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El honor de un ritual ancestral: la siega del cereal en el norte de Tenerife que se transmite a hijos y nietos

La recreación etnográfica de la recogida del trigo en Icod El Alto, en Los Realejos, cumple dos décadas y mantiene el magnetismo de apreciar imágenes de otros tiempos, en los que, para la inmensa mayoría, poder comer requería de trabajos, esfuerzos y sacrificios cotidianos

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Santa Cruz de Tenerife

La siega tradicional del cereal en Icod El Alto, en Los Realejos, se puede mirar con asombro y desconocimiento; también están los ojos expertos de quienes detectan el trabajo correcto del que no lo es. Y después se hallan aquellas personas que viven con honor y orgullo este ritual ancestral. La agricultura de medianías lucha por pervivir cuando casi todos los factores parecen desfavorables.

En esta edición hubo emoción y lágrimas de recuerdo por aquellos que hicieron posible este proyecto y ya no están. Pero, a la vez, se mantiene la esperanza en otras generaciones que creen en una forma de vida pegada a la tierra y los animales.

Erasma González acudió durante 14 años con su marido, José Antonio Hernández, Tonono. Él murió hace casi seis años. Gloria Rodríguez acompañó a su esposo, Miguel Ángel Torres, que falleció hace dos meses. Ambos eran dos exponentes de la cultura del cereal en La Laguna, que siempre ayudaron en la escenificación icolaltera.

Relevo

Este domingo, quienes manejaban las guadañas eran sus respectivos hijos, Andrés Hernández y Fernando Torres, en el mejor homenaje que se puede brindar a sus padres. Erasma y Gloria seguirán siendo espectadoras, pero, sobre todo, se mantendrán, mientras puedan, como guardianas de la tradición.

Siega tradicional de Icod El Alto

Siega tradicional de Icod El Alto / El Día

El Encuentro de Siega Tradicional Diego Pérez cumple veinte años con un sólido apoyo del Ayuntamiento, el Cabildo y de la Fundación Tenerife Rural, así como de varios colectivos.

Esta vez el tiempo no acompañó para una buena recogida. La bruma rastrera se apoderó del paisaje y la lluvia horizontal se dejó notar. Una buena siega requiere de mucho sol y calor, para que el corte con las hoces y guadañas sea más efectivo. Pero, a pesar de todo, se cumplió con la tarea programada.

Pasado y presente

Vicente Suárez Llano ha estado vinculado toda su vida al sector primario. Es consciente de que los jóvenes no quieren ni oír hablar del campo. Y, en parte, los comprende, "porque no da nada". Pone un ejemplo: las papas que ha plantado este año "no dan ni para comer ni para semillas".

Mateo Felipe es un joven cantador de folclore, que un día decidió que su apego a la tradición debía ser algo más que interpretar una copla. También ejerce como agricultor. Defiende la importancia de plantar un cantero, aunque no se viva de la agricultura, pues, de no ser así, "esto cada día irá a peor".

Siega tradiciona de Icod El Alto

Siega tradiciona de Icod El Alto / El Día

Juan Antonio Jorge Peraza, de la Fundación Tenerife Rural, fue el gran impulsor de la siega tradicional de Icod El Alto. Recuerda que las agencias de Extensión Agraria del Cabildo en el 2006 trabajaban por expandir el trigo de barbilla. Y a él se le encomendó hablar con los productores y la recreación etnográfica para respaldar la citada variedad, que, en la producción anual, es muy equilibrada en cantidad y calidad. Hoy, la mayoría de los agricultores la cultivan, indica.

Sistema de plantación

Orgulloso del acto se mostraba el concejal de Desarrollo Rural, José Alexis Hernández, quien insiste en recordar el sistema de plantación que se da en Icod El Alto, donde se combina el cereal, la papa bonita y los chochos. Este modelo impide que la polilla de la papa se asiente en este enclave. Tras la siega, se hicieron los mollos y se cargaron los mulos. Después vinieron las papas, el gofio, el pescado salado y el vino.

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