Red Eléctrica finaliza una nueva subestación en Granadilla para reforzar el suministro en el sur de Tenerife
La instalación de San Isidro, de 66 kilovoltios (kV), ha supuesto una inversión de 6,8 millones de euros y facilitará la integración de energías renovables en la red eléctrica insular

Red Eléctrica finaliza la nueva subestación de San Isidro 66 kV en Granadilla de Abona. / Red Eléctrica

Red Eléctrica ha finalizado las obras de la nueva subestación de San Isidro, de 66 kilovoltios (kV), ubicada en Granadilla de Abona, una infraestructura diseñada para reforzar la red de transporte eléctrico en el sur de Tenerife, mejorar la garantía de suministro y facilitar la integración de energías renovables.
La actuación ha contado con una inversión de 6,8 millones de euros y forma parte de la planificación eléctrica vigente. Además, está incluida en el listado de proyectos financiables por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Red Eléctrica, filial de Redeia responsable de la operación y el transporte de electricidad en España, destaca que esta nueva instalación permitirá reforzar un punto clave del sistema eléctrico insular. En una isla como Tenerife, donde la red funciona de forma aislada respecto a los grandes sistemas peninsulares, disponer de infraestructuras de transporte más malladas mejora la flexibilidad y la capacidad de respuesta ante posibles incidencias.
Una subestación para reforzar el sur de Tenerife
La nueva subestación de San Isidro refuerza el mallado de la red de transporte en una zona estratégica para el suministro eléctrico del sur de la Isla. El término municipal de Granadilla de Abona concentra infraestructuras energéticas, actividad industrial, desarrollo residencial y una parte importante del crecimiento económico del sur tinerfeño.
El objetivo de la actuación es mejorar la estructura de la red y aumentar la seguridad del suministro. En la práctica, una red más mallada permite distribuir mejor los flujos eléctricos y contar con más alternativas de operación si se produce una avería o una situación de alta demanda.
Red Eléctrica subraya que el proyecto incrementa la flexibilidad del sistema y la capacidad de respuesta ante incidencias, dos factores clave para garantizar la estabilidad de la red eléctrica en Tenerife.
Integración de energías renovables
Otro de los objetivos de la subestación es facilitar la integración de energías renovables. El desarrollo de nuevas instalaciones eléctricas de transporte resulta necesario para evacuar y gestionar mejor la energía producida por fuentes limpias, especialmente en territorios insulares donde la estabilidad del sistema exige una planificación cuidadosa.
Canarias se encuentra inmersa en un proceso de transición energética para aumentar el peso de las renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles. En ese contexto, las infraestructuras de red son una pieza esencial: no basta con instalar generación renovable si no existe capacidad suficiente para transportarla y gestionarla con seguridad.
La subestación de San Isidro se suma así a las actuaciones previstas para preparar la red eléctrica tinerfeña ante un modelo energético más descentralizado, flexible y con mayor participación de fuentes renovables.
Tecnología GIS para reducir impacto visual
La instalación se ha ejecutado con tecnología GIS, siglas en inglés de sistema aislado por gas. Este tipo de tecnología permite alojar la subestación de forma compacta en el interior de un edificio, reduciendo la ocupación de suelo y el impacto visual frente a las subestaciones convencionales al aire libre.
La nueva infraestructura cuenta con cuatro posiciones destinadas a las líneas de Arona y Granadilla, además de otras funciones asociadas a la operación de la red.
La elección de esta solución técnica responde a la necesidad de integrar la infraestructura en el territorio con menor afección visual y una ocupación más limitada, especialmente en una zona con actividad urbana, industrial y energética.
Una línea de 200 metros para conectar con Granadilla-Arona
El proyecto incluye también una línea de transporte de energía eléctrica a 66 kV de doble circuito, de aproximadamente 200 metros, diseñada para permitir la entrada y salida de la subestación desde la línea existente Granadilla-Arona 66 kV.
La autorización administrativa de la nueva subestación San Isidro 66 kV en Granadilla de Abona fue concedida por la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias mediante resolución publicada en el Boletín Oficial de Canarias en abril de 2024.
La línea de entrada y salida vinculada a la subestación también fue tramitada como instalación de alta tensión en el término municipal de Granadilla de Abona, con autorización y declaración de utilidad pública recogidas en anuncios oficiales.
Financiación europea y planificación eléctrica
La inversión de 6,8 millones de euros está incluida entre los proyectos financiables con fondos europeos NextGenerationEU, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Estos fondos apoyan actuaciones orientadas a modernizar infraestructuras, acelerar la transición energética y reforzar la resiliencia de los sistemas.
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