Bienestar Social
La playa de Las Teresitas se convierte en un gimnasio para mayores: "No me esperaba que mi jubilación fuera así"
Los senior de Tenerife activan el modo verano y disfrutan de un taller de envejecimiento activo al aire libre, impulsado por la Consejería de Bienestar Social

Andrés Gutiérrez

Un sol que raja las piedras, gorros y gafas para protegerse y altavoces a todo volumen con la canción de Elvis Crespo Suavemente. Así arrancó la mañana de este martes en la playa de Las Teresitas, que por unas horas dejó de ser el refugio habitual de turistas y familias para convertirse en un auténtico gimnasio al aire libre. Allí, aunque los más de 25 grados del termómetro se hacían notar, las ganas de pasarlo bien y el compromiso por mantenerse en forma pesaban más.
Los protagonistas de la mañana no eran niños ni adolescentes. Tampoco adultos de mediana edad. Quienes seguían las indicaciones de los monitores y se esforzaban por dar el máximo en sus movimientos eran algunos de los usuarios del Centro de Día para Mayores Isidoro Rodríguez Campos, ubicado en el barrio de Los Gladiolos. Un grupo de seniors que dejó claro que la edad no es ningún impedimento para cuidarse y, sobre todo, disfrutar de esta etapa vital.
Una jubilación inesperada
Entre la multitud estaba Candelaria Santa Cruz, una tinerfeña de 78 años que nunca imaginó que su jubilación la llevaría a hacer yoga, ejercicios frente al mar o incluso aprender nuevas habilidades. De hecho, si hace unos años le hubieran dicho que viviría esta etapa entre talleres de idiomas, clases de yoga o cursos de digitalización, probablemente no se lo hubiese creído. Y por si fuera poco, ahora, a esta gran lista de actividades se suman las sesiones de ejercicio al aire libre como la que vivió este martes.
"Estoy contentísima porque lo único que había hecho hasta ahora era trabajar y tener hijos, además me casé muy joven, y desde que me metí con 60 años en el centro no he parado de hacer cosas", confesó. Lo cierto es que sus expectativas sobre la jubilación eran mucho más sencillas. "Pensaba que iría un ratito a la playa los domingos o al Parque Marítimo y que algún que otro día saldría con mis hijos, pero no me imaginé que haría todo esto", detalló.
Y es que de no ser por estas actividades, Santa Cruz no hubiera descubierto algunas de sus vocaciones. "He hecho yoga, talleres de costura, idiomas y hasta aprendí internet para comprarme un ordenador", comentó. Algo que le ha servido para "manejarse muy bien" con las redes sociales.
Una iniciativa del Plan Maresía
Esta sesión mañanera de ejercicio al aire libre, al igual que el resto que menciona Santa Cruz, forma parte del programa de talleres de envejecimiento activo del Plan Maresía, impulsado por la Dirección General de Mayores. En concreto, este verano es la primera vez que la Consejería ha trasladado algunas de sus actividades a entornos como la playa para promover el ejercicio físico, la socialización y el envejecimiento activo.
El programa se desarrolla a través de una combinación de actividades diseñadas para estimular diferentes áreas del bienestar. E incluye ejercicios adaptados para trabajar la movilidad, la fuerza, la coordinación y el equilibrio; actividades de estimulación cognitiva para reforzar la memoria, la atención y otras capacidades mentales; y charlas sobre salud, prevención, bienestar emocional y hábitos de vida saludables.
Otro de los objetivos de estos talleres es combatir la soledad no deseada y favorecer los encuentros entre usuarios. "He conocido a gente fabulosa y disfruto mucho con mis amigas", señaló Santa Cruz muy emocionada. Un vínculo que, según explicó, también se ve reforzado por la cercanía y la simpatía de los monitores, quienes comparten una percepción similar de los usuarios. "Son muy agradecidos con nosotros y al final son nuestro motor, nos hacen mejorar personalmente y nos incitan a realizar las actividades lo mejor posible", apuntó el monitor del taller Jonathan Ramos.
Dinámica de esta primera sesión
Antes de comenzar el ejercicio en la playa, los usuarios comenzaron la jornada con un breve calentamiento articular. Luego, pudieron entrenar la movilidad con actividades lúdicas como, por ejemplo, una mini carrera con conos sobre la cabeza, para mantener el equilibrio. Por otro lado, el rato dedicado al yoga fue otro de los momentos más destacados del día. Pero ninguna de estas actividades le pudo hacer competencia a la hora del baño. Fue anunciarlo y en cuestión de minutos ya estaban todos disfrutando de una sesión de gimnasia acuática.
Hay quienes encuentran en estos talleres una nueva forma de disfrutar de las mañanas como María Hernández y José Pérez, de 70 y 71 años respectivamente. Este matrimonio que lleva casi toda la vida juntos comparten, entre otras muchas cosas, la ilusión por pasar estos ratitos. "Aunque hay veces que lo traigo un poco a la fuerza", insinuó Hernández para picar a su pareja. A ella le encanta acudir a estos talleres porque "siempre viene bien hacer otra cosa y liberar la cabecita". Y Pérez, por su parte, disfruta mucho del ejercicio físico, que le hace sentirse en plena forma.
Pero estos dos tinerfeños no son los únicos que vienen en familia. María Dolores Saavedra, de 71 años, y María Gloria García, de 60 años, son primas, y juntas se lo pasan "increíble". "Nos lo pasamos genial, la única pena que tengo es que mi marido no quiera venir y que no lo disfrute", confesó Saavedra. "Además, se preocupan mucho por nosotras, nos dicen que nos pongamos sombrero, protección y que bebamos mucha agua", agregó García.
Más escenarios donde desarrollar estos talleres
Las Teresitas no será el único escenario de estos talleres. La Consejería también ha elegido otros espacios al aire libre, como el Palmétum, La Caldera y el Parque Taoro, para llevar el programa de envejecimiento activo más allá de los centros de mayores y aprovechar el entorno natural como espacio para la actividad física y la convivencia. Además, la iniciativa tampoco se limitará a Tenerife. Este miércoles será el turno de Gran Canaria, donde la playa de Las Canteras acogerá un taller similar. Con ello, el Plan Maresía extiende su particular "modo verano" a ambas provincias del Archipiélago, acercando el ejercicio y el ocio activo a algunos de los enclaves más emblemáticos de las Islas.
Los talleres se desarrollarán durante los meses de julio, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Y el programa contempla acciones diferentes en función de la procedencia de los usuarios, que pueden venir de centros de día de mayores o de asociaciones de mayores. La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, explicó que el objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas mayores mediante una participación activa en la sociedad. "Los talleres nos permiten combatir el aislamiento social, fomentar y mantener la autonomía personal, potenciar el bienestar emocional y favorecer la participación y las relaciones sociales, que son los objetivos que buscamos con el Plan Maresía”, agregó.
Por su parte, la directora de Mayores, Verónica Meseguer, indicó que “los talleres representan una apuesta por una sociedad canaria más inclusiva y saludable en la que las personas mayores puedan seguir desarrollando un papel activo y participativo".
Suscríbete para seguir leyendo
