Vilaflor, Aguamansa y Erjos: destinos en Tenerife para huir del calor de verano
Vilaflor, Aguamansa, Erjos o La Esperanza permiten cambiar la costa por medianías, monte y noches potencialmente más llevaderas

Vista del Teide / MARÍA PISACA

Hay días de verano en los que el calor en Tenerife convierte una noche de descanso en una sucesión de ventanas abiertas y búsquedas del rincón más fresco de la casa. La playa parece entonces la respuesta evidente, pero la geografía de la isla ofrece otra posibilidad: abandonar el litoral y ganar altura.
Tenerife concentra enormes diferencias de altitud en distancias muy pequeñas. Basta con dejar atrás algunas de sus zonas costeras y comenzar a subir hacia las medianías para que cambien el paisaje, la vegetación y las condiciones ambientales. Desde el seco entorno de Vilaflor hasta las áreas verdes del norte, existen varios lugares a los que mirar cuando se busca una escapada diferente durante el verano.
Vilaflor, el gran clásico de las alturas
Vilaflor de Chasna es probablemente el nombre más reconocible cuando se piensa en escapar de la costa hacia las alturas tinerfeñas.
El paisaje cambia mucho antes de llegar. La carretera asciende hacia un entorno de pinar y montaña que poco tiene que ver con las localidades turísticas situadas varios kilómetros más abajo.
Su ubicación convierte además al municipio en una puerta privilegiada hacia las zonas altas de Tenerife. Una escapada puede plantearse simplemente para pasar la tarde, comer, pasear por el casco y esperar a que el sol comience a desaparecer.
Y para quienes quieran alejarse todavía más de los puntos habituales, el municipio guarda pequeños núcleos y caseríos que permiten descubrir una cara mucho más rural del sur de Tenerife.

La Huerta Grande de Vilaflor se encuentra junto al Santuario del Hermano Pedro, en el casco urbano del municipio. | E.D. / Adrián Prado Fernández
La Escalona, el otro refugio de Vilaflor
Uno de ellos es La Escalona, que permite alejarse de la imagen más conocida del casco de Vilaflor y buscar tranquilidad entre medianías altas.
Es una alternativa interesante precisamente porque pasa más desapercibida. No tiene el movimiento de los grandes destinos turísticos de costa y conserva un carácter residencial y rural.
El plan aquí es casi el contrario al de una jornada de playa: carretera de montaña, paseo tranquilo y paisaje interior.
Aguamansa, cambiar la playa por el monte
En el norte aparece una alternativa completamente diferente. Aguamansa, en La Orotava, permite adentrarse en un paisaje forestal y de medianías altas donde el protagonista deja de ser el océano.
Es una de las opciones más atractivas para quien asocia el descanso veraniego con pinos, senderos y sombra en lugar de sombrillas.
Además, permite construir una escapada por el Valle de La Orotava que vaya ganando altura progresivamente, pasando del casco y las zonas agrícolas hacia el monte.

Camino La Represa, en La Orotava / CABILDO DE TENERIFE
Erjos, el verano rural del noroeste
Mucho menos evidente para quien visita Tenerife por primera vez es Erjos, en el entorno de Los Silos.
Su posición en las medianías del noroeste permite descubrir otro de los contrastes climáticos y paisajísticos de Tenerife. Aquí desaparecen las grandes avenidas hoteleras y aparece una isla rural marcada por montañas, caminos y vegetación.
Precisamente esa menor fama puede convertirse en su principal atractivo para quienes buscan una escapada tranquila, especialmente si el objetivo no es encontrar actividades multitudinarias sino desconectar durante unas horas del verano costero.
La Esperanza, monte a pocos kilómetros del área metropolitana
No siempre es necesario recorrer media isla. La Esperanza, en El Rosario, ofrece una de las alternativas más prácticas para quienes parten desde Santa Cruz o La Laguna.
La influencia del alisio y la cercanía del monte explican un paisaje en el que las nubes y la humedad pueden aparecer incluso cuando otras partes de Tenerife presentan cielos completamente despejados.
Eso significa que no es necesariamente el destino para quien busca sol. Pero precisamente ahí está parte de su atractivo cuando el objetivo consiste en cambiar el bochorno por un ambiente de monte y medianías.

El mirador de La Atalaya, en el municipio de El Tanque, ofrece unas vistas espectaculares de Garachico y la Isla Baja. | | MARÍA PISACA / Raúl Sánchez
El Tanque, el noroeste más alejado del verano de playa
El Tanque completa esa otra Tenerife que se aleja de la postal habitual del verano.
Situado en el noroeste y lejos de los grandes núcleos turísticos del sur, permite plantear una escapada rural y combinarla con otros puntos de esta vertiente de la isla.
En días bajo influencia del alisio, el contraste entre diferentes vertientes de Tenerife puede ser especialmente llamativo: mientras unas zonas permanecen despejadas, otras reciben nubosidad y humedad.
Subir no siempre significa encontrar menos calor
También aquí conviene evitar una regla demasiado sencilla. Las zonas altas de Tenerife no están protegidas frente a los episodios de temperaturas extremas.
Cuando Canarias recibe aire cálido procedente del continente africano, las medianías pueden registrar valores muy elevados y la humedad puede desplomarse. En esas circunstancias, subir buscando fresco puede producir justamente el efecto contrario.
Por eso la predicción meteorológica debe consultarse antes de elegir destino. En condiciones favorables, sin embargo, Vilaflor, La Escalona, Aguamansa, Erjos, La Esperanza o El Tanque ofrecen algo que resulta especialmente tentador en pleno agosto: descubrir que en Tenerife el verano puede cambiar por completo simplemente tomando una carretera hacia el interior.
- El bar de Tenerife con 50 años de historia donde disfrutar de unos de los bocadillos más famosos de la isla
- Tenerife encuentra energía geotérmica a 2.300 metros bajo tierra con un elevado potencial para convertirla en renovable
- La Bonoloto premia a Tenerife: más de 1,3 millones de euros 'viajan' a la isla
- Canarias recupera festivos perdidos: tendrá 15 días no laborables en 2027
- El bar de Tenerife que conquista con cocina canaria tradicional: platos generosos y precios difíciles de encontrar
- El restaurante de Tenerife al que muchos van por un solo plato: lleva más de 40 años ofreciendo conejo
- El mítico bodegón de esta ciudad de Tenerife donde tirar las cáscaras de manises al suelo es tradición: abierto desde 1980
- El rincón de Tenerife que enamora a Pedri: limita con el Macizo de Anaga y cuenta con una de las fiestas más populares de la isla