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Aeropuerto de Tenerife Sur: por qué su capacidad está bajo presión

La infraestructura cerró 2025 con un récord de casi 14 millones de viajeros y Aena propone invertir 553,6 millones de euros entre 2027 y 2031 para ampliar y remodelar sus instalaciones

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El Día

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El Aeropuerto de Tenerife Sur afronta el reto de adaptar sus instalaciones a un tráfico que no ha dejado de crecer. La infraestructura cerró 2025 con un récord de 13.969.678 pasajeros, un 1,7% más que el año anterior, y contabilizó 92.309 operaciones, también la cifra más elevada de su historia. Estos datos lo mantienen como el segundo aeropuerto con mayor volumen de viajeros de Canarias, únicamente por detrás del de Gran Canaria.

Su importancia va mucho más allá del recinto aeroportuario. Situado en Granadilla de Abona, en el corazón de la principal zona turística de Tenerife, constituye una de las grandes puertas de entrada de visitantes extranjeros a la Isla. El crecimiento del tráfico ha reforzado su peso económico, pero también ha aumentado la presión sobre la terminal y los distintos procesos aeroportuarios.

Un tráfico mayoritariamente internacional

Una de las principales particularidades de Tenerife Sur es el peso de las conexiones con el extranjero. Según Aena, el aeropuerto ofrece más de un centenar de conexiones y su tráfico es mayoritariamente internacional. Solo Reino Unido y Alemania representan más de la mitad del movimiento total de pasajeros, con una presencia especialmente destacada de rutas procedentes de aeropuertos británicos como Manchester, Gatwick, Stansted, Birmingham y Bristol.

Turistas arrastran sus maletas y carros por las instalaciones del aeropuerto Tenerife Sur.

Turistas arrastran sus maletas y carros por las instalaciones del aeropuerto Tenerife Sur. / ARTURO JIMÉNEZ

Esta dependencia del mercado internacional está directamente vinculada al modelo turístico del sur de Tenerife. La elevada demanda de plazas aéreas mantiene una actividad intensa durante buena parte del año y concentra un elevado número de llegadas y salidas en determinadas franjas horarias.

El problema, por tanto, no depende únicamente del número anual de pasajeros. La capacidad de un aeropuerto también está condicionada por cómo se reparten los vuelos a lo largo del día, por las posiciones disponibles para las aeronaves y por el funcionamiento de los controles, la facturación, el embarque, la recogida de equipajes y el resto de los procesos de la terminal.

Una única pista para todos los vuelos

Al contrario de lo que puede sugerir la existencia de las denominaciones 07 y 25, el aeropuerto no dispone de dos pistas independientes. Tenerife Sur cuenta con una única pista de 3.200 metros de longitud y 45 metros de anchura, denominada 07/25 en función del sentido en el que se realicen los despegues y aterrizajes.

Esto implica que todos los movimientos de aeronaves deben utilizar la misma infraestructura. Las dos numeraciones corresponden a sus cabeceras opuestas y no a pistas diferentes que puedan operar simultáneamente.

La pista permite atender el tráfico actual, pero la concentración de todas las operaciones en una sola superficie reduce el margen disponible cuando coinciden numerosas llegadas y salidas, se produce alguna incidencia o las condiciones meteorológicas obligan a modificar la secuencia prevista.

El crecimiento supera los récords anteriores

El aeropuerto fue inaugurado el 6 de noviembre de 1978 y superó el millón de pasajeros durante su primer año de funcionamiento. Casi medio siglo después, Tenerife Sur se acerca a los 14 millones de viajeros anuales y se encuentra entre los aeropuertos con mayor tráfico de la red española de Aena.

Solo entre 2024 y 2025 pasó de 13.740.411 a 13.969.678 pasajeros. Aunque el incremento porcentual fue más moderado que el registrado en ejercicios anteriores, la nueva cifra supone otro máximo histórico y consolida el volumen alcanzado tras la recuperación del tráfico aéreo.

La presión no afecta exclusivamente a los aterrizajes y despegues. La capacidad global también depende de la superficie de la terminal, los espacios de facturación y embarque, las salas de recogida de equipajes, los controles fronterizos, los estacionamientos de aeronaves y los accesos terrestres.

Una remodelación integral pendiente

Aena ha incluido el aeropuerto entre las instalaciones que recibirán las mayores inversiones durante el próximo periodo regulatorio. Su propuesta para el DORA III, correspondiente al periodo 2027-2031, contempla una inversión total de 553,6 millones de euros en Tenerife Sur, frente a los 68,9 millones asignados durante el quinquenio 2022-2026.

La actuación principal será la remodelación integral del área terminal. El proyecto pretende incrementar la capacidad mediante la ampliación de superficies, la reorganización de los procesos operativos, la incorporación de nuevas tecnologías y la integración arquitectónica de las distintas zonas del edificio.

También se plantea mejorar los aparcamientos y la conexión con otros medios de transporte. Las actuaciones más importantes comenzarán durante el periodo 2027-2031, aunque, por su magnitud, la transformación completa se prolongará durante el siguiente ciclo inversor.

Una infraestructura estratégica para Tenerife

La ampliación resulta especialmente relevante en un territorio insular cuya conectividad exterior depende en gran medida del transporte aéreo. El aeropuerto sostiene buena parte de la movilidad turística del sur de Tenerife y su funcionamiento repercute directamente en hoteles, comercios, restaurantes, empresas de transporte, compañías de alquiler de vehículos y actividades de ocio.

El desafío consiste ahora en adaptar las instalaciones al volumen de viajeros previsto sin deteriorar la calidad del servicio. La remodelación deberá permitir que el aeropuerto absorba el crecimiento futuro, reduzca la presión en las horas de mayor actividad y agilice el tránsito de pasajeros desde la llegada a la terminal hasta el embarque o la recogida del equipaje.

Tenerife Sur continuará siendo una de las principales puertas de entrada a Canarias. Su evolución dependerá de que las inversiones previstas avancen al ritmo del tráfico y permitan mantener el equilibrio entre el crecimiento turístico, la conectividad de la Isla y la capacidad real de sus infraestructuras.

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