Educación
La Universidad de La Laguna indaga en las causas del abandono universitario
Un estudio liderado desde la institución docente tinerfeña concluye que las causas que llevan a un estudiante a dejar sus estudios no son estáticas, sino que evolucionan según la etapa académica

Dos estudiantes en la biblioteca de TEA, en la capital tinerfeña. / María Pisaca

El abandono universitario no responde a una única causa ni se explica de la misma manera en todos los momentos de la trayectoria académica. Esa es una de las principales conclusiones de una investigación desarrollada en el marco de un proyecto estatal liderado desde la Universidad de La Laguna (ULL) que analiza cómo varían los factores que influyen en la decisión de dejar una titulación.
El trabajo, escrito por Juan José Sosa Afonso –profesor titular del departamento de Didáctica e Investigación de la ULL– y publicado recientemente en la revista Higher Education Research and Development, forma parte de una línea de investigación más amplia sobre abandono académico que un equipo de la institución lagunera viene desarrollando desde hace más de dos décadas. El grupo, además del mencionado Sosa, se completa con los investigadores Pedro Álvarez y David López Aguilar.
El proyecto, financiado por el Ministerio de Educación y desarrollado entre 2021 y 2024, contó con la participación de cinco universidades de distintas regiones. El objetivo de esta decisión era comprobar también si el contexto geográfico influye en este fenómeno.
Los investigadores explican que el abandono universitario está condicionado por una combinación de factores personales, académicos, sociales e institucionales. En este estudio concreto, la atención se centró en dos grandes dimensiones: el compromiso académico del alumnado –conocido como engagement– y la satisfacción con la institución universitaria.
Según los resultados obtenidos, los estudiantes que inician sus estudios llegan a la universidad con una «mochila» de expectativas, intereses, vivencias previas y circunstancias personales que puede facilitar o dificultar su adaptación. En los primeros cursos, el riesgo de abandono aparece más vinculado al grado de motivación, a la elección de la carrera y al ajuste entre lo que el estudiante quería estudiar y la titulación en la que finalmente ha obtenido plaza.
Sin embargo, a medida que avanza la trayectoria universitaria, las causas del abandono cambian. En etapas posteriores cobran más peso la experiencia dentro de la institución, la relación con el profesorado y los compañeros, el apoyo recibido, la integración académica y social, y el grado de satisfacción con los estudios.
Todo depende del proceso
La investigación, realizada sobre una muestra de más de 2.500 estudiantes, sostiene que el abandono no debe entenderse como una decisión repentina, sino como un proceso que se va construyendo con el tiempo. De ahí que los autores insistan en la necesidad de aplicar medidas preventivas adaptadas a cada fase de la carrera. «No es lo mismo lo que se tiene que hacer con los estudiantes de reciente ingreso que con quienes se encuentran en una etapa intermedia o con quienes ya acumulan más de cuatro años de vida universitaria», defienden.
El estudio también advierte del peso de los factores sociales. La precariedad económica, las cargas familiares, el género o la falta de apoyo pueden incrementar el riesgo de abandono. En algunos análisis previos, hasta un 30% del peso explicativo entre quienes ya habían abandonado podía vincularse a causas de carácter social.
Por ramas de conocimiento, los mayores índices de abandono se concentran tradicionalmente en ingeniería y arquitectura, seguidas de ciencias sociales y jurídicas. En cambio, las titulaciones de ciencias de la salud suelen registrar tasas más bajas, algo que se puede relacionar con una «mayor definición previa del proyecto formativo y profesional del alumnado». El equipo defiende que una de las claves para reducir el abandono pasa por mejorar la orientación antes de la entrada en la Universidad, reforzar la transición desde etapas educativas previas y desarrollar programas de tutoría, mentoría y acompañamiento personalizados. La Universidad de La Laguna, recuerdan, ya ha impulsado medidas de este tipo en distintos momentos, con el objetivo de favorecer la permanencia del alumnado hasta la graduación.
Algunas claves del fenómeno
La precariedad económica, las cargas familiares, el género o la falta de apoyo pueden incrementar el riesgo de abandono.
Los mayores índices de abandono se concentran, tradicionalmente, en las carreras relacionadas con las ingenierías y la arquitectura.
Una de las claves para reducir las tasas de abandono parece pasar por ofrecer una adecuada orientación al alumnado antes de acceder a la Universidad, además ayudar con la transición a estos estudios.
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