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La Laguna y Candelaria cantan juntos en la misa del papa León XIV en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife

El Orfeón La Paz y la banda de la Federación Insular, dirigida por el maestro de Las Candelas, ensayarán un repertorio con el aval del Vaticano para la eucaristía de acción de gracias por la visita a España

Ensayo del coro del Orfeón de La Paz ante la visita del papa León XIV

Arturo Jiménez

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

La Laguna

En la misa multitudinaria que presidirá el papa León XIV al mediodía del viernes 12 de junio no solo estarán presentes el Cristo de La Laguna y la Virgen de Candelaria, sino que ambas imágenes estarán arropadas por formaciones musicales de sus municipios de origen.

Junto a la participación de la coral Novae Vocal Ensemble, que incorpora integrantes de la Coral del Casino Principal de Tenerife y dirige Roxana Schmunk, las voces del Orfeón La Paz de La Laguna, con el maestro Juan Felipe Rodríguez al frente, y la banda de la Federación Insular de Bandas que dirige el candelariero Mauro Fariña, de Las Candelas, en la Villa Mariana, interpretarán una docena de canciones en las que también tendrán el arrope del joven organista orotavense Juan Luis Bardón.

Ensayos con el aval del Vaticano

La parte alta del teatro del señero Orfeón La Paz, testigo de la época dorada vivida por músicos como el célebre Manuel Hernández o el contemporáneo Juan Ramón Vinagre —hacedor de la odisea de diecisiete primeros premios de Interpretación en el concurso de rondallas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife— acogió los preparativos de la misa del papa del 12 de junio; tal vez, el repertorio más popular, no por facilidad sino porque la mayoría de las piezas son en castellano.

Aunque ya se han celebrado otros preparativos, la cita de este lunes 11 de mayo fue la primera que se desarrolla con el placet del Vaticano al repertorio comunicado por el canónigo de la Catedral de La Laguna y responsable de la liturgia de cantos de la misa del pontífice norteamericano, Norberto Hernández, que, en comunión con el director del Orfeón, remitió a Roma para obtener su bendición, como así ocurrió.

El Orfeón La Paz ha acompañado al actual obispo de Tenerife, Eloy Santiago, tanto en su ordenación episcopal y entrada en la Diócesis Nivariense como en la eucaristía conmemorativa del primer aniversario de su designación.

El coro del Orfeón está integrado por casi medio centenar de hombres y mujeres, consolidando la incorporación de ellas en el último Carnaval; y además se incorpora un refuerzo del Coro Epifanía, de la parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción, entre las que se encuentra la voz de Inés Mesa.

También María Concepción, que pertenece a la lagunera familia Díaz Herrera. En su caso, bien puede presumir de que de casta le viene al galgo, porque la pasión por la música y la colaboración con la Iglesia se remonta a su abuela. “Desde que estaba en la barriga de mi madre estoy vinculada a La Concepción”, comenta esta profesora de Informática, casada y madre de tres hijos —Eva, Candela y Míriam—. Y apostilla: “Si estoy hoy aquí —en referencia al ensayo— es por mi tía Lourdes, ya fallecida”; ella era la voz del salmo responsorial en la parroquia matriz, servicio que mantiene María Concepción y que también interpretará en la misa del papa.

El sello de Juan Felipe

Mientras Juan Felipe prepara al grupo con ejercicios de respiración y lanza una de sus frases para la posteridad con la que anima a los componentes: “Se canta con el físico y con la cabeza también”. El músico es de esos que parece dirigir a ritmo de vals, con énfasis... El espectáculo es tal que es merecedor de pagar entrada por verlo. Eso, después de superar las escaleras del vetusto edificio del Orfeón, que ya contribuye a ensanchar los pulmones peldaño a peldaño, a la espera de la prometida rehabilitación del inmueble.

El vicepresidente del Orfeón, Juan Torvisco, se suma a la visita, en la que también participaron dos ‘invitados’ de lujo: el director de la Banda Sinfónica Las Candelas, Mauro Fariña, que se pondrá al frente de la banda insular en la eucaristía del Puerto, junto a su madre, Silvia, también música, arreglista de todas las obras y heredera del maestro y fundador de la formación musical de Candelaria, Abilio Alonso Otazo, colectivo que está de bodas de oro.

La presencia de los músicos Mauro y Silvia se enmarca en los preparativos para coordinar la actuación conjunta de la banda y el coro. Cuando sea así, el Orfeón estará dirigido por el responsable de Las Candelas, desde la generosidad del maestro del coro lagunero, con 108 años de historia. Y cuando las obras tengan acompañamiento solo del organista orotavense Juan Luis Bardón, se pondrá al frente Juan Felipe Rodríguez, referente de la formación lagunera de la calle Juan de Vera en la década de los años ochenta y que regresó en 2019 para dirigir el pulso y púa y, en 2025, para devolver a la rondalla al concurso del Carnaval de Santa Cruz.

Juan Torvisco mira al coro con orgullo y es inevitable echar de menos al recordado bajo José María Déniz. “Recuerdo que con el Orfeón viajamos a Chequia. Llegamos por la noche al hotel. Por la mañana se asomó por la ventana y, fiel al ruso que simulaba chapurrear, dijo a su compañero de cuarto: ‘Camarada Tovarich, nos han alojado frente a un cementerio’”, en referencia al camposanto que tenían frente a su ventana, cuenta con humor Torvisco.

Un coro de generaciones

Con el vicepresidente del Orfeón de guía se conoce la composición heterogénea de componentes, de edades comprendidas entre los catorce años de Alejandro, un bajobarítono “natural”, apostilla Torvisco, a quien considera una gran promesa y de quien elogia el esfuerzo que realiza porque no falta a los ensayos a pesar de que está condicionado por los horarios de la guagua. Entre los veteranos que ensayan la misa del papa, el exdirectivo y luego expresidente de la institución Julián Brito Serrador, hasta hace seis años profesor del Instituto Cabrera Pinto y entusiasta de las tradiciones. Todo un referente de obligado cumplimiento cuando se habla del Orfeón.

También en las filas del coro del Orfeón, Daniel, un joven veinteañero que se maneja con el canto con la misma destreza que con la escritura de libros y que asiste a cada ensayo gracias a la complicidad de su madre, que facilita el transporte; ella, directiva de la agrupación folclórica Princesa Yballa, de San Bartolomé de Geneto.

Para el acontecimiento que se vivirá el mediodía del viernes 12 de junio en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife se ha sumado al coro del Orfeón Cristina López, parroquiana de la iglesia de San Juan Bautista, en La Orotava, desde donde se traslada para acudir a cada ensayo. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) —lo que en el pasado se denominaba auxiliar de Enfermería— y estudiante de Trabajo Social, le pudo la pasión por vivir en primera persona en esta formación lagunera un acontecimiento histórico.

Entre el grupo, laguneros de toda la vida, como Marcos Fariña, asesor fiscal; o Casiana Núñez, doctora en Ciencias Físicas, profesora de la Universidad de La Laguna y directora del grupo de investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). “Este es un grupo heterogéneo que reúne desde quien se levanta a las cuatro y media, como es el caso de Miguel, para atender la panadería, como ocurre con otros compañeros con sus respectivos oficios”, pone en valor Torvisco.

El coro ensaya la obra “Quiero estar Señor en tu presencia”, uno de los cantos que integra el repertorio encomendado al Orfeón, entre los que figuran obras del compositor palmero Luis Manuel y del recordado obispo de Tenerife Felipe Fernández, o la canción de entrada de la misa del papa creada para la ocasión, con letra de Eduardo Duque y música del organista orotavense Juan Luis Bardón. También se interpretarán otras obras del liturgista Antonio Alcalde y del compositor Marco Frisina, uno de los favoritos para el maestro Juan Felipe Rodríguez.

De pronto se escucha la voz del director, Juan Felipe, que abanica de izquierda a derecha. “¡Quieto!, lo digo en inglés”, para improvisar una lección rápida de cómo se canta. “Chicos, los veo empurrados con la letra, pero entiendo que pueden leer y alzar la mirada”, como el lema del himno... “Sigan mis manos: se canta de frente o hacia abajo; levantar la cabeza estrangula la voz”, y predica con el ejemplo. Y da otra clave: “Quiero que suene a convento”. Da la entrada... y suena a ángeles.

Dos horas después del inicio del ensayo, el maestro da por finalizado el ensayo de la misa del papa; se marchan los refuerzos y sigue con los preparativos para una romería... “Soy el primero que llega y el último que se va”, desliza a modo de confidencia.

En la puerta de la institución, el presidente del Orfeón, Esteban Afonso, que ha seguido todo el ensayo, recuerda que ya estuvo a menos de tres metros del papa Francisco cuando hizo las preces en la canonización de san José de Anchieta en la celebración que tuvo lugar en Roma el 24 de abril de 2014, apostilla. Si bien, en los treinta y tres años de historia como regidor de la señera sociedad, nunca ha recibido en su Laguna a un pontífice, un acontecimiento que, como la mayoría, nunca imaginó. “Si hubiera ido a La Restinga ya habría sido perfecto”, desliza, aunque quiere paz, como su Orfeón La Paz.

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