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Día de los Abuelos

Del aquagym a la petanca: así se celebran en Santa Cruz de Tenerife las olimpiadas playeras por el Día de los Abuelos

La playa de Santa Cruz acoge las olimpiadas playeras organizada por Santa Cruz Vital, donde decenas de mayores compartieron actividades con sus familias para fomentar el envejecimiento activo y combatir la soledad no deseada

Celebración del Día de Los Abuelos y Abuelas con las Olimpiadas Playeras en la playa de Las Teresitas

María Pisaca

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María Robayna

María Robayna

Santa Cruz de Tenerife

'La Macarena' de Los de Río y 'Noches de Fantasía' de Roberto Antonio sonaban por los altavoces. Decenas de personas mayores seguían la coreografía dentro del agua mientras copiaban los movimientos de los monitores. Algunos nietos intentan imitarlos, otros los observan desde la orilla entre risas. "¡Esas manos hacia arriba!", gritaba unas de las monitoras durante los bailes.

Para mantener tanto el cuerpo como la cabeza activa, los protagonistas de las olimpiadas playeras realizaron actividades como la petanca, los bolos o el tres en raya. El aquagym fue uno de los éxitos en una mañana de convivencia en la playa de Las Teresitas, en la que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife celebró el Día de los Abuelos y las Abuelas con una jornada pensada para compartir tiempo entre generaciones.

La actividad forma parte de Santa Cruz Vital, un programa municipal de envejecimiento activo y lucha contra la soledad no deseada que desarrolla actividades durante todo el año. “Es un día un poquito más especial”, explica la concejala de Políticas Sociales, Charín González mientras sigue los ejercicios de los cerca de medio centenar de 'olímpicos'. Los usuarios del programa acudieron acompañados de sus hijos y nietos para disfrutar de una mañana diferente, aunque la iniciativa va mucho más allá de un día en la playa.

Una fecha apuntada en el calendario

Rezagada por la coreografía, Ángel de León, fiel compañera de estas actividades, camina por la orilla en busca de calma con la canción de Roberto Antonio de fondo. Para ella, estas actividades marcan un antes y un después en su vida. Tras el fallecimiento de su marido, con el que acudía religiosamente a estos eventos, se encerró en casa hasta que su grupo de amigas le insistió en que volviese a la faena. "Me dijeron: '¿cómo lo vas a dejar?' Y aquí sigo", cuenta con una sonrisa.

Tanto De León como las demás cuentan los días con ilusión esperando a que lleguen estas actividades. "¿Tú sabes lo que es estar pendiente a ver el día? Estamos siempre esperando para reunirnos todas", comenta entre risas.

Cerca de ella, con una libreta en sus manos, María del Pino apunta con esmero el número de las personas que pudo conocer entre ejercicios de memoria y bailes a contracorriente. “Yo me lo paso bien con todo el mundo”, afirma. Viuda e independiente, asegura que nunca se ha sentido sola gracias al apoyo de su familia y de las amistades que ha ido haciendo. Con el salitre ya secándose en su piel, afirma que ha sido una experiencia muy divertida. “Soy muy feliz con la vida que tengo”.

Una relación más allá de la sangre

Detrás de los juegos existe un seguimiento de las personas mayores para detectar posibles situaciones de vulnerabilidad y ofrecerles los recursos que necesiten. En la actualidad, Santa Cruz Vital cuenta con 42 grupos repartidos por los cinco distritos del municipio y sigue creciendo con nuevas incorporaciones cada mes.

Alrededor del barullo, Natalia Rangel, una de todas las monitoras, ayuda a las abuelas que aún permanecen en el escenario acuático con sus nietas, mientras hablan sobre los siguientes encuentro programados. “Las veo siempre ilusionadas", explica. "Les encanta venir y compartir estas actividades con sus nietos. Nosotros intentamos ayudarlas a salir de casa, hacer ejercicio y mantener el cuerpo y la mente activos”.

Ese vínculo acaba siendo especial. “Se les coge muchísimo cariño”, reconoce la monitora. Una sensación que comparte su compañera Ana, quien asegura que trabajar con personas mayores le ha cambiado la forma de entender esta etapa de la vida. “Te aportan muchísimo. Hacen amistades, se entretienen y te dan consejos. Son como tus padres”.

Actividades entre familia

En otra esquina de la playa, María del Carmen Alfonso disfruta de la jornada rodeada de hijos, nietos y de su marido. Convenció a su esposo de acudir a la cita pese a que no quería salir de casa. Yo le dije “¿te quedas?, pues yo me voy”, comenta, mientras sus nietas corretean alrededor suyo.

Con la toalla aún en la cadera, la familia de María del Carmen ya recoge sus pertenencias con intención de dar el día por terminado. La abuela marca este día como una fecha especial: "Es lo mejor que me ha pasado. Me llevo lo más bonito: he bailado, me he caído, pero he disfrutado".

Su nieto, Eduardo López Alfonso, también vive la experiencia con entusiasmo. “He disfrutado muchísimo. Ver a mi familia feliz me llena un montón. Estar con mi abuela, mi abuelo y mi prima en el agua ha sido fantástico”.

González recuerda además el papel que desempeñan los abuelos en muchas familias chicharreras: “Son quienes hacen posible la conciliación laboral y familiar. Hoy se trata de agradecer esa labor y ofrecerles un momento para disfrutar con sus nietos”. Y se marchan de Las Teresitas con ganas de repetir las veces que haga falta.

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