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Un Ave María para la historia: Chago Melián une en su canto a La Candelaria y al Cristo de La Laguna

El artista interpretó un Ave María adaptado para rendir homenaje a la Virgen de Candelaria y al Cristo de La Laguna, reunidos por primera vez en la capital tinerfeña

El Ave María de Chago Melián que emocionó a miles de fieles en Santa Cruz de Tenerife

María Pisaca

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

La emoción se hizo música en el recinto celebrativo del puerto de Santa Cruz de Tenerife. La voz de Chago Melián protagonizó uno de los momentos más simbólicos y conmovedores de la jornada al interpretar un Ave María adaptado para rendir homenaje, por primera vez en la historia en este contexto, a la Virgen de Candelaria y al Cristo de La Laguna, reunidos en la capital tinerfeña en un acontecimiento sin precedentes.

Una escena que recordó a la noche del 14 de agosto

La escena evocó la tradicional noche del 14 de agosto en Candelaria, cuando desde el balcón del antiguo Ayuntamiento el cantante interpreta su ya emblemático Ave María ante una multitud que guarda silencio y se une en un mismo sentimiento de fe y tradición.

Esta vez, acompañado por la Banda Insular de Música, su voz llevó esa misma atmósfera de recogimiento hasta Santa Cruz, incorporando en su letra referencias a las dos imágenes más veneradas por el pueblo canario.

Una plegaria por las familias y los seres queridos

Antes de comenzar su interpretación, Chago Melián recordó al público que aquel canto era una plegaria e invitó a todos los presentes a dedicar ese instante a sus familias y a sus seres queridos.

El silencio dio paso después a la emoción colectiva y al clamor de miles de personas que respondieron con cuatro vivas que resonaron en el recinto: “¡Viva la Virgen de Candelaria! ¡Viva el Cristo de La Laguna! ¡Viva el Santo Padre! ¡Viva Canarias!”.

Antesala de la llegada del Papa

Fue un instante de profunda carga simbólica que quedará grabado en la memoria colectiva de Canarias y que sirvió como antesala de la recta final de la espera para la llegada del papa León XIV a Santa Cruz de Tenerife.

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