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Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica en San Andrés

Bajo la dirección de Iván Hernández, el restaurante combina tradición, producto e innovación sin perder la esencia que lo convirtió en un referente gastronómico de Santa Cruz

Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica en San Andrés

Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica en San Andrés / Restaurante Los Pinchitos

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Santa Cruz de Tenerife

Hablar de Los Pinchitos es hablar de más de seis décadas de historia, de una tradición familiar que ha sabido mantenerse fiel al producto y de una mesa que, generación tras generación, ha convertido el pescado fresco y el marisco en una auténtica seña de identidad culinaria. Con 66 años de vida, es el restaurante más antiguo de San Andrés, un título que no exhibe como simple curiosidad sino como compromiso diario con quienes cruzan su puerta. Ese peso de la historia convive con una cocina que no se ha quedado detenida en el tiempo, y esa combinación es precisamente lo que explica su vigencia.

Fundado en 1960 por Juan Alberto Cabello López y su esposa, el establecimiento nació con una idea sencilla pero poderosa: ofrecer a vecinos y visitantes lo mejor que daba el mar cada día. Desde sus primeros años se convirtió en punto de encuentro para quienes buscaban disfrutar de la cocina tradicional canaria elaborada con materias primas frescas y un trato cercano, casi familiar. Aquella apuesta por el producto local y por la cocina honesta fue cimentando una reputación que, con el paso del tiempo, ha terminado por convertir a Los Pinchitos en uno de los templos gastronómicos de referencia en la isla.

Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica.

Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica. / Restaurante Los Pinchitos

El relevo generacional ha resultado clave para mantener viva esa esencia. Tras los fundadores, fue su hija quien asumió las riendas del negocio, preservando la identidad del restaurante y consolidando una clientela fiel que siempre ha encontrado en Los Pinchitos un lugar al que regresar. Hoy es el nieto de los creadores, Iván Hernández Cabello, quien lidera el proyecto, y su presencia se nota en cada detalle. Iván está siempre ahí, pendiente de que todo marche bien, saludando mesa por mesa con una amabilidad que muchos clientes destacan como parte del propio sabor de la casa. Bajo su dirección, el restaurante ha evolucionado con una mirada contemporánea, incorporando mejoras en la gestión, el servicio y la presentación de los platos, pero sin renunciar al alma que lo convirtió en un clásico imprescindible del barrio.

La carta mantiene lo de antaño y por eso el pescado fresco sigue siendo protagonista, con preparaciones simples y tradicionales que dejan hablar al producto: el pámpano, la sama, la vieja, el cherne. El pulpo, cocinado con el mimo de siempre, continúa siendo otro de los grandes reclamos de la casa. Pero Los Pinchitos no vive solo del recuerdo. Iván ha sabido innovar sin traicionar la esencia, sumando a la oferta ceviches frescos, tartares cuidados y arroces que amplían el repertorio marinero con propuestas actuales. Entre las novedades destaca un entrante que ya se ha convertido en estrella indiscutible de la carta, el brioche de langostino, una elaboración que combina la suavidad del pan con la contundencia del marisco y que se ha ganado un lugar propio en la memoria de quienes lo prueban.

El éxito de sus pastas frescas, lideradas por la receta de pasta salteada con marisco, era previsible, y por ello se han convertido en otra de las razones para calmar el hambre en este rincón chicharrero. En todas las especialidades se nota la marca del kilómetro cero y la compra de proximidad, lo que aporta un extra de frescura a cada plato que sale de cocina. Esa cercanía con productores y pescadores de la zona se traduce en un sabor difícil de imitar. Para cerrar la comida, los postres caseros ponen el broche perfecto, con el quesillo casero para quienes buscan lo tradicional o una espectacular tarta de tres leches para quienes prefieren algo más original. La calidad de la elaboración, unida a un precio justo, refuerza la sensación de estar ante una comida honesta de principio a fin.

Los Pinchitos, seis décadas de excelencia gastronómica.

El nieto de los creadores, Iván Hernández Cabello, lidera el proyecto. / Restaurante Los Pinchitos

El restaurante y su terraza son un punto neurálgico para disfrutar del sabor marinero de San Andrés en cualquier estación del año, aunque el verano trae consigo el momento perfecto para sus platos más ligeros y sus sabores frescos. A todo ello se suma un local climatizado que garantiza el confort de la clientela durante todo el año, sea cual sea la temperatura en la calle.

Seis décadas después, Los Pinchitos sigue siendo fiel a su origen, el de una familia que decidió que lo mejor del mar merecía una mesa honesta y un trato cercano. Ese legado, hoy en manos de Iván Hernández Cabello, sigue vivo en cada plato que sale de la cocina y en cada sonrisa con la que se recibe a quien llega a la calle Guillén 14, en San Andrés.

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