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Movilidad

Tenerife se sube por primera vez a las guaguas de dos pisos

El Cabildo estrena los nuevos vehículos de Titsa en un viaje inaugural por la TF-1 antes de entrar en servicio este miércoles en las líneas directas al sur

Se estrenan las guaguas de dos pisos en Tenerife

Arturo Jiménez

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Santa Cruz de Tenerife

Había expectación por comprobar cómo se veía Tenerife desde arriba. O, más exactamente, cómo se veía la autopista del sur desde la segunda planta de una guagua. La escena tenía algo de excursión: medios, responsables públicos, técnicos de Titsa y esa curiosidad infantil que aparece cuando algo cotidiano se mira desde otra altura. Desde las cocheras de Cuevas Blancas hasta la salida 34 de la TF-1, hacia Fasnia y Las Eras, fueron 30 kilómetros de novedad.

La primera guagua de dos pisos de TITSA salió este martes a la carretera como ensayo general de una nueva etapa en el transporte público insular. El viaje inaugural estuvo encabezado por Rosa Dávila, junto a Eulalia García y Victoria Padilla. A los mandos iba Yurena, la chófer encargada de conducir un vehículo que desde este miércoles 1 de julio comienza a operar en las líneas 110, entre Santa Cruz y Los Cristianos, y 112, entre Santa Cruz y Costa Adeje.

Vuelta a la infancia

El trayecto retrotraía a la infancia, a aquellas excursiones en guagua en las que casi parecía llegar el olor a frito de los bistecs rusos —fríos, por supuesto— y de la ensaladilla, también rusa. Pero esta vez no olía a comida de excursión, sino a nuevo. La guagua era de paquete y está preparada para rodar por la isla.

Las primeras unidades de doble altura reforzarán los trayectos de largo recorrido hacia el norte y el sur de la isla, con más capacidad, nuevos sistemas de seguridad y el objetivo de ofrecer una alternativa más competitiva frente al vehículo privado

Algunos datos técnicos

El vehículo carece de espejos convencionales; en su lugar, incorpora un sistema de cámaras digitales de alta definición que asisten al conductor. Adiós a los retrovisores. Además todos los asientos cuentan con cinturón de seguridad individual y puertos USB para la carga de dispositivos móviles dentro de la apuesta por la conevtividad.

También se garantiza la accesibilidad total, ya que la planta baja está adaptada para personas con movilidad reducida, cuenta con doble rampa de acceso (eléctrica y manual), pulsadores accesibles y sistemas de información visual mejorados.

Por último, sobresale el Sistema Alcoholock , un dispositivo de seguridad vial antiarranque, similar a un etilómetro que controla si el conductor ha tomado alcohol.

Dávila explicó que las primeras rutas elegidas son líneas de larga distancia utilizadas sobre todo por trabajadores que se desplazan entre Santa Cruz y el sur a distintas horas del día. Las nuevas unidades permitirán aumentar un 44% la capacidad por trayecto: de unas 59 plazas en una guagua convencional a 85, con 18 asientos en la planta baja y 67 en la superior. Las líneas 110, 112 y 108 movieron el año pasado unos cuatro millones de pasajeros y el Cabildo prevé elevar esa capacidad hasta los seis millones.

La apuesta forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la movilidad. En tres años se han incorporado 351 guaguas, con una inversión de 125 millones de euros, y se ha mantenido la gratuidad para viajeros habituales. “Nuestra obsesión era mejorar la movilidad en la isla de Tenerife”, afirmó Dávila, que pidió a la ciudadanía dejar más veces el coche particular y utilizar la guagua para ir al trabajo o a los centros educativos.

De última generación

Las unidades, fabricadas por Ayats en Girona, miden 14,60 metros de largo, superan los cuatro metros de altura y pesan unos 19.000 kilos en vacío y hasta 26.000 cargadas. Juan Carlos González, instructor de TITSA, resumió el reto de conducirlas con una imagen clara: “Llevamos un vehículo que, vacío, es como cualquier camión cargado”. Ya se han formado unos 60 profesionales y la previsión es llegar a 90.

La tecnología fue otro de los puntos que más llamó la atención. La guagua no utiliza retrovisores convencionales, sino cámaras digitales que amplían la visión del conductor y ayudan a controlar los ángulos muertos. El sistema detecta personas, motos o bicicletas en los laterales y avisa según la velocidad y la maniobra. “Es un vehículo inteligente”, dijo González. “Solo le falta hablar”, bromeó alguien.

El interior está pensado para trayectos largos y para mejorar la accesibilidad. Todos los asientos cuentan con cinturón de seguridad y puertos USB. La planta baja dispone de dos plazas para sillas de ruedas, doble rampa de acceso, pulsadores accesibles y sistemas visuales de información. Además, los vehículos incorporarán alcoholock, elemento que impide el arranque si el conductor da positivo en alcohol.

Operativas desde mañana

El Cabildo adquirió 13 guaguas de dos pisos, de las que cinco ya están en Tenerife. Dos comienzan a prestar servicio en el sur, una tercera se incorporará en breve al corredor norte y una quedará reservada para formación. La previsión es que todas estén operativas antes de final de año. Cada unidad debe pasar antes por los talleres de TITSA para instalar cámaras, billetaje, monética, comunicaciones e información al viajero.

La línea 108, entre Santa Cruz, La Orotava e Icod de los Vinos por la TF-5, será la siguiente en sumarse al servicio de forma progresiva. La intención es reforzar los corredores con más demanda sin multiplicar en la misma proporción el número de vehículos en carretera. En una isla donde la congestión en la TF-1 y la TF-5 sigue marcando la vida diaria, cada plaza adicional cuenta.

Manuel, protagonista inesperado del viaje

La crónica del estreno no quedó solo en los datos. También tuvo un protagonista inesperado: Manuel Ramos López, vecino de Las Galletas. Sali´p a caminar, pero el viento le hizo cambiar de ruta y decidió coger una guagua hacia Santa Cruz. Sin esperarlo, previa invitación de Rosa Dávila, terminó en un viaje histórico. “Estoy súper contento”, contó. Usuario habitual del transporte público, resumió su filosofía con naturalidad: “Hay que ahorrar, mi niño”. Al preguntarle por la nueva guagua, no dudó: “Genial, fantástico. Súper bien”. Su presencia aportó la parte más humana del estreno. Frente a las cifras de inversión, capacidad y kilómetros, Manuel representó al usuario cotidiano: quien espera en una parada, cambia de plan por el tiempo, se desplaza por la isla y se sube a la guagua que pasa. Esta vez, a una guagua distinta, más alta y más moderna. La imagen final fue nueva: una guagua de dos pisos avanzando por la autopista del sur. Desde arriba, la carretera pareció distinta. Desde fuera, Tenerife vio aparecer un vehículo que hasta ahora no formaba parte de su paisaje cotidiano. Más allá de la novedad, el reto está en comprobar si más capacidad, tecnología y comodidad bastarán para que más ciudadanos dejen el coche en casa y decidan subirse a la guagua.

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