El silencio del Ayuntamiento de Garachico pone en jaque el futuro del Mirador y el empleo de 15 familias
El Consistorio estudia qué hacer con la concesión de este recinto municipal ante la imposibilidad de su renovación

Entrada principal del Mirador de Garachico, en el barrio de San Juan del Reparo / El Día
El Ayuntamiento de Garachico no responde a las peticiones de información realizadas por los concesionarios del Mirador de la Villa y Puerto, un espacio con souvenir, cafetería y restaurante situado en el barrio de medianías de San Juan del Reparo. Este silencio deja en el aire el futuro de la instalación, cuyo contrato expira en diciembre de este año. Uno de los miembros de la sociedad que gestiona el espacio, Francisco Mejías, asegura que se dirigieron al Consistorio hasta en nueve ocasiones y en ninguna de ellas obtuvieron respuesta. "No sabemos qué va a pasar, cuándo se sacará la nueva licitación, si se permitirá una continuidad transitoria, si se reconocerá la situación de los trabajadores del mirador o si realmente la Administración quiere mantener el servicio", describe.
Para Mejías, que gestiona el lugar junto a su padre y sus hermanos, la situación más preocupante es el empleo de 15 familias que prácticamente tienen su principal fuente de ingresos en el Mirador de Garachico. Su intención es pujar en el caso de que convoquen una nueva licitación, pero la falta de respuesta municipal les impide planificarse. "No podemos decirle a los trabajadores que en diciembre estarán vendiendo menús de Navidad y que en enero ya no vendrán", reclama. A esto le suma la situación condiciona la capacidad del negocio para contratar de cara al año que viene: "Estamos cerrando eventos para 2027 como bodas, comuniones o bautizos. No podemos pararnos ante este silencio", explica. También alude a la importante actividad turística que asume la instalación, ya que "los contratos que tenemos con los turoperadores se hacen de un año para otro. Este es nuestro centro operativo y desde aquí salen muchos de los servicios que prestamos", puntualiza.
Contencioso por silencio administrativo
Mejías destaca la solicitud de información al Ayuntamiento garachiquense realizada a finales de 2023, cuando pidieron que se compensaran los dos años de cierre por la covid-19 con el propósito de prolongar el contrato. Reiteraron la petición sin éxito y presentaron un contencioso contra la administración local por silencio administrativo. "La denuncia fue desestimada. Podríamos haber apelado, pero decidimos no hacerlo por temas económicos y porque no queremos una confrontación mayor. Estamos en un municipio pequeño y preferimos ser prudentes", señala. Tiempo después, solicitaron vía registro que el futuro pliego contemple la subrogación de los trabajadores del Mirador. No tuvieron respuesta. La siguiente petición fue para que, si se sacaba una nueva licitación y no la ganaban, se permitiera mantener la actividad de manera transitoria hasta que el nuevo adjudicatario estuviera operativo. "La intención -dice el concesionario- es evitar un cierre brusco y proteger el empleo. Tampoco tuvimos contestación". A todas estas solicitudes se suman las anteriores con trámites más sencillos como la conversión de forma jurídica, los cambios de uso y hasta permisos para pintar o realizar labores de mantenimiento.
"Somos los primeros interesados en quedarnos. Llevamos aquí muchos años, nos dedicamos a esto y trabajamos directamente en el negocio", confiesa el concesionario. "Estamos decepcionados porque nos gustaría que hubiera transparencia y honestidad, que nos digan hasta dónde pueden llegar. Para nosotros lo más grave es que no nos contesten nunca", sostiene. La familia Mejías gestiona este espacio desde 1972. La concesión se asumió sin costes ni canon porque "se vinculó a la inversión que había que realizar. Mi abuelo terminó la obra y pagó todas las deudas de la persona que impulsó el Mirador en ese momento y no pudo terminarlo", cuenta. En la década de los 90, su padre realizó otra actuación para aumentar el actual comedor. Esta inversión motivó la ampliación del plazo de la concesión. Confiesa que el pliego "es muy antiguo y somero. No es como los actuales, que regulan muchos más aspectos".
Por su parte, el alcalde de Garachico, Heriberto González (CC), afirma que "se va a acabar una concesión de muchos años, que es muy difícilmente renovable, y los servicios jurídicos del Ayuntamiento están estudiando lo que se debe hacer". "Estamos esperando a que se desahogue el departamento de contratación para darles respuesta a los concesionarios", añade.
Un proyecto para comprarlo
En 2019, la familia Mejías presentó un plan para adquirir el mirador de San Juan del Reparo. A través del proceso de enajenación, las instituciones pueden vender sus bienes patrimoniales. Este es el caso de esta instalación. El proyecto planteado valoraba el espacio en 800.000 euros. "Pensábamos que podía ser una fórmula interesante para ambas partes: el Ayuntamiento recibiría una inversión importante y nosotros podríamos acometer una iniciativa de cara al futuro", plantea el portavoz de los concesionarios. Se quedó en nada debido a que un funcionario del Consistorio catalogó por error la infraestructura como bien de dominio público, aspecto que imposibilita este procedimiento.
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