Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una exposición que une ciencia e inclusión: el IAC estrena una muestra elaborada por usuarios de Sinpromi

Alumnos del taller de Artes Plásticas Giro-Arte presentan 'El observatorio observado’, una veintena de obras que representan su visión sobre los telescopios

Alicia Herández, alumna del taller de Artes Plásticas 'Giro Arte', durante la inauguración de la exposición 'Observatorio observado'.

Alicia Herández, alumna del taller de Artes Plásticas 'Giro Arte', durante la inauguración de la exposición 'Observatorio observado'. / Arturo Jiménez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Santamaría

Clara Santamaría

La Laguna

Zevenzuí Pérez tiene 45 años y es alumno del taller de Artes Plásticas Giro-Arte, dependiente de la Sociedad Insular para la Promoción de las Personas con Discapacidad (Sinpromi). Sin embargo, hoy su papel se aleja del aula donde habitualmente toma apuntes y aprende técnicas de pintura. Esta vez, Pérez da un paso más y se convierte en un auténtico artista después de que uno de sus cuadros forme parte de la nueva exposición del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), El observatorio observado.

En concreto, su obra El laboratorio solar pertenece a una muestra colectiva que él mismo ha realizado junto al resto de sus compañeros, y que estará permanentemente disponible en el IAC. Con esta exposición, compuesta por 23 piezas en total –y que se inauguró el lunes–, los usuarios han podido trasladar a través del arte su visión de los telescopios. Y es que el proyecto surgió de manera casual, después de que el equipo de Giro-Arte decidiera regalarle a la responsable del equipo de caracterización atmosférica de los Observatorios de Canarias, Casiana Muñoz-Tuñón, una lámina con un dibujo del Gran Telescopio Canarias.

¿Cómo surge este proyecto?

A partir de ahí nació la idea de visitar el Observatorio del Teide. "Realizamos una excursión para que ellos pasarán un día fuera del taller y, a su vez, trabajaran con el entorno de arriba", cuenta Lourdes Pérez, responsable de Giro Arte. Los alumnos pudieron explorar visualmente los telescopios y su relación con el paisaje natural de alta montaña. "Disfruté mucho ese día porque me sirvió para ver de cerca el Observatorio y tomar apuntes, que era el primer paso para crear la impresión", recuerda Zevenzuí Pérez. Pero para él, lo más gratificante de esta experiencia ha sido trabajar en equipo con sus compañeros.

Desde esa visita a Izaña, los alumnos han vivido un año intenso de trabajo. "El proceso de creación artística fue largo, ya que debían realizar los bocetos, trasladarlos a las planchas y por último imprimirlos", apunta la educadora social del taller Marlene Orán. Sin embargo, el esfuerzo ha merecido la pena. Pues han conseguido que El Observatorio observado se convierta en la novedad más atractiva del IAC

Durante sus clases en el taller, los usuarios prueban diferentes técnicas y disciplinas. En concreto, la técnica que han utilizado para la realización de estos grabados es la algrafía. "Es una variante de la litografía –un antiguo proceso de impresión que consiste en trazar dibujos sobre una piedra–, pero en nuestro taller hemos decidido usar planchas de aluminio, para que sea más accesible", cuenta Orán. Aunque para aspectos más concretos como la representación artística de los cielos emplearon procedimientos un tanto minuciosos. "Aplicaron técnicas como el degradado o chinecole, obteniendo así una estampa conjunta de colores", menciona Orán.

Taller de Artes Plásticas Giro-Arte

Giro-Arte es un taller de Artes Plásticas dirigido a personas con discapacidad intelectual y con más de tres décadas de trayectoria. "Empezamos pilotando este proyecto con cuatro alumnos y con el paso del tiempo se ha ido incorporando gente nueva, hasta ahora que somos 24 en total", detalla Pérez. Alicia Hernández, por ejemplo, es una de estas alumnas que ha vivido desde dentro el proceso de transformación del taller. "He aprendido mucho estos años, empecé en 1998 cuando las clases se impartían en la Casa Cuna", recuerda. Ahora, Hernández acude regularmente al taller remodelado que se ubica en La Laguna.

Pero el paso de los años no solo ha servido para que aumente el número de matriculados, sino que además el taller ha podido mejorar sus servicios. "Comenzamos con una metodología básica, y a medida que hemos avanzado hemos incorporado nuevas disciplinas, desde fotografía o grabado hasta pintura y cerámica", menciona Pérez. En este sentido, el proceso creativo que experimentan los usuarios durante estas clases se adapta, precisamente, a sus necesidades. Y se ha convertido así en un recurso muy bien valorado por el alumnado.

Más allá de un hobby

Las clases se imparten de lunes a jueves en horario de tarde y tienen por objetivo desarrollar las capacidades artísticas de los usuarios. Aunque esta actividad semanal no se reduce a un simple hobby. "Muchos de los usuarios han logrado participar en concursos sin una cuota específica para personas con discapacidad y esa la idea fundamental, la inclusión", confiesa Orán.

"Nuestra misión consiste en formar a los usuarios y acercarlos a la cultura general", concreta Pérez. No obstante, y además de desarrollar proyectos artísticos, las responsables organizan actividades en torno a cualquier manifestación del arte. "Por ejemplo, hacemos visitas guiadas a museos y es una buena forma de acercar al alumnado a un derecho que tienen y deben conocer", agrega.

Ahora, y después del último logro de la academia, las responsables de Giro-Arte planean ya su siguiente paso. "Hemos avanzado mucho, y en breve nos trasladaremos a la zona sur de la Isla con un nuevo estudio", concluye Pérez.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents