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Turismo

Tenerife afronta el verano con solo dos camping en pleno fervor por el turismo al aire libre

La Isla desplegará una red de zonas para caravanas y acampadas cuando el Gobierno de Canarias apruebe la norma que regulará el sector

Un día en el camping de Punta del Hidalgo

Andrés Gutiérrez

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Santa Cruz de Tenerife

Tenerife afronta el verano con solo dos camping en pleno fervor por el turismo al aire libre. La Isla desplegará una red de zonas para caravanas y acampadas cuando el Gobierno de Canarias apruebe la norma que regulará el sector.

Tenerife recibe cada año alrededor de siete millones y medio de turistas y dispone de hoteles, apartamentos, viviendas vacacionales y complejos alojativos de prácticamente todas las categorías. Sin embargo, quienes recorren la Isla en tienda, caravana, autocaravana o vehículo camperizado encuentran una oferta muy reducida.

El territorio insular cuenta únicamente con dos campings convencionales de referencia. El Nauta, situado en Arona, es de titularidad privada, mientras que el de Punta del Hidalgo pertenece al Ayuntamiento de La Laguna y constituye la principal instalación pública de estas características.

La escasez de plazas contrasta con el crecimiento del caravanismo y refleja el retraso acumulado en la regulación de una actividad que hasta ahora se ha desarrollado sin una normativa turística autonómica específica.

El Gobierno de Canarias pretende cubrir ese vacío con el decreto de establecimientos turísticos de alojamiento al aire libre, remitido al Consejo Consultivo antes de regresar al Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva.

El director general de Ordenación, Formación y Promoción Turística, Miguel Ángel Rodríguez, considera que la entrada en vigor del reglamento supondrá “un antes y un después”. A su juicio, resultaba difícil de entender que Canarias careciera de una regulación para modalidades como los campings, las áreas de acampada para autocaravanas o las zonas de pernocta.

Una oferta limitada para una isla turística

El Camping Nauta constituye la principal instalación privada de Tenerife. Está situado en la carretera TF-653, en Arona, permanece abierto durante todo el año y admite tiendas, caravanas y otras modalidades de alojamiento.

En el norte, el camping municipal de Punta del Hidalgo ha sido objeto de trabajos de rehabilitación que incorporaron baños adaptados, merenderos y zonas infantiles. Su funcionamiento, no obstante, ha estado condicionado por diferentes periodos de cierre.

El futuro decreto autonómico regulará campings, áreas de acampada y zonas de pernocta de las caravanas

La reducida oferta obliga a distinguir entre un camping turístico y otros espacios donde se permite estacionar o pernoctar. Un camping dispone de parcelas delimitadas y servicios como baños, duchas, electricidad, recogida de residuos y zonas comunes. También puede admitir bungalows, cabañas o casas móviles.

Las áreas recreativas, los espacios forestales de acampada y los aparcamientos autorizados cumplen otra función y no ofrecen necesariamente prestaciones equivalentes.

Tenerife dispone, por ejemplo, de cuatro zonas forestales habilitadas para la estancia y pernocta de caravanas, autocaravanas y vehículos camperizados. En conjunto suman 31 plazas: 14 en Chío, en Guía de Isora; 11 en Las Lajas, en Adeje; cuatro en Arenas Negras, en El Tanque, y dos en El Lagar, en Icod de los Vinos.

Estos espacios están sometidos a reserva o autorización y a normas ambientales y de seguridad. Su finalidad es ordenar la presencia de vehículos en entornos naturales y evitar su dispersión por áreas protegidas, pero no son campings. Pueden carecer de duchas, electricidad, recepción, lavandería o puntos permanentes para el mantenimiento de las autocaravanas.

Seguridad jurídica para nuevos proyectos

El futuro decreto distinguirá entre campings, áreas de acampada para caravanas y autocaravanas, zonas de pernocta, pequeñas instalaciones vinculadas a edificaciones rurales y alojamientos turísticos singulares.

También establecerá condiciones mínimas en materia de servicios higiénicos, suministro de agua, evacuación de residuos, accesibilidad y prevención de incendios.

Rodríguez sostiene que la norma dará seguridad jurídica a los ayuntamientos y cabildos, a las asociaciones de usuarios y a las personas interesadas en poner en marcha esta clase de establecimientos.

La regulación permitirá además que las administraciones ordenen territorial y urbanísticamente una actividad que hasta ahora dependía, en gran medida, de la interpretación aplicada en cada municipio.

El director general considera que la acampada y el autocaravanismo forman parte de la diversidad del turismo y pueden contribuir a dinamizar la economía. Su desarrollo, añade, deberá producirse con criterios de planificación, sostenibilidad y convivencia con la población residente.

La ubicación concreta de los establecimientos dependerá principalmente de los ayuntamientos, aunque los cabildos también podrán ordenar y promover instalaciones públicas o privadas.

Tenerife prepara una red insular

El Cabildo de Tenerife trabaja desde hace años en diferentes actuaciones para ampliar y ordenar la oferta. Entre ellas figura la apertura del camping de La Tejita, en Granadilla de Abona, una vez se obtengan las autorizaciones municipales necesarias.

La corporación también plantea crear un gran camping en la antigua fábrica de Pinalito, en Vilaflor, e instalar puntos ecológicos para autocaravanas en los puntos limpios durante sus horarios de apertura.

A estas iniciativas se suma el proyecto de habilitar instalaciones específicas en Las Chafiras, Granadilla, Vilaflor, Arico, Guía de Isora y Los Rodeos.

El consejero insular de Turismo, Lope Afonso, considera que el decreto permitirá sacar esta actividad del “limbo” normativo y facilitará tanto los proyectos públicos como los privados.

El Cabildo había comenzado a preparar una ordenanza insular y a identificar, junto con los ayuntamientos, posibles suelos para formar una red de puntos de estancia y pernocta. Ese trabajo quedó en suspenso mientras avanzaba la regulación autonómica, pero se retomará cuando el decreto sea aprobado.

La corporación revisará con los municipios los posibles emplazamientos y adaptará la futura red a las condiciones de la norma. También prevé contribuir a financiar estos espacios para mejorar los servicios y ordenar una modalidad turística que continúa creciendo.

El reto para Tenerife será transformar esa demanda en una oferta regulada y suficiente. En una isla que recibe millones de visitantes cada año, la existencia de solo dos campings evidencia una carencia que la nueva norma y los proyectos insulares intentarán corregir.

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