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Tenerife

El aeropuerto Tenerife Norte afronta una gran transformación con una inversión de 313 millones para modernizar sus instalaciones

El nuevo Plan Director, que acaba de protagonizar un avance en su tramitación con la publicación del informe ambiental favorable, es el documento de ordenación que servirá de base para rehabilitar un recinto que atiende a más pasajeros de su capacidad real

Terminal de pasajeros del aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.

Terminal de pasajeros del aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna. / Arturo Jiménez / t

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Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

El aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna da un paso decisivo para afrontar su gran transformación. La declaración ambiental favorable del nuevo Plan Director, publicada este jueves 13 de agosto de 2026 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), permite avanzar hacia una hoja de ruta que ordenará las principales reformas de Los Rodeos y fijará el marco para las inversiones de los próximos años. El avance no supone el inicio de las obras, pero sí permite superar uno de los trámites esenciales para hacerlas posibles.

El movimiento llega cuando la infraestructura ya trabaja por encima de su capacidad teórica. En 2024, Tenerife Norte recibió 6,7 millones de pasajeros, frente a los 6,5 millones para los que está concebido. Fueron 262.702 viajeros más que su máximo anual. La situación se mantuvo en 2025, cuando pasaron por Los Rodeos 7,1 millones de viajeros. La evolución explica la presión sobre unas instalaciones que en 2015 movían 3,8 millones de personas.

Crecimiento continuado de la cifra de pasajeros

El crecimiento ha sido especialmente intenso desde la recuperación posterior a la pandemia. En 2022 el aeropuerto registró 5,5 millones de pasajeros; dos años después alcanzó los 6,76 millones y marcó también un récord de operaciones, con 82.063 movimientos. El nuevo Plan Director calcula que el desarrollo previsible podría llevar el tráfico hasta 7,68 millones de pasajeros anuales y 90.970 operaciones. Sin embargo, no plantea aumentar la capacidad de la pista, que se mantiene en una horquilla de 29 a 33 operaciones por hora. La estrategia pasa por adaptar las instalaciones terrestres al crecimiento y modernizar el conjunto aeroportuario.

Ahí reside la importancia del paso administrativo dado ahora. El Plan Director es una herramienta de planificación aeroportuaria que ordena el espacio y establece las actuaciones necesarias para afrontar la evolución prevista del tráfico, las exigencias operativas y los nuevos servicios.

La actuación principal será la ampliación del edificio terminal. El proyecto permitirá ganar superficie y mejorar los principales procesos de atención al pasajero. Se ampliará el área de facturación y el número de mostradores, se reforzarán los controles de seguridad y crecerán los espacios de embarque y el número de puertas. También aumentará la capacidad de la sala de recogida de equipajes, con más cintas. La intervención deberá respetar la singularidad arquitectónica del edificio actual.

Los aparcamientos y los accesos

El Plan Director también ordena actuaciones sobre los aparcamientos y los accesos al recinto aeroportuario. El programa incluye el estacionamiento situado frente al edificio de viajeros, las zonas de larga estancia, los espacios destinados a vehículos de alquiler, el aparcamiento de empleados y las áreas reservadas al transporte público. La reorganización tendrá que coordinarse con las infraestructuras viarias previstas en el entorno, especialmente con la ampliación de la TF-5.

La planificación introduce además una dimensión de movilidad que va más allá del recinto aeroportuario. El documento considera compatible la prevista ampliación de la Línea 1 del tranvía hasta el aeropuerto. También tiene en cuenta la Ronda Oeste, la Variante de la TF-5 y la Circunvalación Oeste, actuaciones que exigirán coordinación entre las administraciones implicadas.

Hay, sin embargo, un aspecto relevante que queda fuera de la planificación: la ampliación del horario de operaciones. Durante el debate público y sectorial se llegó a plantear la posibilidad de adelantar la apertura hasta las 06:00 horas y retrasar el cierre hasta las 00:00 horas para absorber un mayor volumen de tráfico. El documento normativo definitivo no incorpora esta medida, que generó la desaprobación generalizada en las poblaciones de los alrededores del recinto.

313 millones de euros de inversión de Aena

El salto inversor previsto por Aena da la medida de la transformación que se prepara. Para Tenerife Norte se contempla una inversión de 313,4 millones de euros durante el quinquenio 2027-2031, frente a los 67,8 millones previstos para el periodo 2022-2026. La diferencia refleja la magnitud del programa que deberá desarrollarse en Los Rodeos.

Una parte fundamental de ese esfuerzo estará destinada a adaptar las instalaciones a la demanda. La ampliación de la terminal permitirá actuar sobre los puntos en los que se concentra una mayor presión cuando aumenta el número de viajeros: facturación, controles de seguridad, embarque y recogida de equipajes. Aena prevé además reorganizar los estacionamientos y los espacios destinados a los distintos usuarios del aeropuerto.

Colas para pasar los controles de seguridad en el aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.

Colas para pasar los controles de seguridad en el aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna. / Arturo Jiménez / t

La dimensión ambiental acompañará igualmente a las futuras obras. El Plan Director incorpora criterios de integración paisajística y establece condiciones que deberán tenerse en cuenta durante la ejecución de las actuaciones. Los proyectos que impliquen movimientos de tierra deberán incorporar controles arqueológicos y paleontológicos, y cualquier hallazgo tendrá que ser comunicado a las administraciones competentes.

Calendario para las reformas

El calendario que maneja Aena sitúa ahora el foco en la redacción del proyecto constructivo definitivo de la ampliación de la terminal, cuya finalización está prevista durante este año. Después llegará la tramitación ambiental y la incorporación de los requisitos que se establezcan. En paralelo se coordinarán los proyectos de accesos y aparcamientos con la ampliación de la TF-5. La previsión es que la licitación de las obras comience en 2027.

El nuevo Plan Director dibuja así un aeropuerto distinto al actual, pero con una premisa clara: crecer sin ampliar la capacidad de la pista ni extender el horario de operaciones. La estrategia pasa por intervenir sobre las instalaciones terrestres, mejorar los procesos de los pasajeros, reorganizar aparcamientos y accesos y preparar el recinto para una demanda que ya ha superado el límite teórico para el que fue diseñado.

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