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Movilidad

Paso decisivo para desatascar la autopista del norte de Tenerife TF-5: las obras del tercer carril comenzarán en las próximas semanas

El Gobierno de Canarias prevé firmar en unos días el contrato para ampliar la autopista entre Guamasa y Los Rodeos, una actuación de 66 millones de euros que incluye nuevos enlaces, un acceso directo al aeropuerto

Cola de vehículos en la TF-5, sentido Santa Cruz

Cola de vehículos en la TF-5, sentido Santa Cruz / Arturo Jiménez

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Santa Cruz de Tenerife

La ampliación de la autopista TF-5 entre Guamasa y el aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna está a punto de pasar del papel a la realidad. El Gobierno de Canarias prevé firmar en aproximadamente una semana el contrato de las obras del tercer carril en este tramo, adjudicadas provisionalmente, lo que permitirá que los trabajos comiencen dentro de un plazo máximo de 30 días.

La actuación supone uno de los pasos más relevantes dados hasta ahora para intentar aliviar las retenciones de la autopista del Norte, especialmente en uno de sus principales puntos de congestión. El proyecto salió a licitación por alrededor de 66 millones de euros y la oferta seleccionada contempla una rebaja próxima al 10%. El plazo de ejecución previsto es de unos 36 meses.

«Estamos a nada, a muy pocas semanas de que se ponga inicio a esta obra», aseguró el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, durante el pleno del Parlamento autonómico.

El anuncio actualiza el calendario inicial, que situaba el comienzo de la intervención antes del verano. Una vez culminada la adjudicación provisional, la Administración afronta ahora la formalización del contrato como último paso antes del inicio efectivo de las obras.

Un tercer carril para uno de los grandes embudos de la Isla

El proyecto se desarrollará entre los kilómetros 11 y 15 de la TF-5, en sentido Santa Cruz, entre Guamasa y el entorno del aeropuerto de Los Rodeos. Por este tramo circulan diariamente alrededor de 110.000 vehículos, con momentos punta en los que se alcanzan los 4.500 por hora.

La incorporación de un tercer carril pretende aumentar de forma significativa la capacidad de una vía sometida a una enorme presión diaria por los desplazamientos entre el norte de Tenerife, La Laguna y el área metropolitana.

El principal objetivo es corregir el efecto embudo que se produce en sentido descendente por la incorporación de vehículos procedentes de Guamasa, el entorno lagunero y la comarca nordeste. Según las estimaciones trasladadas durante la presentación del proyecto, la nueva configuración podría aumentar hasta en un 50% la capacidad actual del tramo.

La actuación incluye la creación de nuevos enlaces además de un acceso directo al aeropuerto

Las administraciones implicadas sostienen que la ampliación permitirá mejorar la fluidez del tráfico y reforzar la seguridad vial. No obstante, el propio consejero ha admitido que los problemas de movilidad de Tenerife no se resolverán únicamente mediante la ejecución de infraestructuras.

Rodríguez defendió la necesidad de acompañar las obras con otras medidas y con una actuación coordinada de las distintas administraciones. Aun así, subrayó la importancia de que, después de años de debate sobre las colas de la TF-5 y el tiempo que pierden diariamente miles de conductores, exista finalmente una intervención adjudicada para actuar sobre uno de los puntos que originan las mayores retenciones.

Nuevos enlaces y acceso directo al aeropuerto

El tercer carril será solo una de las partes del proyecto. La intervención también incluye la remodelación de los enlaces de Guamasa, San Lázaro y el Aeropuerto Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.

Una de las principales novedades será la construcción de un acceso directo al aeropuerto para los vehículos que procedan del norte de la Isla. Actualmente, buena parte de este tráfico debe atravesar el enlace de San Lázaro, uno de los puntos que concentra mayores retenciones en la zona.

La nueva conexión permitirá que los conductores que lleguen desde municipios como Puerto de la Cruz puedan acceder directamente a las instalaciones aeroportuarias, sin incorporarse al flujo de vehículos que circula por San Lázaro.

La reordenación busca separar los tráficos con origen y destino en el norte y el sur de la Isla. De esta forma, los desplazamientos hacia el aeropuerto dejarán de coincidir en el mismo enlace con buena parte de los vehículos que se dirigen a La Laguna o Santa Cruz.

Expropiaciones y coordinación con Aena

La ampliación requerirá la ocupación de aproximadamente 8.000 metros cuadrados de suelo. Una parte importante de la superficie afectada corresponde a terrenos de dominio público y a espacios gestionados por Aena.

El Gobierno de Canarias deberá formalizar un protocolo o convenio con el gestor aeroportuario para poder utilizar estos terrenos durante la ejecución del proyecto. El coste previsto de las expropiaciones se sitúa en torno a los 600.000 euros.

La proximidad del aeropuerto y la presencia de distintas infraestructuras obligan a coordinar los trabajos con varias administraciones y organismos. Este condicionante se suma a la complejidad de intervenir en una autopista que debe permanecer operativa durante todo el proceso.

Tres años de trabajos para aliviar las colas

El inicio de la obra marcará un cambio después de años de anuncios, estudios y debates en torno a la congestión de la TF-5. La intervención no eliminará por sí sola todos los problemas de movilidad del norte de Tenerife, pero actuará sobre uno de los principales cuellos de botella de la autopista.

La ampliación de la capacidad, la reforma de los enlaces y el nuevo acceso al aeropuerto pretenden reducir las incorporaciones conflictivas y ordenar mejor los distintos flujos de tráfico.

El Gobierno de Canarias también ha adelantado que la siguiente gran actuación de este tipo se desarrollará en la autopista del Sur, la TF-1, donde está prevista igualmente la construcción de un tercer carril en uno de sus tramos más saturados.

Por ahora, el foco está puesto en Guamasa y Los Rodeos. Tras la formalización del contrato, comenzará una cuenta atrás de 30 días para que las máquinas entren en la TF-5. Será el inicio de una obra largamente esperada y de una intervención con la que las administraciones aspiran a reducir parte del tiempo que miles de tinerfeños pierden cada día atrapados en la autopista.

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