Universidad
La Universidad de La Laguna enseña a los alumnos a usar la IA sin prohibirla: seis pasos para evitar el plagio
Investigadores de la ULL proponen una guía práctica para que el alumnado aprenda a interrogar, dialogar y verificar las respuestas de la Inteligencia Artificial

Estudiantes realizan un examen en la Universidad de La Laguna (ULL). / María Pisaca

La Inteligencia Artificial (IA) ya forma parte del día a día de los canarios y, especialmente, de los estudiantes. Ante esta realidad, son muchos los profesores que se preguntan qué papel debe jugar esta tecnología en las aulas. Es precisamente en este contexto en el que la Universidad de La Laguna (ULL) ha dado un paso al frente con una propuesta que rompe con la vía más sencilla: prohibirla. Los investigadores del Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (Edullab), Manuel Area y Miriam González, han diseñado un método de seis pasos para enseñar a los alumnos a utilizar la IA como una herramienta que fomente el pensamiento crítico, evite el plagio y, sobre todo, ayude a aprender sin renunciar a la tecnología.
El estudio nace de una realidad que, según explica Area, ya está presente en todos los niveles educativos. "En estos momentos el alumnado está haciendo sus tareas o trabajos escolares utilizando la IA, muchas veces de manera desmedida y sin orientaciones de cómo hacerlo correctamente, y no solo pasa en las universidades, ocurre en todo el sistema escolar", señala. El problema aparece cuando los estudiantes se limitan a copiar las respuestas que generan estas herramientas y las presentan como propias.
"Caen en lo que se conoce como plagio y esto sí que es un problema educativo muy importante", advierte. Y precisamente para hacer frente a esta situación surge la investigación. "La propuesta al final se centra en cómo organizar las situaciones de enseñanza y aprendizaje de tal modo que el alumnado no copie lo que le dicen las máquinas, sino que aprenda a interrogarlas, dialogar con ellas y verificar los resultados", apunta.
Seis pasos para usar la IA de forma correcta
El modelo, publicado en la revista científica Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, ofrece una guía práctica para que los estudiantes puedan incorporar estas herramientas a sus tareas de aprendizaje de una forma crítica. Además, forma parte del proyecto de investigación DidactaIA, financiado por el Plan Nacional de I+D+I, que estudia el impacto y los usos de la IA en la educación universitaria. "La idea es que ellos puedan hacer uso de estas herramientas y logren desarrollar un pensamiento crítico, no se dejen manipular y eviten copiar contenidos", señala Area. Para conseguirlo, la investigación plantea seis dimensiones: interrogación, aplicación comparada, diálogo crítico, verificación de datos, reelaboración personal y reflexión.

Dimensiones del modelo didáctico. / Pixel-Bit. Revista de Medios y Educacióne.
Lo primero es que el alumnado aprenda a formular buenas preguntas y sepa cómo interrogar a la IA, para que después utilice distintas herramientas como ChatGPT o Gemini y compare los resultados entre sí. El siguiente paso consiste en entablar una conversación con la plataforma. "La idea es que el alumno entre en una especie de diálogo crítico con la máquina, para que esta afine aún más las respuestas", cuenta el también catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la ULL.
A partir de ahí, deberá comprobar la veracidad de esas respuestas y verificar los datos obtenidos. "Por último, es importante que el alumno reelabore la información proporcionada por la IA y realice un discurso propio y personal, acompañado de una breve reflexión sobre esta experiencia de trabajo", concluye.
Un modelo basado en la práctica
El modelo no parte únicamente de una propuesta teórica. "Llevamos ya más de dos años en la ULL trabajando con este modelo didáctico ante la IA en distintas asignaturas", cuenta Area. Y una de las claves de esta propuesta es precisamente no prohibir su uso. "Les permitimos usar estas herramientas y creo que eso ya es positivo para la mirada de los alumnos", concreta.
Durante el curso 2023/2024, 75 estudiantes del Grado en Educación Primaria tuvieron que realizar un trabajo académico para la asignatura Las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Educación utilizando de forma simultánea tres sistemas de IA. Así, los alumnos pudieron comparar las respuestas obtenidas, comprobar su validez y elaborar después un informe propio con un análisis crítico de la información generada.
Más allá de los resultados académicos, la experiencia les permitió comprobar qué cambia cuando la IA deja de ser una herramienta para copiar y se convierte en parte del proceso de aprendizaje. "Lo que hemos conseguido es que el alumnado no caiga en la copia o en el plagio fácil de lo que dicen las IA, sino que aprenda a desconfiar de ellas", menciona. Esa "desconfianza", aclara, no significa rechazar la tecnología, sino aprender a consultar distintas fuentes, comparar resultados y desarrollar una mirada crítica ante las respuestas que ofrecen.
Ventajas e inconvenientes de la IA para el alumnado
Durante la actividad, los alumnos identificaron varias ventajas de estas herramientas, como la rapidez para acceder a la información, el ahorro de tiempo en determinadas tareas, la posibilidad de adaptar el aprendizaje a las necesidades individuales y el apoyo a la hora de generar ideas.
Sin embargo, también demostraron ser conscientes de los riesgos que puede tener un uso inadecuado de la IA. Entre ellos señalaron el aumento del plagio, la aparición de errores o información incorrecta y los problemas relacionados con la privacidad y la protección de datos. Y mostraron su preocupación porque un uso excesivo de estas herramientas termine limitando capacidades como la creatividad, la autonomía, el razonamiento y el pensamiento crítico.
Ahora, los investigadores trabajan en trasladar la experiencia a otros centros universitarios. "Estamos ahora en este proceso de formar a profesores universitarios para que luego lo apliquen en sus asignaturas, ya que hay varios colegas interesados", explica Area. En este sentido, la guía ya se está difundiendo por diferentes puntos de España a través de cursos y conferencias y se está poniendo en práctica en otras universidades que también forman parte de DidactIA, como la Universidad de Valladolid y la Universidad de Extremadura.
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