Gloria Fuertes, detectores de frecuencia y muchos nervios protagonizan el arranque de una PAU "más cerquita de casa" en Tenerife
Unos 10.750 alumnos están llamados a realizar la Selectividad en las dos universidades públicas de Canarias

El Día
DNI y varios bolígrafos sobre la mesa, pies que no paran quietos, filas perfectamente ordenadas a las puertas del recinto, jóvenes que entran con la pierna derecha y persignándose y silencio sepulcral tras el reparto de folios. Así arrancó la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en la nueva sede ubicada en el Puerto de la Cruz (Tenerife) y en los 13 puntos restantes repartidos por toda Canarias. Unos 10.750 jóvenes -5.466 en la Universidad de La Laguna (ULL) y 5.284 en la de Las Palmas (ULPGC)- se enfrentan desde este martes y hasta el viernes a los exámenes más decisivos de su trayectoria estudiantil, los que representan el gran salto hacia la vida adulta o, al menos, hacia la ansiada etapa universitaria. A falta de conocer los resultados finales, esta convocatoria quedará marcada por tres grandes cambios: da mucho más protagonismo a la reflexión, está más dispersa que nunca y cuenta, por primera vez, con detectores de señal en las aulas.
En la parte académica, este curso tiene menos novedades que el anterior. Eso sí, el peso de las preguntas competenciales, aquellas que priorizan el razonamiento y dejan a un lado la memoria, es cada vez mayor: en torno a un 35% de la nota final. Además de ser una Selectividad más reflexiva, también está más blindada. En esta edición, a modo de prueba piloto, se han instalado detectores de frecuencia en sedes aleatorias para descubrir a quienes intenten utilizar pinganillos, gafas, pulseras, relojes u otros dispositivos inteligentes para hacer trampas.
Desde la Consejería de Educación señalaron que, por el momento, se han realizado pruebas de manera aleatoria y solo se han detectado algunos móviles encendidos entre los depositados por el alumnado antes de sentarse. Sin más, sus propios dueños los han apagado, por lo que no ha habido mayores incidencias.
Los primeros 412 estudiantes
En la provincia occidental, este martes se estrenaron dos sedes: una en Los Llanos de Aridane, en La Palma, y otra en el Puerto de la Cruz, en Tenerife. A esta última acudieron un total de 412 estudiantes que estudian Bachillerato de Ciencias Sociales, Humanidades o Artes en algún instituto ubicado entre El Sauzal y Buenavista del Norte. Antes de entrar al polideportivo de La Vera, espacio habilitado para la prueba, todos ellos se congregaron en el exterior. Las palabras más repetidas en esos minutos previos fueron nervios, apuntes, La casa de Bernarda Alba y la Generación del 98. Estas dos últimas eran las grandes apuestas -y, aparentemente, el temario más asequible- para el primer examen de Lengua.
Un polideportivo convertido en aula de examen
Aunque la tensión y el nerviosismo en el Puerto de la Cruz eran muy similares a las que se respiraban en la sede central de Campus Guajara, los espacios habilitados para la prueba eran muy diferentes en ambos casos. En La Laguna, el alumnado hace los exámenes en aulas universitarias, mientras que los del norte estaban dentro de un polideportivo con mesas y sillas prestadas por institutos cercanos y con baños portátiles.
Para habilitar el Polideportivo La Vera, en el Puerto de la Cruz, como sede de la PAU se han tenido que trasladar 500 mesas y 500 sillas de los municipios de Puerto de la Cruz, La Orotava y Los Realejos. Según resaltan desde Educación, la colaboración de varios centros ha sido fundamental: IES La Orotava-Manuel González Pérez, IES Rafael Arozarena, IES Villalba Hervás, IES Mencey Bencomo, IES Realejos, IES Agustín de Betancourt e IES María Pérez Trujillo. En el exterior, se han habilitado baños portátiles y lugares de esparcimiento para que el alumnado descanse entre prueba y prueba.
Pese al caos logístico que supuso para la organización de la PAU, todos los aspirantes estaban muy contentos con el cambio. "Nos ahorramos horas de trayecto para ir y volver de La Laguna y encima podremos ir a casa a comer", resaltó una de las alumnas mientras esperaba el comienzo de la primera prueba. Eso sí, la nueva sede no tuvo ningún efecto en las habituales colas de la TF-5, ya que hubo retenciones en sentido Santa Cruz durante toda la mañana.
¿Cómo han sido los exámenes?
La primera prueba, la de Lengua Castellana y Literatura, arrancó a las 9:30 de la mañana de manera simultánea en todo el Archipiélago. En esta edición, el examen de Lengua se dividió en tres partes: Comunicación, con una puntuación máxima de cuatro puntos; Reflexión sobre la lengua y sus hablantes (tres puntos); y Educación literaria (1,5 puntos), la más temida por el alumnado.
En la primera de ellas, los aspirantes se encontraron con un texto escrito por un lector del diario de tirada nacional El País que había sido publicado en su sección Cartas a la Directora, un espacio de opinión y participación ciudadana. Tras leerlo, tuvieron que responder a cuestiones más teóricas, como las funciones del lenguaje que predominan o la tesis de la autora, pero también tuvieron que detenerse a reflexionar. En esta ocasión, se les planteó la siguiente pregunta: "¿Crees que la sociedad fomenta realmente la empatía y la comprensión del otro o, por el contrario, predomina una visión individualista?".
En el segundo bloque, conocido entre los alumnos como la sintaxis, las preguntas se enfocaron en la función sintáctica, el tipo de oración y el sentido de expresiones señaladas en el texto. Y en el último apartado, la aclamada generación del 98 -una de las más asequibles, según el alumnado- y un poema, titulado 'Al borde', extraído del libro de Gloria Fuertes Antología y poemas del suburbio con el que los alumnos tenían que reflexionar sobre la visión de la vida y de la muerte que la poetisa intentó plasmar en esas líneas.
En Inglés, la segunda asignatura del día, la estructura se mantuvo muy similar a la de otros años: comprensión lectora de un texto que, en esta ocasión, hablaba de la parte más decepcionante de las nuevas tecnologías; uso del vocabulario y la gramática; y expresión escrita, para que el alumnado se luzca en un ensayo. En Historia de España, el examen que cerraba la jornada, tuvieron que demostrar que conocen la Constitución de 1978 o el régimen franquista, entre otras cuestiones.
En la jornada de este miércoles, los matriculados en Ciencias y Tecnología repetirán el mismo patrón -Lengua, Inglés e Historia-, aunque lo más seguro es que tengan que defender otros contenidos. Una vez concluida ese segundo día, solo restarán otras 48 horas en las que se enfrentarán a Matemáticas y a otras materias de la fase específica o voluntaria, como Biología, Latín, Geografía o Dibujo Técnico.
Suscríbete para seguir leyendo
- El papa León XIV modifica su ruta de entrada a La Laguna por motivos de seguridad
- Santa Cruz de Tenerife y La Laguna prohíben los coches el 12 de junio para recibir al papa León XIV
- Lluvia de euros en Tenerife: más de 1,3 millones de la Primitiva tocan en La Laguna
- El cierre del Anillo Insular de Tenerife por el oeste supera el 70% de ejecución
- Adiós a la cartera tradicional: la UE cambia las normas y los tinerfeños podrán llevar toda la documentación oficial en el móvil a partir de 2027
- La Aemet advierte de un nuevo aviso amarillo este lunes en Tenerife: los vientos darán paso a los fenómenos costeros adversos
- Cinco vuelos son desviados al aeropuerto Tenerife Sur por las malas condiciones meteorológicas en Tenerife Norte
- Visita del Papa León XIV a Tenerife, en directo: horario, recorrido, misa y última hora
