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Visita del pontífice al Archipiélago

El papa León XIV destaca la caridad y el servicio del pueblo de Tenerife en una carta de agradecimiento por la acogida en su visita

En su misiva, el Santo Padre califica la visita a las islas como un momento de encuentro, fe y esperanza, agradeciendo la labor del pueblo de Dios

El papa León XIV, en la misa en el Puerto de Santa Cruz, ante la Patrona General de Canarias, la Virgen de Candelaria.

El papa León XIV, en la misa en el Puerto de Santa Cruz, ante la Patrona General de Canarias, la Virgen de Candelaria. / María Pisaca

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El papa León XIV mantiene vivo el recuerdo de su paso por Tenerife. Después de completar el envío de cartas de agradecimiento a las otras tres sedes que formaron parte de su viaje apostólico a España, celebrado entre el 6 y el 12 de junio, el Pontífice ha remitido ahora una misiva al obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, para expresar su gratitud por el trabajo realizado durante su estancia en las islas y por la acogida recibida en la última jornada de su recorrido.

En la carta, el Santo Padre transmite su satisfacción por todo lo vivido durante una visita que calificó como un momento de encuentro, fe y esperanza. León XIV agradece especialmente la labor desarrollada por el prelado nivariense, el comité organizador local y todo el pueblo de Dios que hizo posible una cita histórica para la Iglesia en Canarias.

Una visita marcada por la acogida

El Obispo de Roma destaca en su mensaje los numerosos gestos de caridad y servicio que pudo conocer de primera mano durante su paso por Tenerife, donde tuvo uno de los encuentros más simbólicos de su viaje: la visita al centro de acogida de migrantes de Las Raíces.

Carta de agradecimiento remitida por el papa León XIV al obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna.

Carta de agradecimiento remitida por el papa León XIV al obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna. / El Día

La isla recibió al Papa el viernes 12 de junio, en la última jornada de su visita a España, después de haber estado el día anterior en Las Palmas de Gran Canaria. León XIV quiso dedicar sus primeras horas en Tenerife precisamente a quienes han llegado a Canarias buscando una nueva oportunidad, en un gesto que volvió a situar la realidad migratoria en el centro de su mensaje pastoral.

En Las Raíces fue recibido por el director del centro y participó en un encuentro en el que también intervinieron el obispo Eloy Santiago, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y dos personas migrantes que compartieron sus testimonios personales ante el Pontífice.

León XIV eligió el francés, lengua mayoritaria entre los asistentes, para dirigirse a ellos y recordar que, más allá del lugar de procedencia de cada persona, «el amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad».

Coincidiendo con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Papa aseguró que pensaba en los corazones de los migrantes, «heridos por tantas dificultades», pero también «consolados por el amor recibido gracias a otros corazones abiertos, generosos y misericordiosos».

El mensaje desde Las Raíces

Durante su intervención, León XIV recurrió a la imagen del servicio y de la acogida para defender la necesidad de construir una sociedad basada en la fraternidad. En ese contexto recordó además la figura del santo Hermano Pedro y de san José de Anchieta, dos referentes vinculados a Tenerife que también fueron migrantes y misioneros al partir desde Canarias hacia América.

El Pontífice destacó que ambos santos emprendieron su camino hacia lo desconocido llevando como principal equipaje «la fe, la esperanza y la caridad», al tiempo que animó a los migrantes presentes a compartir el «tesoro de humanidad, de sueños y de cultura» que han traído consigo a las islas.

León XIV insistió en que ese intercambio entre quienes llegan y quienes acogen debe realizarse desde la responsabilidad y pensando en las próximas generaciones, con el objetivo de construir lo que definió como una «civilización del amor».

El Papa recordó igualmente que todas las personas son, de alguna manera, peregrinas y migrantes, por lo que invitó a convertir esa travesía compartida en «un lugar más humano para todos», donde cada uno pueda aportar aquello que tiene.

En su mensaje en Tenerife también estuvo presente el recuerdo a su predecesor, el papa Francisco, de quien aseguró que había deseado visitar las islas. León XIV recuperó una de sus imágenes más repetidas, la importancia de las raíces, para subrayar la necesidad de no olvidar los orígenes y permanecer unidos.

Tras aquel encuentro, el Pontífice visitó una de las tiendas de acogida del centro antes de continuar con su agenda en la plaza del Cristo, donde mantuvo un encuentro con diferentes realidades vinculadas a la integración de personas migrantes.

La bendición para Canarias

Ahora, semanas después de aquel viaje, León XIV ha querido cerrar ese capítulo con una carta de agradecimiento a la Diócesis Nivariense. En ella invoca además la intercesión de Nuestra Señora de Candelaria, Patrona General de Canarias, para impartir la Bendición Apostólica sobre todo el Archipiélago.

La Diócesis Nivariense ha acogido el gesto del Santo Padre con alegría y se suma al sentimiento de gratitud del Papa hacia todas las personas, instituciones y fieles que colaboraron para hacer posible una visita que queda incorporada a la historia reciente de la Iglesia en las islas.

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