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Viviendas públicas de Arona: 375 familias esperan mejoras que llevan tres años paralizadas

Vecinos de Arona reclaman mejoras estructurales y soluciones definitivas para promociones públicas con décadas de problemas, mientras los proyectos de rehabilitación siguen paralizados

Vecinos de Cabo Blanco charlan con dirigentes socialistas

Vecinos de Cabo Blanco charlan con dirigentes socialistas / El Día

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Arona

La rehabilitación de 375 viviendas públicas repartidas por Arona permanece paralizada tres años después del cambio de gobierno municipal, según denunció el PSOE durante una visita realizada a varias promociones residenciales del municipio. La actuación formaba parte de una estrategia diseñada para modernizar gran parte del parque público de viviendas de Arona, mejorar las condiciones de habitabilidad de cientos de familias y avanzar en la regularización de situaciones que se prolongan desde hace décadas. Sin embargo, los socialistas sostienen que la hoja de ruta quedó detenida tras las elecciones municipales de 2023 y que los proyectos previstos no han registrado avances significativos desde entonces.

La visita contó con la participación del portavoz socialista en el Ayuntamiento de Arona, José Julián Mena; la secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya; la secretaria de Organización del PSOE de Canarias, Nira Fierro; concejales socialistas del municipio y representantes del Grupo Parlamentario Socialista. Conocieron de primera mano la situación de varias promociones públicas donde los vecinos continúan reclamando mejoras estructurales y soluciones definitivas a problemas que, en algunos casos, llevan más de treinta años sin resolverse.

El punto de partida fue la urbanización Virgen del Carmen, en Guargacho. En 2018, el Ayuntamiento inició los trámites para incorporar este conjunto residencial a un Área de Regeneración y Renovación Urbana (ARRU), una figura que permite canalizar financiación de distintas administraciones para ejecutar actuaciones integrales de rehabilitación. Las obras fueron adjudicadas en abril de 2023 con una inversión de 2,8 millones de euros financiada conjuntamente por el Estado, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Arona. La intervención permitió actuar sobre las 70 viviendas de la urbanización, mejorando fachadas, cubiertas, accesibilidad y espacios comunes.

Un proyecto para cuatro promociones más

Los socialistas querían convertir esa obra en la primera fase de un programa más amplio destinado a extender la rehabilitación al resto de promociones públicas del municipio. El plan contemplaba intervenir en las urbanizaciones San Martín de Porres y Santa Rita, en Cabo Blanco; Hermano Pedro, en Arona casco; y Mazapé, en Vento. En conjunto, las actuaciones permitirían mejorar las condiciones de vida de unas 375 familias residentes en vivienda pública. Sin embargo, según denuncian desde la oposición, ninguno de esos proyectos ha continuado desarrollándose durante los últimos tres años.

Durante la visita a Cabo Blanco y Arona casco, numerosos vecinos trasladaron su preocupación por el deterioro progresivo de los edificios y la ausencia de inversiones destinadas a su rehabilitación. Las quejas se centraron en el estado de conservación y en la falta de actuaciones que permitan modernizar unas promociones construidas hace décadas.

Las familias afectadas residen en las urbanizaciones de Cabo Blanco, Arona casco, Guargacho y Vento

A estas demandas se suma otra reivindicación histórica: la situación de las familias que continúan esperando acceder a la propiedad de las viviendas que ocupan desde hace años. Según explicaron los vecinos, muchos de los procedimientos iniciados para facilitar la futura escrituración de los inmuebles siguen pendientes de culminarse pese al tiempo transcurrido.

Los socialistas recuerdan que durante el anterior mandato se lograron avances administrativos relevantes para desbloquear los expedientes de Hermano Pedro y Mazapé, permitiendo continuar la tramitación ante el Instituto Canario de la Vivienda. Pero las soluciones definitivas siguen sin llegar.

Para José Julián Mena, la paralización de los proyectos de rehabilitación «supone la interrupción de una estrategia que buscaba no solo mejorar edificios, sino también reforzar la cohesión social de barrios enteros y ofrecer seguridad jurídica a cientos de familias».

El portavoz socialista sostiene que la vivienda pública constituye una de las principales preocupaciones de los vecinos de Arona y considera que la falta de continuidad en los proyectos «agrava las dificultades existentes en un contexto marcado por el incremento constante de los precios de la vivienda y la escasez de alternativas asequibles».

Tras tres años de mandato, las promociones que debían beneficiarse de la segunda fase del programa de rehabilitación «continúan esperando». Mientras tanto, las 375 familias que figuraban en aquella planificación «siguen sin conocer cuándo podrán ejecutarse unas actuaciones que fueron concebidas para transformar de forma integral buena parte de la vivienda pública del municipio».

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