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Los Realejos

El drago monumental de Tenerife que se desplomó hace seis meses y causó consternación en Los Realejos ya tiene sustituto

El Ayuntamiento planta un ejemplar joven de siete metros en el mismo punto en el que estaba el de San Francisco, que se vino abajo el 4 de marzo de este 2026 por las intensas lluvias invernales

El nuevo drago plantado en el lugar en el que se encontraba el ejemplar monumental de San Francisco, en Los Realejos, que se desplomó el 4 de marzo de este año 2026.

El nuevo drago plantado en el lugar en el que se encontraba el ejemplar monumental de San Francisco, en Los Realejos, que se desplomó el 4 de marzo de este año 2026. / E. D.

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Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

Tendrán que pasar decenas de años para que el nuevo drago de San Francisco tenga el mismo porte monumental que el anterior, pero al menos este cementerio del Realejo Bajo ha recuperado la planta que tanto caracterizó este rincón con vistas privilegiadas al municipio de Los Realejos.

Operarios acaban de plantar un ejemplar de siete metros de la emblemática especie canaria Dracaena draco en el mismo lugar en el que se encontraba el drago centenario de San Francisco. A eso de las 20:30 horas del miércoles 4 de marzo se desplomaba este histórico ejemplar, también conocido como Drago del Buenpaso, de 17 metros de altura y más de 200 años de antigüedad, como consecuencia de las intensas lluvias y los fuertes vientos del pasado invierno.

La pérdida de uno de los dragos más voluminosos y apreciados de Tenerife generó una conmoción entre los realejeros. El alcalde, Adolfo González, llegó a asegurar entonces que el municipio había perdido «un símbolo». Desde el primer momento, el propio Adolfo González tuvo claro que había que colocar en ese espacio con otra planta de la misma especie para cubrir el enorme vacío sentimental.

Así era el drago de San Francisco, en Los Realejos, antes de desplomarse.

Así era el drago de San Francisco, en Los Realejos, antes de desplomarse. / Isidro Felipe Acosta

El momento ha llegado. Y no ha sido una tarea sencilla, basada solo en la plantación de otro ejemplar. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Los Realejos realizó previamente obras de reposición de los muros afectados por la caída del anterior drago, una actuación que consistió en la demolición del muro frontal y jardineras del anterior palterre con una terminación igual a la original, ampliando notablemente su capacidad y la zona de tierra, e instalando además un sistema de drenaje.

En el solar, además, se procedió al relleno con tierras aptas para el desarrollo de este tipo de planta –el drago está considerado una planta, no un árbol– sin sistema de riego para evitar zonas húmedas, aplicando un tratamiento especializado posterior a la siembra en la base.

El drago de San Francisco tras desplomarse el 4 de marzo de este 2026.

El drago de San Francisco tras desplomarse el 4 de marzo de este 2026. / Arturo Jiménez / t

Tampoco fue sencillo encontrar el mejor candidato de drago joven para la sustitución. Tras valorar una decena de ejemplares del propio municipio, los jardineros seleccionaban uno ubicado en los jardines del mercado municipal que ya precisaba un trasplante.

Con una altura de siete metros, porte muy vertical y copa simétrica, el sustituto goza de buen estado de salud y la fortaleza suficiente para soportar el traslado en un camión grúa y todas las labores de colocación, desarrolladas previo tratamiento de la base y zona de raíces con dos meses de anterioridad, entablillado de refuerzo y cubrimiento parcial del tronco.

El nuevo drago plantado en el mismo lugar que ocupaba el monumento de San Francisco, en Los Realejos.

El nuevo drago plantado en el mismo lugar que ocupaba el monumento de San Francisco, en Los Realejos. / E. D.

El nuevo drago de San Francisco será incluso bendecido. El próximo lunes, durante la procesión de Nuestra Señora Madre de Los Afligidos en su recorrido por las calles de Realejo Bajo, se procederá a la bendición del ejemplar por el obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, en su parada frente al histórico pórtico del camposanto de San Francisco.

El acto, organizado por la comunidad parroquial, contará con el alcalde de la localidad, la cofradía de la imagen mariana y representantes de la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de Realejo Bajo.

La noticia llega en un momento en que los dragos vuelven a ocupar la actualidad. El pasado sábado, otro drago monumental de 15 metros, este colocado en la plaza de Los Remedios del casco histórico de La Laguna, justo frente a la fachada principal de la Catedral, se vino abajo por las mismas razones que el de San Francisco: la acumulación de agua por las fuertes lluvias del pasado invierno. En ambos casos, los ayuntamientos salvaron hijos de las plantas que se desplomaron.

En Los Realejos no han podido esperar a que uno de ellos sustituyera a su padre: han optado por otro ejemplar seleccionado a conciencia para garantizar que vivirá al menos 200 años, como el anterior que se cayó hace ahora seis meses.

El drago es posiblemente la especie de la flora de Canarias más emblemática. Sus copas ramificadas, el color de su corteza gris brillante y la mística que rodea a estos árboles, ya desde los tiempos de los guanches, los convierten en un emblema de las Islas, en algo más que un mero adorno vegetal.

La caída del ejemplar centenario de San Francisco en marzo y del monumental de la Catedral de La Laguna este sábado 15 de agosto ha puesto en el candelero informativo una especie, la Dracaena draco, que crece en riscos, acantilados y laderas inaccesibles de los barrancos, entre los 30 a 800 metros de altitud.

Son plantas endémicas de la Macaronesia (hay en Canarias, Madeira y Cabo Verde) que según el responsable de la Unidad Orgánica de Biodiversidad del Cabildo de Tenerife, José Alberto Delgado, tienen una trascendencia que "va más allá de la biología, al formar parte de la memoria colectiva, paisajística, histórica y cultural de Canarias". De ahí que hasta una ley del Gobierno canario la consideró el símbolo natural vegetal de la isla de Tenerife.

Ya apenas quedan bosques de dragos o agrupaciones de ejemplares en el medio natural en las Islas. Su facilidad para la reproducción, además de su espectacularidad, las han convertido en una planta ornamental, aunque siguen viéndose ejemplares en rincones remotos de los barrancos, en especial en Tenerife, La Palma y Gran Canaria.

José Alberto Delgado realizó una lista de los dragos más monumentales de Tenerife. La hizo con la intención de que se convirtiera en un catálogo de ejemplares protegidos. No lo ha logrado todavía pues el Gobierno de Canarias traspasó esa competencia a los ayuntamientos y estos no han desarrollado listas específicas.

Eran 39 pero el desplome del drago de San Francisco ha reducido esta lista a 38. Entre ellos no estaba el de la plaza de Los Remedios de La Laguna. Se encuentran en ciudades, pueblos y quebradas y hay que verlos al menos una vez en la vida.

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