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Multas de 80 euros por llevar el retrovisor bien regulado, pero hacer este gesto inofensivo al volante: la Guardiacivil extrema la vigilancia de los conductores tinerfeños

La Dirección General de Tráfico recuerda que apartar la vista de la carretera para observarse puede poner en riesgo la seguridad vial

La Guardia Civil de Tráfico pone en foco en la actitud de los conductores

La Guardia Civil de Tráfico pone en foco en la actitud de los conductores / GUARDIA CIVIL - Archivo

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Helena Ros

Helena Ros

Los espejos retrovisores son uno de los elementos más importantes de cualquier vehículo. Su función es permitir al conductor controlar lo que ocurre alrededor del coche y anticiparse a posibles situaciones de riesgo. Sin embargo, un mal uso o gesto inofensivo puede acabar convirtiéndose en una infracción al volante.

La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda a los conductores que cualquier acción que implique desviar la atención de la carretera puede acarrear una sanción económica, ya que puede poner en riesgo la seguridad vial y provocar un accidente de tráfico.

La función del retrovisor es observar al resto de conductores

Aunque pueda parecer una acción sin importancia, mirarse en el espejo retrovisor supone desviar la atención de la conducción. El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece que El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía".

Por ello, ajustar el espejo mientras el vehículo está circulando o utilizarlo para observarse puede considerarse una distracción al volante.

La multa por llevar objetos colgados del espejo retrovisor asciende a 200 euros.

La distracciones al volante puede acabar en sanción económica / ED

Multa de 80 euros

Los conductores que realicen esta conducta pueden recibir sanciones de 80 euros, al considerar que el conductor no está manteniendo la atención plena en la conducción. Además, modificar su posición o realizar algún ajuste en marcha puede agravar la multa.

Hoy que mirar, no mirarse

La DGT insiste en la importancia de utilizar los retrovisores correctamente. Es decir, tanto el interior como los exteriores sirven para comprobar la presencia de otros vehículos, realizar maniobras o controlar la circulación de la vía.

El principal problema aparece cuando el conductor desvía su atención para observarse a sí mismo, y por unos segundos pierde la vigilancia de lo que está ocurriendo en la vía. Las autoridades recuerdan que las distracciones al volante son una de las principales causas de accidente y un gesto inofensivo puede acabar poniendo en riesgo la seguridad vial.

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