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Confirmado por la Ordenanza Municipal de Santa Cruz de Tenerife: multas de hasta 750 euros por dejar caer el agua del aire acondicionado a la calle

La ordenanza municipal prohíbe expresamente que los aparatos de refrigeración viertan agua sobre la vía pública y contempla sanciones para quienes incumplan la normativa

El aire acondicionado alivia, pero también puede enfermar

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Con la llegada del verano, es habitual pasear por las calles de Santa Cruz de Tenerife y notar cómo caen gotas que salen de los aparatos de aire acondicionado instalados en balcones o fachadas. Aunque pueda parecer una situación normal durante los meses de más calor, esta práctica está prohibida por la Ordenanza municipal de gestión de residuos y limpieza de espacios públicos para una economía circular del Ayuntamiento santacrucero, que regula este tipo de molestias en la vía pública.

La regulación forma parte de las normas destinadas a preservar la limpieza de los espacios públicos y evitar molestias o riesgos para peatones y vecinos. Por eso, el Ayuntamiento equipara el agua procedente de los equipos de climatización a otros vertidos prohibidos, como el riego de macetas que cae sobre la acera o el sacudido de alfombras desde balcones y ventanas.

Instalación de aire acondicionado

Instalación de aire acondicionado / Agencias

Una prohibición expresa recogida en la ordenanza municipal

El artículo 15 de la ordenanza incluye entre las conductas prohibidas el vertido sobre la vía pública de los desagües de aparatos de refrigeración. El objetivo es impedir que el agua de condensación termine cayendo sobre las aceras o sobre las personas que transitan por ellas. Este se complementa con el artículo 38, que prohíbe "arrojar desde balcones o terrazas agua de riego o restos del arreglo de macetas o jardineras".

La norma considera que este goteo puede provocar distintos problemas, desde la formación de charcos y superficies resbaladizas hasta molestias directas a los peatones o deterioro del pavimento urbano debido a la humedad continuada.

Multas que pueden alcanzar los 750 euros

Cuando la Policía Local detecta que está cayendo agua de un balcón y, por consiguiente, se incumple la normativa, el responsable puede enfrentarse a sanciones económicas. Según el artículo 51, este hecho está considerado una infracción leve, aunque podría incrementarse a grave en caso de reincidencia.

Las principales consecuencias previstas son las siguientes:

  • Infracción leve por vertidos a la vía pública: multas que alcanzan los 750 euros, dependiendo de las circunstancias del caso, la reiteración de la conducta o los daños ocasionados.
  • Posibles conflictos relacionados con la instalación del aparato: si la unidad exterior incumple la normativa urbanística o vulnera las reglas de la comunidad de propietarios, podrían derivarse responsabilidades adicionales conforme a otras disposiciones legales.

Más allá del agua que cae al exterior, la colocación del propio equipo de aire acondicionado debe respetar las normas urbanísticas y las reglas aplicables a los edificios residenciales. Los planes urbanísticos priorizan que las unidades exteriores se sitúen en lugares como patios interiores o azoteas cuando resulte técnicamente posible, reduciendo así su impacto visual y las molestias al entorno.

La fachada es un elemento común en las comunidades de propietarios, por lo que cualquier instalación debe ajustarse tanto a la normativa municipal como, en su caso, a lo previsto en la Ley de Propiedad Horizontal y en los acuerdos de la comunidad.

Cómo evitar sanciones y problemas con los vecinos

Para cumplir con la normativa, los especialistas recomiendan que el agua de condensación nunca termine sobre la vía pública. Entre las soluciones más habituales se encuentran:

  • Conectar el desagüe del aire acondicionado a la red de saneamiento de la vivienda mediante una instalación adecuada.
  • Recoger el agua en un recipiente situado dentro del balcón o terraza, siempre vigilando que no rebose.
  • Instalar sistemas de evaporación o disipación del condensado, que eliminan el agua sin necesidad de verterla al exterior.

Estas medidas no solo ayudan a evitar posibles multas, sino que también reducen conflictos con otros residentes y contribuyen a mantener la seguridad y la limpieza de los espacios públicos.

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