Educación
Un inicio de curso esperanzador en el sur de Tenerife: el CEE Adeje abre sus puertas tras años de retraso
Los alumnos con necesidades educativas específicas de la comarca sur empezarán el curso 2026/2027 en un nuevo edificio, mucho más accesible y adaptado a sus limitaciones que la anterior sede

María Pisaca

El nuevo Centro de Educación Especial (CEE) de Adeje abrirá por primera vez sus puertas este 9 de septiembre. Tras haber pasado años escuchando plazos que nunca llegaron a cumplirse, este curso, por fin, las familias del alumnado con necesidades específicas del sur de Tenerife tendrán un cole en condiciones. No solo eso, los 23 estudiantes que en unos días estrenarán sus aulas se encontrarán con un escenario totalmente distinto al que estaban acostumbrados: sus clases ya no serán en una sede deficiente y saturada, sino en un edificio accesible y adaptado a sus limitaciones.
Al nuevo edificio, ubicado en Adeje Casco, no le falta color ni detalle: murales en las paredes, ascensores, baños adaptados, bipedestadores para mantenerse en pie, pupitres especiales para las sillas de rueda, un huerto y un patio infinito. Las familias habían denunciado en varias ocasiones que en la antigua sede de Los Cristianos los chicos, cuando salían al recreo, estaban separados por unas rejas del resto de estudiantes del CEIP. En esta, en cambio, tienen un espacio mucho más amplio por el que podrán moverse con mayor facilidad. También cuentan con comedor y cocina, aunque esta última no se utilizará este curso.
El nuevo CEE Adeje acogerá a alumnos con Necesidades Educativas Especiales (NEE) que requieren adaptaciones curriculares en un grado extremo. En su interior, no solo se formarán niños de Infantil y Primaria, también habrá jóvenes de hasta 21 años que cursarán Tránsito a la Vida Adulta. En esta etapa final, el alumnado mayor de catorce años aprende a desempeñar ciertas tareas, como hacer la compra o cocinar, enfocadas a conseguir una mayor autonomía en su vida personal, social y laboral. Para ellos se ha habilitado un aula que simula un hogar, un espacio con el que no contaban hasta el curso pasado.
Hay cosas que nunca cambian
Eso sí, para evitar que en las primeras semanas les abrume tanta novedad, hay dos cuestiones que permanecerán prácticamente intactas: la plantilla de profesores y el nombre de las aulas. "Aquí todas las clases tienen el nombre de un animal marino y en Guargacho, de uno terrestre; es algo que hemos querido mantener para intentar que el cambio les afecte lo menos posible", explica el director del CEE, Francisco Otero.
Los más de 50 estudiantes matriculados llevaban varios cursos dividiéndose en dos sedes: la primera, ubicada en Guargacho, y una segunda, en Los Cristianos, creada como aulario anexo para poder abarcar a todo el alumnado.
Un espacio "muy necesario"
Este último espacio, cedido por el CEIP Los Cristianos, solo disponía de cuatro aulas –una de ellas, un container– que, según las familias, no cumplían con las condiciones necesarias para acoger a estos niños especialmente vulnerables. Ni siquiera tenían comedor –los peques comían en sus pupitres– ni ascensor, un recurso imprescindible en un centro con alumnado motórico.
Instituciones y familias coincidían en que la solución más efectiva a medio-largo plazo era mudarse a un nuevo centro, más moderno y accesible. Uno de los primeros pasos se dio en 2019, cuando el Ayuntamiento de Adeje intentó ceder una parcela en Los Olivos para construir un colegio nuevo. La cesión, sin embargo, nunca llegó a formalizarse, por lo que tuvieron que buscar un nuevo espacio, esta vez, en Adeje Casco.

El alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga, y el consejero de Educación, Poli Suárez, durante una visita a las obras / E.D.
En los últimos años, las familias solo habían recibido largas. En el curso 2024/2025 la Consejería de Educación les trasladó que harían el cambio de centro en octubre y, después, lo aplazaron hasta enero. Al final llegó junio y el alumnado seguía en las mismas instalaciones. Algo similar ocurrió el siguiente ejercicio. Tras una nueva ola de quejas, el departamento que dirige Poli Suárez marcó un nuevo plazo –el segundo trimestre– que volvió a incumplir.
Un apaño que se alargó en el tiempo
Ahora, sin embargo, la inauguración ya es una realidad. El director señala que este último verano han trabajado a destajo para que los niños empezaran el curso en el nuevo edificio. "La sede de Los Cristianos iba a ser un apaño temporal que, al final, se alargó durante años", reconoce. Aunque todavía quedan algunos detalles pendientes, como la instalación de un columpio en el patio, el cole está totalmente preparado para llenarse de vida, risas y mucho aprendizaje. "Empezamos con 23 alumnos, pero seguro que dentro de muy poco podremos duplicar el número de matrículas porque, desgraciadamente, en la Isla hay muy pocos centros de educación específica", sostiene.
La escolarización en un CEE es una medida excepcional, solo se aplica cuando las necesidades del menor no pueden ser atendidas en centros ordinarios. Para llegar a estos recursos hay que pasar un proceso largo que incluye visitas al orientador, inspecciones, informes médicos y mucha burocracia. Además de dividirse por edades y etapas –como cualquier otro colegio–, también se separan por necesidades. Lo positivo, destaca el director, es que la atención es prácticamente individualizada, ya que hay momentos en los que hay un adulto por niño. "Más allá de enseñarles una rutina, aquí lo que intentamos cada día es darles calidad de vida, que sean felices y que disfruten", asegura Otero.
Barreras invisibles
Para estos peques, un borde en una mesa, un escalón en el patio e, incluso, el color de un plato pueden marcar una gran diferencia. "Son cosas que pasan desapercibidas hasta que llegas a un centro así", subraya. Muchos de los estudiantes tampoco son capaces de comunicarse verbalmente, por lo que tienen que hacerlo a través de herramientas como los pictogramas. "Para el profesorado es complicado, no solemos tener feedback y, por tanto, no sabemos si algo les gusta o no; eso es lo que más me chocó cuando llegué al colegio", confiesa. De hecho, para la mayoría, este es el único espacio en el que pueden socializar con otros niños.
A partir de este mismo curso, los estudiantes de la comarca sur se separarán en dos centros independientes: el de Adeje, para los niños del municipio y de enclaves cercanos como Guía de Isora, y el de Guargacho, para el resto de localidades.
Suscríbete para seguir leyendo
- Tenerife encuentra energía geotérmica a 2.300 metros bajo tierra con un elevado potencial para convertirla en renovable
- Canarias recupera festivos perdidos: tendrá 15 días no laborables en 2027
- El restaurante de Tenerife al que muchos van por un solo plato: lleva más de 40 años ofreciendo conejo
- Tenerife entra en prealerta por calor y calima desde este lunes: se podrán alcanzar los 36 grados
- El Cabildo defiende que la pasarela del Padre Anchieta mejora la circulación y gana hasta 800 vehículos por hora
- El director general de Costas de Canarias defiende que 'todo es legal' en las obras investigadas en Adeje de Cuna del Alma
- Suben las temperaturas en Tenerife este sábado y el termómetro podrá superar los 30 grados
- El Real Casino de Tenerife puede seguir abierto: la Justicia mantiene la suspensión del cierre por actividades clandestinas
