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Borrador del Plan de Movilidad

La movilidad en Anaga se rediseña: menos coches, más transporte público y regulación de accesos

El Cabildo prevé implantar un sistema de reservas y sensores para medir la ocupación de carreteras y aparcamientos en tiempo real

Las consejeras Eulalia  García y Blanca Pérez presentan las conclusiones del estudio a vecinos de Anaga.

Las consejeras Eulalia García y Blanca Pérez presentan las conclusiones del estudio a vecinos de Anaga. / Pedro Pablo Peña

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El Centro de Visitantes del mirador de la Cruz del Carmen acogió el pasado lunes la presentación de la estrategia de movilidad sostenible de la Reserva, elaborada a partir de 1.411 encuestas realizadas entre el 1 de noviembre y el 11 de diciembre de 2024 a vecinos y visitantes. El análisis contó con el aval de la Cátedra de Economía y Movilidad CajaCanarias de la Universidad de La Laguna, bajo la dirección de Rosa Marina González Marrero, con financiación de los fondos Next Generation, mientras que las conclusiones fueron desarrolladas por Colin Buchanan Consultores.

Con una inversión de 5.096.995 euros, la nueva estrategia de movilidad, un documento vivo que todavía se encuentra en fase de borrador, apuesta por un modelo basado en menos coche privado, más transporte público y una gestión inteligente de los accesos.

Las 24 actuaciones

La iniciativa reúne 24 actuaciones que buscan actuar sobre las causas del problema y no únicamente sobre sus consecuencias. El planteamiento descarta ampliar carreteras o abrir nuevos accesos, consciente de las limitaciones que impone un territorio protegido y una red viaria de escasa capacidad. La solución pasa por ofrecer alternativas al vehículo particular, ordenar la llegada de visitantes y distribuir mejor los desplazamientos en un espacio finito, donde el incremento del tráfico repercute directamente en la seguridad y en la conservación del entorno.

El principal bloque de actuaciones se centra en el transporte público. La propuesta contempla la creación de una red de guaguas lanzadera que conectará aparcamientos disuasorios con Cruz del Carmen, los principales miradores y los accesos a los senderos más frecuentados. El objetivo es reducir el número de vehículos que alcanzan simultáneamente las zonas de mayor demanda y facilitar que buena parte de los visitantes completen el recorrido en transporte colectivo.

Ese sistema se completará con una mejora del servicio regular de Titsa. El estudio propone incrementar las frecuencias, adaptar los horarios y revisar algunos recorridos para que la guagua deje de ser una alternativa secundaria y pueda responder tanto a las necesidades de los residentes como a la demanda turística. Sin un transporte público más competitivo será difícil reducir la dependencia del coche particular, concluye el estudio.

Entre las novedades figura también la implantación de un transporte a la demanda destinado a los núcleos de población más dispersos mediante experiencias piloto que permitirán adaptar recorridos y horarios a las necesidades reales de los usuarios antes de extender el sistema al conjunto del macizo. El objetivo es mejorar la conexión de los pequeños caseríos sin incrementar el tráfico en la carretera.

El Cabildo prevé implantar un sistema de reservas anticipadas, complementado con sensores y aforadores capaces de medir en tiempo real la ocupación de las carreteras y de los aparcamientos. Esa información permitirá anticiparse a los episodios de saturación y regular el acceso cuando la capacidad del territorio se acerque a su límite.

La regulación del estacionamiento constituye otro de los pilares del plan. Las actuaciones incluyen un mayor control sobre los vehículos aparcados en los márgenes de la carretera, la ordenación específica de las autocaravanas y la optimización de las zonas habilitadas para estacionar. El propósito es evitar que la búsqueda de una plaza o el estacionamiento indebido continúen reduciendo la capacidad de circulación y dificultando el paso de guaguas, residentes y vehículos de emergencia.

La estrategia recomienda limitar el acceso de las guaguas turísticas cuya longitud dificulta los cruces en los tramos más estrechos y provoca retenciones que terminan afectando al conjunto de la red viaria. La medida no persigue reducir el número de visitantes, sino adaptar el tipo de transporte a las características de un territorio sin margen para absorber más tráfico.

El documento plantea reforzar la seguridad vial mediante el incremento de la presencia de Guardia Civil, Policía Canaria, policías locales y agentes de Medio Ambiente; mejoras en la iluminación de puntos estratégicos; mayor vigilancia sobre los estacionamientos indebidos y medidas destinadas a facilitar la convivencia entre vehículos particulares, guaguas, ciclistas y peatones.

El plan contempla mejorar la red de miradores, regular el acceso a los senderos, crear nuevos itinerarios peatonales y ciclistas, reforzar la información a los visitantes mediante campañas en varios idiomas y promocionar espacios menos conocidos para distribuir mejor la afluencia y evitar que la presión se concentre siempre en los mismos enclaves. Todo ello desde la participación de los vecinos; de ahí que se trate de un documento vivo, como explica la consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, quien reconoce que el peso de la elaboración de la estrategia ha recaído en el área de Movilidad que dirige Eulalia García, aunque es ella quien está liderando el diálogo con los representantes vecinales.

La realidad de Anaga

El trabajo identifica un patrón claro: el vehículo privado es el principal medio de transporte porque la oferta pública no responde a las necesidades de la población. Cerca del 74 % de las personas encuestadas dispone habitualmente de coche y más de la mitad lo utiliza como medio principal para desplazarse por Anaga.

El diagnóstico confirma también la magnitud de los problemas de circulación. Ocho de cada diez encuestados afirman encontrarse con retenciones de forma habitual en los accesos a los miradores y a los principales puntos de interés, mientras que más del 70 % reconoce tener dificultades para encontrar aparcamiento. A ello se suman los vehículos estacionados en los márgenes de la carretera, las complicaciones que genera el cruce con guaguas de gran tamaño y las retenciones provocadas por la convivencia con grupos de ciclistas en vías estrechas.

La encuesta pone de manifiesto, además, que existe un amplio respaldo social a las medidas de regulación siempre que vayan acompañadas de alternativas eficaces. Tres de cada cuatro participantes consideran necesario limitar el acceso cuando la capacidad del territorio se vea superada y una mayoría se muestra favorable a utilizar sistemas de transporte alternativos si estos ofrecen un servicio suficiente. Esa coincidencia entre el diagnóstico técnico y la percepción ciudadana explica el peso que la estrategia concede al refuerzo del transporte público y a la gestión de los accesos.

La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, sostiene que la prioridad del Cabildo es preservar la Reserva de la Biosfera reduciendo la presión que ejerce el vehículo privado sobre un espacio frágil. Explica que las 24 actuaciones forman parte de una planificación en coordinación con las áreas de Movilidad y Carreteras, que lleva aparejadas inversiones destinadas a regular el uso público de los senderos, mejorar la red de miradores y crear itinerarios peatonales y ciclistas compatibles con la actividad vecinal y la conservación del entorno.

Pérez destaca el trabajo coordinado que desarrollan Guardia Civil, Policía Canaria, policías locales y agentes de Medio Ambiente para reforzar la seguridad y minimizar los efectos derivados del aumento constante de visitantes. A su juicio, la movilidad y la protección del espacio natural deben abordarse de forma conjunta para garantizar el futuro de la Reserva.

La consejera de Movilidad, Eulalia García, considera que la estrategia supone un cambio en la forma de gestionar el acceso al macizo. Explica que el sistema de reservas, sensores y aforadores permitirá conocer en tiempo real el nivel de ocupación de las carreteras y actuar antes de que aparezcan situaciones de saturación. Esa regulación se apoyará en guaguas lanzadera, aparcamientos disuasorios y un servicio de transporte a la demanda para los asentamientos más aislados. El objetivo, resume, es compatibilizar las necesidades de los vecinos con la conservación del territorio.

La visión de los vecinos

El documento ha sido recibido con reservas por algunos de los asistentes a la reunión informativa organizada por el Cabildo. Toño Hernández, vecino de Taborno, admite haberse sentido desbordado por la documentación entregada —la estrategia de movilidad supera los 170 folios— y prefiere analizarla con detenimiento antes de emitir una valoración sobre el contenido presentado el lunes.

Por su parte, Marina Suárez, vecina de Casas de la Cumbre, considera que el encuentro «no aportó novedades relevantes» y sostiene que el plan «sigue presentando importantes lagunas», sin una estrategia suficientemente definida que permita comprender cómo se resolverán los problemas de movilidad.

Suárez lamenta que durante la reunión no se respondiera de forma concreta a las cuestiones planteadas por los colectivos vecinales y recuerda que fue necesario convocar un nuevo encuentro porque el documento no había sido remitido previamente para su análisis. A su juicio, esa circunstancia transmite la sensación de que se suceden reuniones «sin avances significativos ni decisiones concretas».

La vecina cuestiona igualmente algunas de las soluciones relacionadas con el estacionamiento. Considera difícil crear nuevas plazas mediante zonas verdes o zonas azules en unos caseríos donde apenas existen terrenos disponibles para ese fin. En su opinión, las decisiones fundamentales siguen pendientes de una planificación «clara, realista y consensuada».

Entre la visión institucional y las demandas vecinales, la estrategia se apoya en el diagnóstico de la Universidad de La Laguna: la movilidad en Anaga no pasa por construir más carreteras, sino por gestionar mejor los accesos, reforzar el transporte público y distribuir la presión turística de otra manera.

Las 24 actuaciones planteadas por el Cabildo constituyen el primer intento de ordenar esa movilidad desde una perspectiva conjunta. Su aplicación permitirá comprobar si es posible compatibilizar la conservación de la Reserva de la Biosfera, la actividad turística y la calidad de vida de quienes habitan el macizo.

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