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Ampliar La Caleta-Diego Hernández: la petición del pleno de Adeje para proteger su valor ambiental

Se demanda un plan permanente de restauración y vigilancia para ordenar accesos y reducir la presión sobre este espacio frágil y amenazado por la urbanización.

Un dispositivo de desalojo de La Caleta-Diego Hernández.

Un dispositivo de desalojo de La Caleta-Diego Hernández. / Andrés Gutiérrez

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Adeje

El Pleno del Ayuntamiento de Adeje reclama la ampliación del Sitio de Interés Científico de La Caleta-Diego Hernández, uno de los enclaves litorales de mayor valor ambiental, paisajístico y científico del sur de Tenerife. El Pleno aprobó la iniciativa con el apoyo de todos los grupos municipales, salvo Vox, que se abstuvo en una sesión en la que se defendió reforzar la protección de un espacio sometido a una intensa presión urbana, turística y recreativa.

El acuerdo insta al Gobierno de Canarias y al Cabildo de Tenerife, en coordinación con el Ayuntamiento, a iniciar los estudios técnicos, ambientales, urbanísticos y jurídicos necesarios para ampliar los límites del espacio protegido. El Sitio de Interés Científico de La Caleta abarca 78,3 hectáreas y toda su superficie tiene la consideración de Área de Sensibilidad Ecológica.

La propuesta no se limita a pedir más vigilancia o limpiezas puntuales. Su objetivo es abrir el camino a una protección más ambiciosa, incorporando terrenos colindantes que, aunque estén alterados por usos pasados, se encuentren en desuso, no estén edificados o tengan capacidad de restauración ecológica y paisajística. El texto defiende que la protección ambiental debe alcanzar también a suelos degradados, bancales, caminos abandonados y zonas de borde que eviten el aislamiento del espacio protegido.

Reducir los impactos en la zona

El Pleno acordó, además, instar al Gobierno de Canarias a valorar la creación de una zona periférica de protección, conforme a la legislación vigente (Ley 4/2017). Esta figura permitiría reducir impactos del exterior, mejorar la conectividad ecológica y ordenar la transición entre el espacio natural y los suelos urbanizados de su entorno.

El Consistorio adejero recuerda que la protección de este litoral no responde solo a su valor paisajístico o al vínculo social existente con Diego Hernández. Sus Normas de Conservación fijan como finalidad específica la defensa de las comunidades de aves marinas y del paisaje, además de reconocer hábitats como plantas halófilas, tabaibales y cardonales. También destacan flora y fauna protegida, zonas de refugio y reproducción para aves marinas y migratorias, acantilados costeros, depósitos de tosca y arena, lomas y barranquillos.

Durante el debate se insistió en que La Caleta-Diego Hernández es un espacio pequeño, frágil y casi rodeado por urbanizaciones, núcleos turísticos y suelos sometidos a expectativas urbanísticas. Esa realidad ha aumentado el riesgo de que el enclave termine funcionando como una playa urbana más, con usos incompatibles con sus valores naturales.

El acuerdo reclama que se evalúe el estado de los hábitats y especies y medidas de protección a largo plazo

Los grupos que respaldaron la moción valoraron las actuaciones recientes del Cabildo de Tenerife, entre ellas la retirada de residuos, el levantamiento de actas de infracción y los trabajos de restauración ambiental en senderos y zonas degradadas. No obstante, el acuerdo considera que esas intervenciones no bastan para garantizar la conservación a largo plazo de un enclave sometido a presión constante.

Evaluación periódica para adoptar medidas correctoras

La corporación acordó solicitar al Cabildo estudios ambientales periódicos sobre el estado de los hábitats, especies y valores geológicos y paisajísticos, así como la evaluación de las presiones que afectan al espacio y la definición de nuevas medidas de protección. La finalidad es disponer de información actualizada para tomar decisiones eficaces y evitar que la degradación se reproduzca tras la restauración.

Con esta aprobación, Adeje asume una posición institucional clara en defensa de uno de los tramos litorales no urbanizados del municipio. La ampliación del Sitio de Interés Científico, la creación de una zona periférica y un plan permanente de restauración, vigilancia y uso público responsable se plantean como claves para ordenar accesos, reducir la presión sobre Diego Hernández y proteger el paisaje costero.

Corresponde al Gobierno canario y al Cabildo elaborar los estudios para aumentar las 78,3 hectareas

La moción sitúa ahora el debate en manos del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife ya competentes para impulsar los estudios y procedimientos necesarios. El Ayuntamiento reclama que La Caleta-Diego Hernández deje de ser tratada solo como un recurso paisajístico o turístico y sea defendida como patrimonio natural de Adeje.

Cabe recordar que durante los últimos años se llevaron a cabo varios desalojos de este enclave en los que proliferaron las acampadas y hasta la celebración de fiestas. Todo ello fuera de norma.

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