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Multas de 200 euros e inmovilización del vehículo por este cambio del tubo de escape: la Guardia Civil vigila a los conductores tinerfeños

La DGT insiste a los conductores en que deben cumplir con la normativa y no circular con modificaciones no homologadas

La Guardia Civil pone el foco en los tubos de escape

La Guardia Civil pone el foco en los tubos de escape / EUROPA PRESS - Archivo

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Helena Ros

Helena Ros

Los conductores continúan lanzándose a las carreteras para disfrutar de sus vacaciones de verano. La Dirección General de Tráfico prevé más de 104 millones de desplazamientos por carretera durante julio y agosto, algo que ha movilizado a los agentes de tráfico a vigilar que los conductores cuente con los elementos y documentación obligatorios y en regla, además de cumplir con la normativa establecida.

El tubo de escape es una de las principales modificaciones que realizan muchos conductores para conseguir un sonido más deportivo en el vehículo, Sin embargo, la normativa española prohíbe circular con el llamado escape libre porque se trata de un sistema que "carece del silenciador obligatorio o que ha sido modificado para eliminar o reducir significativamente su capacidad de atenuar el ruido", explican desde RACE.

¿Qué dice el Reglamento General de Circulación?

El artículo 7 del Reglamento General de Circulación establece que "tanto en las vías públicas urbanas como en las interurbanas se prohíbe la circulación de vehículos a motor y ciclomotores con el llamado escape libre, sin el preceptivo dispositivo silenciador de las explosiones. Se prohíbe, asimismo, la circulación de los vehículos mencionados cuando los gases expulsados por los motores, en lugar de atravesar un silenciador eficaz, salgan desde el motor a través de uno incompleto, inadecuado, deteriorado o a través de tubos resonadores, y la de los de motor de combustión interna que circulen sin hallarse dotados de un dispositivo que evite la proyección descendente al exterior de combustible no quemado, o lancen humos que puedan dificultar la visibilidad a los conductores de otros vehículos o resulten nocivos".

La principal función del sistema de escape de un vehículo es expulsar los gases generados por el motor, pero también cuenta con elementos diseñados para reducir el ruido y controlar las emisiones contaminantes.

Tubo de escape de un coche contaminante

El tubo de escape expulsa los gases generados pro el motor / Agencias

Elevadas sanciones por exceso de ruido

La sanción habitual por circular con un escape modificado o defectuoso es de 200 euros, sin pérdida de puntos del carné de conducir. No obstante, si el vehículo supera los límites de contaminación acústica establecidos por la ordenanza municipal, la multa puede alcanzar los 600 euros, dependiendo de la normativa local y de la gravedad de la infracción.

Además de la sanción económica, los agentes pueden ordenar la inmovilización del vehículo cuando detecten que supera los límites permitidos de ruido, gases o humos.

Control de tráfico de la Guardia Civil.

Control de tráfico de la Guardia Civil. / E.D

La ITV puede ser desfavorable

Un vehículo con el escape libre o con modificaciones no homologadas tampoco superará la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Durante la inspección, se comprueba que el sistema de escape mantiene los elementos obligatorios y que tanto el ruido como las emisiones cumplen con los valores establecidos por el fabricante.

Si el escape ha sido manipulado, retirado o sustituido por uno no autorizado, la inspección puede resultar desfavorable y obligar al propietario a reparar el vehículo antes de volver a pasar la prueba. La DGT insiste en que cualquier modificación del sistema de escape debe realizarse siempre con elementos homologados y respetando la normativa establecida para circular legalmente.

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