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Economía

El Cabildo de Tenerife sale de Bodegas Insulares, pero conserva su presencia en los sectores estratégicos

La corporación insular mantiene cerca de cuarenta entidades públicas y sociedades para intervenir en sectores estratégicos como transporte, agua e innovación

Tranvía de Metropolitano de Tenerife serigrafiado con una muestra de indumentaria tradicional

Tranvía de Metropolitano de Tenerife serigrafiado con una muestra de indumentaria tradicional / Andrés Gutiérrez

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Santa Cruz de Tenerife

La salida definitiva del Cabildo de Tenerife de Bodegas Insulares SA, acordada en el pleno del pasado viernes y culminada tras el proceso iniciado en 2025, supone un cambio de posición en una compañía vinícola, pero no un repliegue general de la institución insular de la actividad empresarial. La corporación conserva una amplia red de entidades públicas, sociedades, organismos, consorcios y fundaciones que le permite intervenir directamente en sectores estratégicos para el funcionamiento y el desarrollo de Tenerife.

La desinversión tiene, por tanto, un carácter selectivo. El Cabildo poseía el 45,66% del capital de Bodegas Insulares y el pleno acordó en junio de 2025 abandonar su accionariado. La operación se articuló mediante una reducción de capital aprobada por la sociedad en diciembre de ese año, con la amortización de las acciones de la institución. La decisión refleja la revisión del papel público en cada actividad.

El caso permite observar la dimensión real del sector público insular. El Cabildo mantiene una red cercana a cuarenta entidades, aunque la cifra exacta depende del criterio utilizado. Las Bases de Ejecución del Presupuesto de 2025 enumeraban 36 entidades dentro del perímetro presupuestario: cuatro organismos autónomos, dos entidades públicas empresariales, cuatro consorcios, cuatro fundaciones y 22 sociedades o participaciones empresariales.

La cifra puede variar al incorporar participaciones indirectas, sociedades minoritarias, agrupaciones de interés económico o entidades en disolución. La normativa aprobada por el Cabildo en 2022 hablaba de 41. Esta diferencia explica que la salida de Bodegas Insulares no pueda interpretarse como una simple resta de una unidad, ya que su participación no figuraba entre las entidades integradas en las Bases de 2025. El perímetro depende del grado de participación, control efectivo y consolidación presupuestaria.

Transporte, agua e innovación

El mapa resultante muestra la capacidad de actuación directa del Cabildo en áreas determinantes. En movilidad, controla Transportes Interurbanos de Tenerife (Titsa) y Metropolitano de Tenerife, responsables de las guaguas y del tranvía. El presupuesto insular de 2026 destina unos 256 millones de euros a movilidad, incluyendo financiación del transporte público, renovación de flotas e infraestructuras viarias.

En agua y sector primario figuran el Consejo Insular de Aguas y Balsas de Tenerife (Balten), además de Cultesa, Mercatenerife y la Fundación Tenerife Rural. La planificación de 2026 reserva unos 67 millones a seguridad hídrica y sitúa agua, medio ambiente y sector primario dentro de un bloque de alrededor de 202 millones. Son ámbitos donde la capacidad pública está vinculada a la garantía de recursos y a la actividad económica insular.

La presencia se extiende a energía, telecomunicaciones e investigación. El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) participa en proyectos tecnológicos y energéticos; IT3 desarrolla infraestructuras de telecomunicaciones; Canarias Submarine Link (Canalink) explota conexiones de cable submarino; y el Parque Científico y Tecnológico, Involcan, Bioavance e Imetisa amplían la actividad hacia la investigación, la vulcanología, la biomedicina y la transferencia de conocimiento.

En acción social, el Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) es uno de los principales organismos autónomos. Junto a él operan SINPROMI, centrada en la inclusión de personas con discapacidad, y la Fundación Insular para la Formación, el Empleo y el Desarrollo Empresarial (FIFEDE). Las políticas sociales alcanzan los 417 millones de euros en el presupuesto consolidado de 2026.

Visita de una delegación de la Nasa a Imetisa, enpresa del Cabildo de Tenerife, para comprobar la utilidad de su cámara hiperbárica.

Visita de una delegación de la Nasa a Imetisa, enpresa del Cabildo de Tenerife, para comprobar la utilidad de su cámara hiperbárica. / Andrés Gutiérrez

La red se completa con entidades de turismo, cultura, deporte y promoción económica, entre ellas Turismo de Tenerife, TEA Tenerife Espacio de las Artes, Auditorio de Tenerife, Museos y Centros, el Patronato Insular de Música, IDECO, la Institución Ferial y la Empresa Insular de Artesanía..

El Auditorio evidencia el modelo instrumental

El pleno del viernes 31 de julio ofreció un ejemplo de la relevancia práctica de esta estructura. La corporación aprobó dos reconocimientos extrajudiciales de crédito por un total de 96.000 euros relacionados con actos realizados en el Auditorio de Tenerife. Uno, de 23.000 euros, correspondía a una recepción navideña con periodistas celebrada el 18 de diciembre de 2025. El segundo, de 73.000 euros, estaba relacionado con el acto institucional del Día de Tenerife del 2 de febrero.

Durante el debate, el vicepresidente José Miguel Ruano atribuyó la ausencia de fiscalización previa a la condición del Auditorio como medio propio instrumental del Cabildo. «Como el Auditorio es un medio instrumental propio, no se hizo la fiscalización previa», explicó. Los gastos tuvieron que ser llevados posteriormente al pleno mediante el procedimiento de reconocimiento extrajudicial.

El episodio muestra la doble función de estas entidades: permiten gestionar de forma especializada equipamientos y servicios, pero su utilización como medios propios exige controles claros sobre encargos, contratación y fiscalización del gasto.

Una presencia empresarial selectiva

El l Cabildo ha reforzado la coordinación del entramado mediante una Oficina del Sector Público, encargada de supervisar la actividad de las entidades, analizar su eficacia y emitir informes sobre operaciones como creaciones, transformaciones, fusiones, ventas, separaciones o disoluciones. La regulación establece revisiones periódicas para determinar si cada entidad debe mantenerse, transformarse o extinguirse.

La salida de Bodegas Insulares encaja en ese proceso. La corporación deja una actividad que considera consolidada y capaz de continuar sin su presencia accionarial, pero mantiene empresas y organismos allí donde aprecia necesidades de servicio público, infraestructuras esenciales, fallos de mercado o posibilidades de diversificación económica.

La fotografía que queda no es la de una Administración en retirada, sino la de un Cabildo que reajusta los límites de su sector público. Transporte, agua, atención social, innovación, telecomunicaciones, turismo, cultura y determinados equipamientos continúan bajo fórmulas de gestión directa o participada.

La cuestión, por tanto, no es solo cuántas entidades mantiene la corporación, sino para qué existe cada una, qué servicio presta, cuánto cuesta y qué valor aporta frente a otras formas de gestión. La salida de Bodegas Insulares marca un límite en la intervención pública, pero el resto del entramado demuestra que el Cabildo continúa utilizando su capacidad empresarial como herramienta para actuar sobre sectores considerados decisivos para el futuro de Tenerife.

Una presencia empresarial selectiva en sectores decisivos

En el ámbito empresarial, a finales del siglo pasado se acuñó el aserto «el Cabildo es la mayor empresa de la Isla». Para reforzar la coordinación del entramado está la Oficina del Sector Público, encargada de supervisar la actividad de las entidades, analizar su eficacia y emitir informes sobre creaciones, transformaciones, fusiones, ventas, separaciones o disoluciones. La regulación establece revisiones periódicas para determinar si cada entidad debe mantenerse, transformarse o extinguirse. La salida de Bodegas Insulares encaja en ese proceso. La corporación deja una actividad que cree consolidada y capaz de continuar sin su presencia accionarial, pero mantiene empresas y organismos allí donde aprecia necesidades de servicio público, infraestructuras esenciales, fallos de mercado o posibilidades de diversificación económica. La fotografía no es la de una Administración en retirada, sino la de un Cabildo que reajusta los límites de su sector público. Transporte, agua, atención social, innovación, telecomunicaciones, turismo, cultura y otros equipamientos siguen bajo fórmulas de gestión directa o participada. La cuestión no es solo cuántas entidades mantiene, sino para qué existe cada una, qué servicio presta, cuánto cuesta y qué valor aporta frente a otras formas de gestión. El entramado demuestra que el Cabildo utiliza su capacidad empresarial como herramienta para actuar en sectores decisivos para el futuro de Tenerife.

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