Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vuelve el Magno Tapiz del Corpus Christi a La Orotava: un 'Paraíso Canario' en 900 metros cuadrados

La obra efímera, que ocupa 900 metros cuadrados, está elaborada con arenas volcánicas del Teide y se inaugura el 11 de junio

Preparación del gran tapiz del Corpus Christi de La Orotava

Arturo Jiménez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Santa Cruz de Tenerife

"Es una obra de arte en toda regla", comenta uno de los muchos curiosos que se detienen a mirar. Y no le falta razón. En la plaza del Ayuntamiento de La Orotava, donde estos días se va levantando el Magno Tapiz del Corpus Christi, la estampa mezcla el ir y venir de vecinos, turistas y jóvenes que hacen un alto en sus horas de estudio en la biblioteca municipal, con la paciencia de los alfombristas, que trabajan la tierra del Teide como si dibujaran sobre el suelo una pieza destinada a desaparecer.

'La alfombra de La Orotava', como es popularmente conocida cuando se alude a ella, es una gran obra de alrededor de 900 metros cuadrados y elaborada, exclusivamente, con arenas volcánicas del propio Parque Nacional. Cada año, con motivo de las fiestas patronales del municipio, el entorno de la Casa Consistorial se convierte en el lienzo de una creación efímera que transforma la plaza en unos de los grandes símbolos de la Villa. "Es un día especial para todos, una fecha que marcamos en el calendario con mucha emoción. Es, sin duda, el gran día de nuestras fiestas, seas o no religioso", expresa Aimar Linares, uno de los vecinos que aprovecha para contemplar el diseño antes de que se inaugure frente a los ojos de los canarios el próximo 11 de junio.

Detrás de esta labor está la asociación ArteArena, que reúne a 23 personas voluntarias y cuyo trabajo ya se ha prolongado durante casi dos meses. "Justo después de Semana Santa comenzaron a instalarse las carpas y, unas dos semanas más tarde, empezamos nosotros con el trabajo de elaboración", explica Domingo González Expósito, director artístico del Magno Tapiz desde hace 34 años. "Esto significa mucho para nosotros", continúa el maestro alfombrista, "para dedicar tantas horas a un proyecto como este, hay que sentir un profundo cariño por lo que se hace y por todo lo que representa para La Orotava; de lo contrario, sería muy difícil mantener este nivel de compromiso y entrega día tras día".

Un 'Paraíso Canario' tejido en símbolos

La composición de la alfombra de este año mantiene la línea artística iniciada en la edición anterior, que a su vez, también siguió el estilo de su predecesora. El casco histórico de La Orotava, decorado en esta época con banderas, flores y balcones engalanados con mantones tradicionales, ha visto abrir las puertas del cielo y de la tierra, para, en esta nueva edición, culminar ese recorrido en el 'Paraíso Canario', el título y la inspiración de la obra. Por tanto, el arte, como sostiene González Expósito, "está concebida como una ofrenda al Santísimo Sacramento con motivo del Corpus Christi, incorporando además dos efemérides ligadas a la Virgen del Carmen –el 775 aniversario del Santo Escapulario y el 75 aniversario de la consagración de la Villa, Valle y Arciprestazgo de La Orotava a esta advocación–".

Alfombrista trabajando a la Virgen del Carmen

Alfombrista trabajando a la Virgen del Carmen / Arturo Jiménez

A partir de esa base simbólica, el tapiz despliega una gran escena única inspirada en la flora, la fauna y los paisajes del Archipiélago. El Teide y el mar de nubes, que comúnmente oscurecen el norte de Tenerife, ocupan el fondo de la composición. Es ahí, en ese conjunto visual, donde la naturaleza canaria adquiriere un papel central. "La mezcla de motivos naturales, como es el propio volcán, con elementos más realistas, véase la Virgen, hacen que, como siempre, la alfombra este bastante lograda", opina de nuevo Aimar.

Entre las especies representadas figuran el pinzón azul, el herrerillo canario, la alpispa, el tizón del Teide, el lagarto o las mariposas cleopatra, algunas de ellas amenazadas o protegidas, lo que refuerza, según el propio equipo, "un mensaje de respeto al patrimonio endémico". En esos detalles es donde se encuentra la complejidad de este arte. "Las figuras humanas son las más exigentes por el nivel de detalle que requiere, seguidas de ciertos animales y flores que también demandan gran precisión", justifica el director artístico.

En suma, el tapiz incorpora también un breve componente social. En un primer plano, bajo la figura de la Virgen, se incluye la presencia de la Cruz Roja como símbolo de asistencia y acogida, vinculada al fenómeno migratorio en Canarias. Asimismo, a su izquierda aparece representada la figura del papa León XIV, que, de forma curiosa, estará en Gran Canaria el día de la presentación de la alfombra. Al día siguiente, cuando la arena ya sea polvo, el pontífice visitará Tenerife. De haberse celebrado un día más tarde, su presencia habría coincidido, en cuerpo y forma, con su propia representación.

Una plaza convertida en arena

Es destacable que todo ello se realiza sobre una base completamente artesanal elaborada con tierras naturales del Teide, lo que hace que colores como el azul sean imposibles de conseguir al no utilizarse tintes ni pinturas artificiales. Tampoco cavan ni destruyen el paisaje para conseguir el material volcánico, simplemente esperan a que el viento y las lluvias de invierno arrastren los sedimentos hacia las escorrentías, cañadas, cunetas y laderas de los conos piroclásticos.

Alfombrista ultimando detalles de la pieza central

Alfombrista ultimando detalles de la pieza central / Arturo Jiménez

Solo con eso, los alfombristas son capaces de recoger alrededor de 3.000 kilos para lograr una paleta de hasta 300 tonalidades. Si en algún diseño se requiere simular el cielo o el mar, los artesanos utilizan magistralmente la perspectiva, la superposición de arenas grises/blancas y, en ocasiones, pequeños trucos ópticos que acompañan al tapiz.

Voces entre la admiración y el debate

En la escalinata que habitualmente conecta la plaza con el Ayuntamiento, los días en los que no está ocupado el espacio central, el público puede sentarse a contemplar de cerca el trabajo de los alfombristas y escuchar las impresiones y opiniones de los muchos curiosos que se acercan cada día. Allí mismo, en un grupo de amigas surge –como en todo pueblo– un debate sobre lo que para ellas es "el día más especial del año".

Padre e hijo observando la preparación de la alfombra

Padre e hijo observando la preparación de la alfombra / Arturo Jiménez

"Me gusta mucho que cuente una historia y que sea una continuación de años anteriores…, y que haya una representación de la fauna y la flora canarias me parece una propuesta muy bonita", admite Isora, otra vecina del municipio y la primera de su grupo en hablar, mientras observa cómo el diseño va tomando forma. "A mí este año me ha gustado mucho la alfombra", le responde Claudia, su amiga y también vecina, "es innegable el enorme trabajo, la dedicación y el talento artístico que hay detrás". Ahora bien, la conversación no se queda en una simple apreciación estética del trabajo artesanal. Pese a que el tapiz gira en torno al tema bíblico, consideran que está algo "exenta de crítica social", cosa que sí "ha estado más presente en ediciones anteriore".

Entre tradición y actualidad

"Teniendo en cuenta la situación actual del mundo, con guerras como la de Ucrania o el genocidio en Palestina, entre otros conflictos, se podría haber aprovechado el alcance de la alfombra para trasladar algún mensaje con mayor impacto social o vinculado a la realidad actual, incluso a través de algún pasaje de la Biblia", sostiene nuevamente Isora. "Incluso le podrían haber dado más protagonismo al papa, teniendo en cuenta su visita", contesta Claudia. "Este año, en lo social, se queda un poco superficial", prosigue la villera, "al ser efímera tiene precisamente esa capacidad de reflejar lo que ocurre en el mundo desde una mirada también religiosa, y me da cierta pena que no se haya profundizado más en su potencial para transmitir un mensaje más amplio".

"Aun así", concluye Isora, "eso no quita que no sea preciosa". Esa misma impresión se comparte entre visitantes llegados de fuera, como Omar, un herreño que pasa el fin de semana en el Valle y que destaca la belleza de la alfombra: "Es algo que no se ve en ningún otro sitio, una obra que mezcla arte, tradición y fe de una forma muy especial". Así, con la plaza convertida en lienzo y la arena del Teide como única tinta, el Magno Tapiz del Corpus Christi volverá a desaparecer en cuestión de días. Pese al debate que genera cada año, la mayoría coincide en que se trata de una cita imprescindible para La Orotava, que la espera con ilusión y que, incluso en su fugacidad, "deja una huella difícil de borrar".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents