afirman.
No existe venta o tienda, para el médico deben acudir a la Casa del Mar y conducir es muy necesario, pero "la tranquilidad que tenemos aquí, no la hay en cualquier lado", presumen todos. Al comienzo de la subida de la carretera hay dos restaurantes.
La despensa de Santa Cruz
El mar se encuentra en un pequeño triángulo que se forma del corte entre dos montañas. Allí, el azul anuncia el trueque. Ángeles Déniz afirma que una técnica del Cabildo de Tenerife, en una visita, le explicó que los valles eran "la despensa de Santa Cruz. De aquí salía todo: papas, pimientos, zanahorias, calabacines... de todo para surtir a la capital". "Recuerdo, siendo una niña, ver a los burros cargados con todo lo que se cultivaba en las tierras del valle", añade. ¿Y ahora? "Ahora, todos los bancales están llenos de rabo de gato. Eran huertas plantadas", lamenta. La vecina se pregunta por qué las administraciones no hacen algo por parar la plaga que pinta las montañas de amarillo. La imparable propagación de la invasora no le parece un motivo para que al menos no intenten recuperar algo de terreno. La ganadería, junto a la agricultura, era otra de las actividades económicas pujantes en Valle Brosque y también se perdió.
Ahora, las casas están vacías. Ni las venden ni las alquilan. Ángeles solo recuerda a un artista que en los últimos años compró un trocito de terreno adentrándose un poco en el valle. "Cultiva unas cebollas hermosas, de casi un kilo, muchacha", dice el hermano sorprendido. De resto, "o intentan que les paguen un dineral por las casas, algunas sin luz y sin agua, o no las cuidan porque son muchos herederos o se quedan ahí, sin más".
Una pena que alimenta el alma. Una suerte que arruina. Una fortuna paradójica: vivir en plena naturaleza a dos pasos de la zona cosmopolita. Es el sueño de cualquier persona que aprecie las bondades de la ruralidad y las comodidades de la urbe. Pero, ¿no sería aún más fácil si vivir en Valle Brosque fuera igual de cómodo que residir en la plaza Weyler? ¿O es que los del valle no tienen los mismos derechos que los del centro de Santa Cruz?
Suscríbete para seguir leyendo
- El Cabildo prepara el derribo de los antiguos cuarteles militares de El Cristo para levantar un complejo de mayores
- La Bonoloto premia a Tenerife: más de 1,3 millones de euros 'viajan' a la isla
- El bar de Tenerife que conquista con cocina canaria tradicional: platos generosos y precios difíciles de encontrar
- Emergencia médica a bordo en Tenerife Sur: coordinan el aterrizaje prioritario de un vuelo procedente de Leeds
- Tenerife se suma este miércoles a las concentraciones de apoyo a Ceuta a las 19:00 horas
- El mítico bodegón de esta ciudad de Tenerife donde tirar las cáscaras de manises al suelo es tradición: abierto desde 1980
- El rincón de Tenerife que enamora a Pedri: limita con el Macizo de Anaga y cuenta con una de las fiestas más populares de la isla
- Un pregón en un pueblo sevillano reaviva la polémica del 'profe' de Tik Tok en un colegio de Tenerife

